El recinto de Eurovisión 2020 se convierte en un hospital improvisado

El certamen se iba a celebrar en Róterdam en un pabellón que, de albergar música, ha pasado a acoger a pacientes con coronavirus y otras dolencias

En ocasiones como las que vivimos, se agradece que todo espacio disponible se aproveche para un uso razonable. Y así lo están haciendo la mayoría de gobiernos. En Madrid ha sido el recinto de Ifema el que se ha habilitado rápidamente para convertirse temporalmente en un hospital que acoja a enfermos contagiados por coronavirus. También en China se hizo un centro sanitario en tiempo récord de manera que compensó las carencias que había ante una pandemia que nadie controlaba. Ahora, ha sido en Róterdam (Holanda) donde ha nacido una iniciativa, esta vez no habilitando un espacio desde cero, sino reutilizando el que iba a servir para otro uso.

Al haberse cancelado Eurovisión 2020 por la crisis del coronavirus, decidieron (y acertaron) transformar el pabellón en un hospital. Por ello, el escenario donde Blas Cantó y el resto de concursantes iban a actuar, ahora se está llenando poco a poco de pacientes del Covid-19. El espacio es el Rotterdam Ahoy, hospital con espacio para albergar a 88 pacientes, aunque su capacidad se podría ampliar hasta las 680 camas.

El objetivo es el de desahogar las urgencias de los demás hospitales, por lo que el pabellón acogerá tanto a contagiados de coronavirus como a pacientes con otro tipo de dolencias, cada uno en estancias separadas. Así, el lugar ha dado un giro imprevisible: de ser un escenario preparado para albergar fiesta y música, ha pasado a ser una oportunidad para luchar contra la crisis sanitaria que vivimos. Así, la 65ª edición de Eurovisión, que se celebraría en mayo, tendrá que esperar a 2021. Por ahora, el foco está en acabar con la pandemia que está dejando a más de 34.000 muertos a nivel global.