Tecnología

Tu futuro depende de ellas: las chicas STEAM

Corina, Andrea y Rocío forman parte de una generación de mujeres que han decidido incorporar la Tecnología a su campo de trabajo. Alguna, incluso, ya lucha contra el COVID-19

Corina, Andrea y Rocío forman parte del proyecto 'Desarrolladoras', de Samsung
Corina, Andrea y Rocío forman parte del proyecto 'Desarrolladoras', de SamsungLa RazónArchivo

Durante mucho tiempo, en España, lo más normal era que los niños estudiasen una carrera de Ciencias y las niñas optasen por una de Letras. De hecho, era algo casi de perogrullo. Como si las especialidades se repartiesen por géneros. Estas supuestas brechas en competencias básicas en la escuela se han dado a menudo por supuestas, lo que ha derivado en un realidad muy desafortunada: los estereotipos que la sociedad nos ha trasmitido desde nuestra infancia han influido en el futuro de muchas personas. Especialmente, en el de ellas.

Rocío, Andrea y Corina son tres de las cada vez más mujeres que han dado un golpe sobre la mesa. Tres profesionales que, a pesar de esas diferencias que a día de hoy persisten en algunos sectores, han apostado por lo que realmente querían. Sin importar ese sesgo, ese pensamiento o esa regularidad. Sí, ellas trabajan en lo que mucho llaman una profesión de hombres (si es que eso existe) y lo han conseguido con el tesón de quien construye una casa con sus propias manos. Así, dejaron aparcadas su carreras profesionales para emprender un proyecto que las encumbrase dentro de la Tecnología.

Andrea tiene 33 años. Vive en Madrid, aunque estudió Ingeniería geológica en Venezuela. Allí, se especializó en Geología del petróleo, lo que le abrió las puertas de esta industria durante seis años. Sin embargo, por diversas situaciones, la vida le cambió de un momento a otro. Y, en septiembre de 2017, emprendió un viaje a España con una maleta llena de ropa y otra repleta de muchos propósitos. Entre ellos, reciclarse en un área que siempre le ha apasionado. Rocío, por su parte, tiene 38 y es doctora en Bellas Artes especializada en Arte Sonoro. Normalmente, su labor se enmarca en la investigación, producción y educación en artes plásticas y música experimental. Pero ella quería ir más allá e incorporar nuevas técnicas a su bagaje. Algo que también experimentó Corina. Tiene 35 y reside en Tarragona. Estudió Psicología clínica, aunque el Arte y la Ciencia siempre estuvieron presentes en su vida. Tanto que las ha ido incorporando con muchísima naturalidad a su día a día. Hoy, después de pasar por el programa DesArrolladoras de Samsung, las tres son chicas STEAM.

Este término se corresponde con las siglas que identifican a las disciplinas Science, Technology, Engineering, Art y Mathematics (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas, en español). Tradicionalmente, el foco de esos ámbitos científicos y tecnológicos se centraban en el STEM, si bien desde hace unos años encontramos la tendencia de incorporar el Arte para generar innovación y creatividad a los procesos. Como es el caso de Andrea, Rocío y Corina. Gracias a este programa, el gigante coreano reafirma su compromiso con la formación de las mujeres en este área, aportando a las participantes los conocimientos necesarios para un sector en constante cambio y crecientemente demandado. Sobre por qué ellas decidieron apostar por este campo laboral, cada una tienes sus propias razones:

  • Andrea. Por un lado, siempre me había llamado la atención la Programación y Tecnología. En la universidad, tuve un par de materias relacionadas que me despertaron esas ganas de profundizar más en el tema. Por otro lado, antes de residir en España, estuve investigado las mejores ofertas de empleo e investigación y me di cuenta de que la mayoría pertenecían a este área.
  • Rocío. Primero, por una motivación personal. Me encanta la Tecnología y aprender cosas nuevas. Segundo, lo puedo relacionar con mi campo habitual. En el Arte, la Educación y la Investigación, estos avances tienen mucho que decir. Y, tercero, porque es el presente. La III Revolución Industrial apremia y quien no esté preparado para el siglo XXI tendrá una difícil transición. Esto se ha acelerado con la crisis del COVID-19. Actualizarse continuamente resulta fundamental en toda profesión. Más si te interesa la investigación donde la Inteligencia Artificial y el Big Data cada vez tendrán mayor impacto. O en la docencia, donde la web, la programación y la digitalización constituyen puntos básicos para cualquier trabajo de futuro.
  • Corina. Desde pequeña, me fascina la Tecnología y, actualmente, supone una apuesta segura. Además, el hecho de que pudiera optar a una formación más extensa, de calidad y con nombres como Samsung, Santillana y La Fundación General de la Universidad de Alcalá parecía una oportunidad maravillosa.

