Una perra camina 161 kilómetros para volver con una familia

"Negrita"vivía en la calle, como podía, buscando alimento y refugio cada día en el barrio Cabido, de la localidad argentina de Rivadavia (San Juan). . Cuando quedó embarazada su vida se hizo más complicada. En ese momento, se cruzó en su vida una pareja de personas mayores que la alimentaron, la cuidaron y la ayudaron a dar a luz a sus cachorros. Este matrimonio entregó a las crías en adopción y al no poder cuidar de "Negrita"se la llevaron a un conocido que vivía en Jáchal. El hombre recibió al animal con los brazos abiertos pero "Negrita"no se había olvidado de lo que el matrimonio había hecho por ella. Así, un día desapareció de su nueva casa. El hombre la buscó por todas partes pero no consiguió dar con ella. Al final, desistió, según informa el "Minuto Uno".

Pasadas unas semanas, "Negrita"estaba de vuelta el cabido, eb la casa de Rivadavia en la que la habían acogido. A sus espaldas, 161 kilómetros, la distancia que separa las dos localidades. el animal estaba en muy malas condiciones. Deshidratada, sin alimentar y prácticamente muerta. De nuevo, el matrimonio le abrió las puertas de su casa y la trató como un miembro más de la familia. Nada más llegar, la perra se tomó un cubo lleno de agua y durmió más de 24 horas seguidas. Cuando el animal estaba recuperado volvieron a contactar con el amigo de Jáchal, que pidió que se la volvieran a llevar. Pero no hubo manera, "Negrita"había encontrado la familia que tanto tiempo llevaba buscando y no permitió que la separaran de ellos. Ahora, es una más de la familia. Y no ha vuelto a escaparse. No tiene motivos, está en su casa.