Las Caldas, un refugio termal con tres siglos de historia

A tan sólo 8 kilómetros de Oviedo, Las Caldas Villa Termal propone curar cuerpo y alma con aguas mesotermales.

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27 de julio de 2018. 02:23h

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R. Bonilla .  27/7/2018

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Apenas ocho kilómetros separan el oasis de Las Caldas Villa Termal de la señorial ciudad de Oviedo. Entre las impresionantes montañas asturianas, en uno de los verdes valles que pueblan el Principado, brota un manantial de agua a una temperatura de 40 grados centígrados. Sus propiedades curativas ya se mencionaban en ciertos documentos en el siglo XVII y ahora, en el XXI, continúan brotando con la misma generosidad. La gruta en la que nace tan abundante chorro se halla muy cerca de la capital asturiana, a ocho kilómetros de Oviedo, en Las Caldas. Y es precisamente ahí donde el viajero se topa con un refugio natural único y un nuevo concepto de bienestar que, sin embargo, presume de tener más de tres siglos de historia. La combinación no puede ser más acertada.

Las Caldas Villa Termal es fruto de la restauración integral del Balneario de Las Caldas, que abrió sus puertas por primera vez allá por el año 1776. Tras varios siglos ofreciendo sus servicios termales como Balneario, desde 2003 puede presumir de ofrecer al viajero un nuevo concepto de bienestar pionero en nuestro país, ya que que integra en un mismo lugar la salud, el deporte y el bienestar. Si a eso se suma, además, el entorno, la receta no puede salir más perfecta.

Con más de una década de experiencia en esta nueva andadura, Las Caldas Villa Termal se convierte en un Wellness Clinic Resort de referencia en el ámbito nacional que ofrece al huésped un servicio exclusivo, muy personalizado en función de las necesidades de cada momento e integral, siempre guiado por un equipo multidisciplinar de profesionales del ámbito de la medicina, la nutrición y el deporte. De esta manera, el reto de equilibrar el cuerpo y la mente aquí resulta de lo más sencillo, pues bastan unas pocas jornadas aquí para recuperar la energía que el día a día nos va desgastando.

Con varias instalaciones muy bien comunicadas entre sí, el complejo cuenta con el Gran Hotel Las Caldas, de cinco estrellas, así como el Hotel Enclave, de cuatro estrellas. Ambos ofrecen al viajero todas las comodidades propias de un alojamiento de máximo nivel y la posibilidad de adentrarse en sus aguas termales. Ya sea en el Balneario Real (con modernas instalaciones integradas en el clásico edificio de la Casa de Baños) o en Aquaxana (con un diseño basado en el Panteón de Roma), el huésped tiene el privilegio de desconectar acariciado por el agua. El Manantial es el corazón de la Villa Termal y supone el origen y alma de este Balneario, gracias a sus aguas mesotermales (40º de temperatura) y oligometálicas (bicarbonatadas cálcicas y magnésicas), con efectos sedantes, analgésicos, anti-inflamatorios, relajantes y descontracturantes. Por otro lado, Aquaxana permite disfrutar de diferentes zonas de hidroterapia o simplemente de un espacio de agua, luz y sonido.

Las instalaciones las completan el Restaurante Viator, donde es posible disfrutar de platos elaborados con producto de temporada y de la zona, pero añadiéndoles un toque de modernidad. Más información en la página web del complejo www.lascaldasvillatermal.com.

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