Existe un gran demanda de STEAM

Según datos de la Comisión Europea, sólo un 30% de los siete millones de personas que trabajan en el sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son mujeres. En España, la cifra se resiente aún más y apenas supera el 12%. Todo ello, a pesar de que hoy existe una gran demanda de profesionales especializados en este ámbito.

“Inicié mi formación en septiembre del 2018 con el ciclo de desarrollo de aplicaciones multiplataforma y la continué en mayo del 2019 con el programa Samsung DesArrolladoras. Ambos los realicé al mismo tiempo y me permitió aplicar el conocimiento que adquiría de uno en otro y viceversa, por lo que me sentí bastante cómoda y con muchas ganas de culminar las dos formaciones”, explica Andrea, que actualmente se encuentra aplicando a diversas ofertas de trabajo. “Ha sido intenso. La tercera fase fue especialmente motivadora porque sólo las 40 chicas con los mejores resultados tenían la posibilidad de acceder a una de las plazas disponibles para la formación final en Inteligencia Artificial y Big Data”. La última fase fue realizada de manera presencial y, por supuesto, demandaba mucho más tiempo. Al final, sólo una veintena realizaron esta formación con esfuerzo y sacrificando algunos aspectos de su vida personal. “Prácticamente, todas trabajábamos y algunas además eran madres. Esto me ha confirmado que nosotras, como mujeres, podemos hacer frente a todo y rendir lo suficientemente bien”.

Durante sus 450 horas de duración, 300 presenciales y 150 online, las participantes han explorado, entre otros temas, los orígenes y evolución histórica de la inteligencia artificial, sus aspectos prácticos y sus principales herramientas y plataformas. Además, en el módulo de Big Data han recibido formación sobre análisis, gestión y almacenamiento de datos, adquiriendo conocimientos de programación y aprendiendo a desarrollar herramientas de Business Intelligence. “Han sido meses en los que me he dejado el sueño, los ojos y hasta las huellas dactilares de tanto darle a la tecla, pero así es como se aprende”, recuerda Rocío, que forma parte del proyecto X-COV, una plataforma para desarrollar herramientas que ayuden a los médicos en su diagnóstico del coronavirus. “Trabajamos dos líneas. La primera está dedicada a la investigación y es accesible a todos desde tomografia.es. La otra es de uso médico y, como todo lo relacionado con la salud, antes de que pueda usarse debe pasar los controles y validaciones de las autoridades sanitarias. Ambas detectan casos de COVID-19 con una precisión de más del 90%, descubren el 100% de falsos negativos y pueden analizar la evolución del paciente”.

Nuevas oportunidades ante un panorama laboral complejo

Si bien es cierto que el panorama laboral actual es complejo, también lo es que apostar por un sector en constante crecimiento y actualización puede ser una opción más que interesante. “Se trata de una inversión que tarde o temprano da sus frutos. Esta formación ha sido el mejor paso que he podido dar para entrar en la rueda”, sostiene Corina. Ella, desde pequeña, comenzó a interesarse por la informática gracias a su padre, que la sentaba junto a él delante del código y le iba enseñando lo que sabía cuando ni siquiera existía Windows. “Siempre ha sido una de sus pasiones y supo transmitírmela. En los últimos años, volví a introducirme en el mundillo de manera muy autodidacta, así que ha sido un paso, creo, bastante natural para mí”. Algo que, cada día, más chicas están dispuestas a dar.