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El Volksgarten, parque vienés que alberga la icónica escultura de Sisi

El Volksgarten –cuya traducción es Jardín del Pueblo–, es un parque urbano, rosaleda y jardín botánico de nueve hectáreas.

Si hay algo que caracteriza a la capital austriaca es que muchos de sus lugares más emblemáticos evocan a la emperatriz más famosa de la historia: Isabel de Baviera.

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Si hay algo que caracteriza a la capital austriaca es que muchos de sus lugares más emblemáticos evocan a la emperatriz más famosa de la historia: Isabel de Baviera. Entre ellos, el que fue el jardín de rosas imperial, el Volksgarten, pues la conocida como emperatriz Sisi, está presente en él en forma de escultura de blanco mármol.

Cuando se viaja a Viena, la mejor manera de descubrir su belleza más allá de su imponente arquitectura, es realizar un tour que recorra sus calles, plazas, palacios y monumentos, no solo explicando su estilo arquitectónico, sino que se detenga en puntos en los que se perciba la personalidad de personajes que influyeron tanto en la historia de la urbe, como en la de toda Europa. Uno de esos sitios es el parque citado, por albergar un monumento en el que la figura sedente de la emperatriz cautiva al que la contempla. El free tour de Free Tour Vienna incluye este lugar tan especial, el Volksgarten, destacando en su visita la estatua de Sisi, por todo lo que representa en la cultura vienesa.

El Jardín del Pueblo

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El Volksgarten –cuya traducción es Jardín del Pueblo–, es un parque urbano, rosaleda y jardín botánico de nueve hectáreas. Se creó entre 1820 y 1823, y es una de las áreas recreativas públicas más antiguas de Viena. Sus anchas y largas sendas separadas entre sí de forma uniforme lo convierten en un refugio donde la naturaleza invita a descansar del acelerado ritmo que marca “conocer” Viena.

El recinto forma parte de las instalaciones del Palacio de Hofburg, y aunque ya no queda ningún vestigio, una de sus curiosidades es que estos jardines se construyeron sobre las antiguas murallas de la ciudad, destruidas por Napoleón en 1809.

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El monumento de Sisi

El monumento a Sisi, creado a partir de un bloque de mármol, mide 2´50 metros de altura. Fue erigido ocho años después de su asesinato. Se inauguró con la presencia del emperador Francisco José I de Austria, su esposo. El emperador quedó desolado por la muerte de Sisi el resto de su vida. Según está constatado, Francisco José I de Austria conoció a Isabel de Baviera cuando esta tenía solamente 16 años, y desde aquel momento, la amó profundamente.

La escultura, precedida por un estanque, quizás por sus dimensiones o tal vez por el blanco marmóreo que resalta sus relieves, transmite elegancia, inteligencia y belleza. Como si el cincel del escultor Hans Bitterlich, quién esculpió la imagen, a cada golpe hubiera incrustado el alma de esta inolvidable mujer..., incluso sus inquietudes.

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Algunas de las razones por las que se la recuerda en la historia, es por su carácter rebelde, por sus excentricidades, por ser una adelantada a su época, pero sobre todo, por su determinación de conseguir ser libre en contra del papel que se esperaba de ella. Mito, leyenda, o persona por la que corría sangre por sus venas..., se piense como se piense en ella, lo que es cierto, es que al estar frente a este monumento, el viajero siente la esencia del pasado imperialista de Viena.