Estas son las penas por violación en los países de nuestro entorno

En algunos de ellos se contempla hasta la cadena perpetua

Francia: Pena de hasta 15 años de prisión es la condena por violación en el país

En Francia, la violación está definida en el Código Penal como un crimen caracterizado por todo acto de penetración sexual cometido sobre otra persona con violencia, coacción o sorpresa. Está castigada con pena de hasta 15 años de prisión. La pena puede elevarse hasta los 20 años de cárcel si el delito se ejerce sobre un menor de 15 años o por la pareja de la víctima. La palabra consentimiento no aparece en el código penal francés. Sí aparece el término coacción, que puede ser física o moral, y la sorpresa, que es difícil de definir y que se juzga caso por caso. La página web del gobierno de ayuda a las víctimas indica que se puede hablar de sorpresa cuando, por ejemplo, la víctima estaba inconsciente o en estado de alcoholemia.

Según un estudio del Ined aparecido en 2016, se estima que 62.000 mujeres y 2.700 hombres son víctimas de violación o tentativa de violación cada año. El número de denuncias es mucho inferior, hubo 14.130 en 2016. El número de condenas suele ser del 10%. (1.318 condenas en 2015).

La mayoría de las violaciones son recalificadas como agresiones sexuales, con lo que pasan a ser delitos y no crímenes. La justicia asume esta práctica por la acumulación de trabajo en los tribunales, informa Asunción Serena.

Italia: Cambio en el código penal por el aumento de violaciones en grupo

El código penal italiano establece que cualquier «violencia o amenaza mediante abuso de autoridad obliga a alguien a realizar o sufrir actos sexuales es castigado con una pena de prisión de cinco a diez años».

Esta reglamentado en el artículo 609 bis, que prevé además las mismas penas para quienes cometan el delito aprovechándose «de las condiciones de inferioridad física o psicológica de la persona lesionada en el momento del acto». En Italia, el legislador que regula el delito de violencia sexual ha articulado dos casos principales: la violencia sexual por la fuerza y la violencia sexual por inducción, para las cuales la pena es también de cinco y diez años.

Tras la reforma del Código anterior, se introdujo el nuevo delito de «violencia sexual de grupo», así como la modificación del delito de «corrupción de menores». Con esta modificación también se aumentaron las penas para que la aplicación de penas alternativas y la negociación no puedan ser compatibles a esta clase de delitos, aunque sí contempla la prisión preventiva. El cambio en el Código Penal se introdujo como consecuencia del aumento de las violaciones en grupo en los últimos años, informa Álvaro de Juana.

EE UU: Penas que van de los doce años a la cadena perpetua en estados del sur

En EEUU cada Estado maneja sus propias definiciones de violación, agresión sexual, etc. De forma inevitable, también regulan de distinta forma. Y las penas son distintas: no más de doce años en Conectica y cadena perpetua en algunos Estados del sur por el delito de agresión sexual agravada.

En diciembre de 2011 el entonces director del FBI,Robert Mueller, dio luz verde al cambio en la definición de violación a nivel federal. Dentro de esta iniciativa de cambio, se contempla la incorporación de la posibilidad de que el agresor y/ o la víctima sean hombre o mujer, indistintamente. En esta nueva legislación, se incluyen las situaciones en las que la víctima es incapaz de dar su consentimiento al estar mental o físicamente incapacitada, como podría darse por ejemplo bajo los efectos de una droga. La nueva definición entró en vigor en 2013.

Según el Centro Nacional de Estadísticas de la Violencia Sexual 1 de cada 5 mujeres y 1 de cada 71 hombres sufrirán una violación en algún momento de sus vidas. Es importante resaltar que ningún otro crimen resulta más gravoso en Estados Unidos tanto para las arcas públicas como para las víctimas. En 8 de cada 10 casos la víctima conocía al violador. El 81% de las víctimas sufren estrés postraumático, informa Julio Valedón.

Reino Unido: El 3,1% de las mujeres de entre 16 y 59 años ha sufrido acoso en el último año

En el Reino Unido, el delito de violación está castigado con penas de cárcel que van desde los cinco hasta los 15 años, en caso de que el violador haya atacado en reiteradas ocasiones a la misma víctima, o también si se da la situación de que haya atacado a varias víctimas. En Reino Unido, asimismo, se tiene muy en cuenta la edad de la persona agredida (para las menores de 13 años, una violación está condenada con 10 años y para menores de 16 con 8 años). Entre los agravantes que contempla la ley a tener en cuenta figuran, entre otros, si el delincuente ha actuado en grupo, si también ha habido abuso de confianza, uso de drogas u otras sustancias que hayan podido facilitar el ataque o también si ha habido antecedentes de intimidación o coacción.

Según los últimos datos de la Oficina Nacional de Estadística, una de cada cinco mujeres en Inglaterra y Gales ha sufrido algún tipo de ataque sexual, dentro de los anteriores explicados, en el último año. Lo que, en definitiva, supone más de 510,000 víctimas, que en porcentaje alzanza aproximadamente el 3.1 por ciento de la población femenina, comprendida entre los 16 y los 59 años de edad, informa Celia Maza.

Alemania: Una legislación más dura que, sin embargo, no ha disminuido las denuncias

Bajo la expresión «no es no», tan escuchada durante estos días en España a raíz de la sentencia de La Manada, Alemania aprobó en el año 2016 una Ley que endurece las penas para los delitos sexuales.

Desde entonces, se castiga con prisión a quien acose sexualmente a una persona contra su voluntad manifiesta, aunque no medie violencia o amenaza. Simplemente, si hay acoso sexual.

De esta manera, se incluye el delito de agresión sexual en grupo, con lo que todos los miembros del grupo, hayan participado o no lo hayan hecho de forma directa en el ataque, podrán ser procesados. Asimismo, se penaliza cualquier contacto sexual contra la «voluntad manifiesta» de una persona, expresada verbalmente o de otro modo, como en el caso de las lágrimas. No obstante, el endurecimiento de las penas no ha puesto cerco a este tipo de agresiones si se tiene en cuenta el desglose de cifras que se arrojan anualmente: si en 2016 se contabilizaron cerca de 4.000 denuncias, en 2017 éstas llegaron a alcanzar los 5.000 casos. Es decir, que además se demuestra que han aumentado los casos de agresión. Esta circunstancia ha conducido a una comisión de expertos a exigir al Ministerio Federal de Justicia una reforma de esta Ley, con la finalidad de poner cerco al acoso sexual, informa Rubén Gómez del Barrio.