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Fernando Grande-Marlaska

«Estrecho», García Ferreras en el epicentro del narcotráfico

En una de las imágenes más impactantes, el responsable de “Al rojo vivo» habla con uno de ellos: “Si un traficante de hachís es el diablo, este país está lleno de diablos”

Antonio García Ferreras a bordo de un helicóptero
Antonio García Ferreras a bordo de un helicópterolarazon

En una de las imágenes de «Estrecho», una serie documental de dos entregas que laSexta estrena el lunes, aborda el narcotráfico que se realiza en el Estrecho de Gibraltar desde todos los puntos de vista desde el origen, las plantaciones de Ketama y su llegada a España con destino a Europa.

En una de las imágenes de «Estrecho», una serie documental de dos entregas que laSexta estrena el lunes y el martes en horario “prime time”, coproducidos por Newtral, cuya máxima responsable es Ana Pastor, y 93 metros, Antonio García Ferreras aborda el narcotráfico, concretamente de hachís, que se realiza en el Estrecho de Gibraltar desde todos los puntos de vista desde el origen, las plantaciones que están en Ketama hasta que llegan a España con destino a toda Europa. En una de las imágenes más impactantes, el responsable de “Al rojo vivo» habla con un narcotraficante que cubre su rostro con una cámara. Éste le dice: “Si un traficante de hachís es el diablo, este país está lleno de diablos”. Y no le falta razón porque desde hace dos años ha habido una eclosión del tráfico de narcolanchas. En el reportaje periodístico se cuenta cómo está surgiendo una nueva generación de “narcos” sin “códigos”, como el de evitar cualquier enfrentamiento físico con las fuerzas del orden que defienden los más veteranos, por otro tipo de “modus operandi”, un cambio cultural en el que las nuevas generaciones están influidas por las series de Netflix como “Narcos”, Pablo Escobar y el Chapo Guzman son para ellos los nuevos héroes, o “Breaking Bad” en la que no tienen respeto a las autoridades. “Estrecho” da la voz a los capos, a los que menudean, a los que avisan de si llegan las lanchas de la policía y a las fuerzas del orden que para Ferreras, «son los verdaderos héroes, ya que hacen su trabajo por 1.200 o 1.500 euros al mes mientras que a un buen piloto de una lancha que transporta la droga le abonan entre 15.000 y 20.000 por entrega». En los últimos días se entrevistó al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Lejos de pretender mitificar a los narcotraficantes, lo que se resalta es el trabajo de la Policía y la Guardia Civil, que luchan en precario contra esta lacra. Tampoco quiere que se interprete que la mayoría de los habitantes de La Línea están en este negocio ilegal, al contrario, y esa es precisamente una de sus principales quejas, además de la falta de trabajo y la pobreza estructural.

Los responsables del programa resaltaron que todavía no se vive en crimen de violencia de Sinaloa, Cali y Medellín, lo que es una ventaja, pero García Ferreras reclama una especie “Plan Marshall” económico, industrial y sobre todo, educativo en toda la zona del Estrecho para que el narcotráfico no llegue a las dimensiones que alcanzó en Galicia en los años 80. Por su parte, Ana Pastor afirmó que es un trabajo periodístico que intenta “aproximarse a la realidad” y crear un debate en nuestra sociedad.