Última tecnología para blindar las residencias frente al COVID

La crisis de la COVID-19 nos ha cambiado la gran mayoría de nuestros hábitos. En este sentido, la tecnología ha sido y seguirá siendo uno de los mejores aliados para evitar que el virus vuelva a tener efectos negativos que se deriven de la crisis sanitaria, sobre todo, en aquellos colectivos más vulnerables

Aprender del pasado forma parte de la evolución. Después del impacto que ha tenido el coronavirus a nivel mundial, son muchas las cuestiones que hemos interiorizado para evitar problemas en el futuro. No podemos descuidar la higiene (fundamentalmente en las manos), tenemos que utilizar mascarilla, debemos guardar una mínima distancia de seguridad y evitar las aglomeraciones de gente, entre otras.

Pero también hemos visto cómo la tecnología ha servido de palanca de cambio en esta transición hacia la nueva normalidad. Por un lado, nos ha impulsado a utilizar nuevas fórmulas de trabajo o socialización de manera telemática, y por otro, también nos ha provisto de multitud de herramientas que ayudan a la detección y la prevención de los contagios.

En esta línea, en las residencias de mayores se han intensificado las medidas de contingencia para evitar la entrada del virus. Este es el caso de Clece, empresa que gestiona de forma integral un total de 71 residencias, y que ha mantenido un 80% de ellas libres de infección por COVID-19 gracias a que, desde el principio, entendieron que la mejor fórmula para combatir el virus es la prevención.

Una prevención en la que Clece lleva trabajando desde el comienzo de la pandemia y en la que, además de todo tipo de medidas, protocolos y recursos humanos, la tecnología aglutina gran parte del protagonismo.

El uso de la tecnología contra la COVID-19

¿Qué capacidad existe de mitigar el virus cuando se produce un contagio en una residencia de mayores? Se trata de una cuestión de lo más compleja, ya que la primera pauta sería el aislamiento radical y absoluto de todos los residentes, lo que provoca consecuencias muy negativas entre las personas de edad avanzada, tanto a nivel físico como psíquico y emocional, extensible también a sus familiares.

Conscientes de ello, y de la problemática que surgiría si se detectara un caso positivo por coronavirus en cualquiera de las residencias que gestiona, Clece ha llevado a cabo una enorme inversión para adquirir todo tipo de innovaciones tecnológicas que ayuden a garantizar la seguridad en las residencias.

Algunas de las medidas más destacadas de limpieza y desinfección que están siendo adoptadas por parte de Clece son el uso de robots, cañones de ozono o el control de todas las superficies. El principal objetivo es detener y evitar la propagación del virus, aprovechando para ello todas las ventajas y beneficios que ofrece la tecnología.

Xenex: se trata de un robot que utiliza luz pulsada ultravioleta C con lámparas de xenón para desinfectar estancias. Este robot es capaz de destruir microorganismos patógenos como bacterias, hongos y virus en pocos minutos. Los estudios realizados en colaboración con el Centro Nacional de Biotecnología (CNB) muestran que este robot logra un 100% de reducción en virus y el 99% en hongos. Y, según el estudio llevado a cabo por el Texas Biomedical Research Institute, el Xenex es capaz de eliminar el 99,99% del COVID-19.

La compañía ha adquirido 15 unidades nuevas de estos robots de desinfección, con lo que actualmente Clece dispone de un total de 34 unidades.

Cañones de ozono: la compañía adquirió y distribuyó cañones de ozono en todas las residencias de gestión integral. Estos están enfocados en la eliminación de todo tipo de agentes contaminantes del aire.

Control de superficies: el control de la limpieza y la desinfección de las residencias es parte de la rutina de Clece. Además, cuenta con una supervisión adicional, en la que un laboratorio externo realiza auditorías constantes con muestreos en diferentes superficies y zonas habitadas por residentes y otras destinadas a personal, mediante los cuales analizan posibles restos de COVID-19. Hasta la fecha, se han realizado, al menos, un muestreo de superficie en cada una de las residencias, los cuales han confirmado un resultado de cero muestras positivas.

Control de accesos: el control de accesos es uno de los puntos esenciales para mantener a una residencia libre de COVID-19. Clece está instalando sistemas de reconocimiento facial que bloquean el acceso a personas que no lleven mascarilla o que tengan una temperatura corporal elevada. Adicionalmente, se están colocando alfombrillas desinfectantes en las puertas de entrada.

Respecto a la limpieza en las residencias, se han adaptado protocolos y técnicas propias de la limpieza hospitalaria, como la microfibra y el fregado de doble cubo. Técnicas mucho más exigentes para dotar de mayores garantías a estos espacios y velar en todo momento por la salud de los residentes.

Otras medidas vitales para evitar contagios

La apuesta por utilizar herramientas de carácter tecnológico viene acompañada de otras medidas imprescindibles para garantizar un espacio libre de coronavirus en las residencias gestionadas por Clece.

En primer lugar, se está haciendo uso generalizado de test para controlar posibles focos de contagio, un instrumento que es considerado como fundamental después de haber superado la primera oleada de casos por COVID-19. Clece ha adquirido material de test (PCR y test rápidos) para poder hacer test a trabajadores, residentes y familiares.

En segundo lugar, se mantiene como obligatorio el uso de mascarillas. Debido, en gran parte, a las dificultades que surgieron para adquirirlas en las primeras semanas de la pandemia, Clece ha realizado una fuerte inversión para el suministro de mascarillas para toda su plantilla y garantizar su salud y su seguridad. Por ello, ha iniciado una línea de producción de mascarillas quirúrgicas en Alcalá la Real (Jaén), con capacidad para fabricar 50 mil unidades diarias.

Por último, se están auditando las residencias con entidades externas para lograr certificación de protocolos frente al COVID 19, elevando todavía más las garantías de seguridad en todas las instalaciones.