El pequeño Panda que bautizará internet

El bebé panda del Zoo de Madrid recibe el cariño de su madre
El bebé panda del Zoo de Madrid recibe el cariño de su madre

En más de cinco kilos se materializa un pequeño macho rebosante de salud famoso por haber sido el cuarto oso panda gigante que nace en España, después de Chu Lin y de sus hermanos Po y De De. La cría, hija de Hua Zui Ba y Bing Xing, se desarrolla bajo la atención de su madre, que además le proporciona el único alimento que necesita para crecer: la leche materna.

El cachorro, que vino al mundo el 30 de agosto en el Zoo Aquarium de Madrid, ya muestra las manchas (sorprendentemente, culminó su proceso de pigmentación con tan sólo 15 días de vida) y el aspecto característico de su especie. Gracias a que se alimenta las 24 horas de la leche de su madre, incrementa su peso una media de 50 gramos diariamente.

María Delclaux, conservadora de mamíferos terrestres del centro, explica que la cría «no podrá sobrevivir sin su madre hasta que no empiece a comer por sí sola, lo que se producirá cuando tenga alrededor de seis meses de edad». La experta guarda un dulce recuerdo de su parto, que describe como «bastante rápido y sin complicaciones debido a su pequeño tamaño».

El oso panda gigante es una de las numerosas especies animales que se encuentran en peligro de extinción en nuestro planeta. Los ejemplares que viven en su hábitat natural no superan los 1.600. Varios zoológicos de Europa albergan únicamente diez de estas criaturas, de las cuales tres viven en el Zoo Aquarium de Madrid. Para preservar los pocos ejemplares que quedan, Delclaux indica que «se fomenta la cría en cautividad y así se asegura que se produzcan reproducciones». Otra de las opciones por las que se opta es la del desarrollo de la especie en semilibertad. Según explica la conservadora, ésta consiste en que «la madre cría a su cachorro, que crece teniendo mucho contacto con los humanos, quienes se cercioran de que tenga siempre comida, aunque son los animales los que realmente han de buscar su alimento; es, digamos, un paso previo a la vida en total libertad». La especialista advierte: para frenar la extinción de ésta y de otras especies, es indispensable que «se proteja su hábitat, prohibiendo la caza en él y evitando su fragmentación para impedir que pequeñas poblaciones queden aisladas y no se puedan reproducir».

Osezno busca nombre

De Mao (gato de Madrid), De Fu (Fortuna de Madrid), Xi Fu (Fortuna de España), De Bao (Bebé de Madrid) o Xing Bao (Tesoro de Estrella). La cría de oso panda gigante nacida el pasado 30 de agosto en el Zoo Aquarium de Madrid será bautizada de manera oficial el 5 de diciembre (a los 100 días de su nacimiento, como marca la tradición china) con el nombre de entre éstos que los internautas elijan a través de la página de Facebook del centro.

Además, el 30 de diciembre, coincidiendo con el cuarto «cumplemés» del osezno, el zoo celebrará el «Taller panda», en el que los pequeños de la casa podrán pasar uno de los días de sus vacaciones de Navidad en compañía de esta criatura y sus progenitores.

Nuevos habitantes del zoo

Además de los osos pandas gigantes, otras especies que viven en el zoológico madrileño han aumentado su población desde 2012. Tal es el caso de las crías de elefante, reno, oso hormiguero, hipopótamo, papiones, flamencos, pingüinos y loros venidas al mundo en el último año. La que más expectación ha causado es Buba, el primer bebé de elefante asiático que nace en el centro. Este advenimiento ha supuesto una buena noticia para su especie, que también se encuentra en peligro de extinción.