Coronavirus

Bravo: “Sánchez debería compartir las decisiones, no contar lo que está haciendo”

El consejero andaluz de Hacienda pide al Gobierno que “escuche” a las comunidades y reclama el dinero del IVA y del Fondo de Contingencia. Avisa de que, si los políticos no son capaces de llegar a acuerdos, demostrarán “muy poca categoría” porque “el resto lo está haciendo”

El consejero andaluz de Hacienda, Industria y Energía, Juan Bravo
El consejero andaluz de Hacienda, Industria y Energía, Juan BravoKe-Imagen

Juan Bravo es el consejero andaluz de Hacienda que pasa en Sevilla el confinamiento al que ha obligado el Covid-19. Aún con el semblante astillado, como el de la mayoría de los gestores públicos estos días, se empeña en sacar lecciones del caos como la de que “las nuevas tecnologías permiten hacer mucho más de lo que creíamos”. En su análisis de situación, combina las invitaciones al diálogo con la contundencia en la defensa de aquello en lo que cree.

Andalucía cerró 2019 con un superávit de 32 millones, después de que en 2018, con un Gobierno socialista, se incumpliera el objetivo de déficit, de deuda y de gasto, ¿cuál es la receta?

Mucho trabajo por parte del todo el mundo y el compromiso de todas las consejerías para adecuarse a las capacidades que teníamos, ya que veníamos del único Presupuesto de España que no había cumplido ni deuda, ni déficit ni gasto. En apenas unos meses pasamos a otro y, quitado las dos comunidades forales, País Vasco y Navarra, y Canarias, que también tiene un régimen especial; somos la única comunidad que está en superávit. Y lo hemos hecho invirtiendo más de 750 millones en sanidad, más de 250 extra en educación y más de 90 en dependencia. Es decir, fue un Presupuesto que puso más donde más hacía falta y ajustándose a las reglas fiscales. Ése es el mérito que tiene el Gobierno y la Administración en su conjunto.

¿Han tenido noticias de los más de 500 millones del IVA adeudados a la región o del dinero del Fondo de Contingencia prometido por el Gobierno central para afrontar la lucha contra el Covid-19?

No es fácil la situación actual, pero reivindicamos el IVA desde hace tiempo. Han hecho un ajuste para ese cálculo y el dinero no ha llegado. Y del otro, del que nos iban a mandar 100 millones, que nos parecen pocos, de momento tampoco ha llegado nada. Pero sí se nos han arrebatado en torno a 430 millones ligados a las políticas activas de empleo, lo que afecta a la formación. Debemos actuar con la máxima lealtad, pero el Gobierno de España también y escuchar a las comunidades, que tenemos mucho que aportar para salir de ésta.

¿Le da tranquilidad que la andaluza María Jesús Montero esté al frente del Ministerio de Hacienda durante la pandemia?

Lo que nos tiene que dar tranquilidad es que estemos todos en combatir la pandemia. Las comunidades son las que están haciendo el auténtico esfuerzo con el gasto sanitario, se han conocido cifras de 2.000 millones en Madrid o Cataluña, y hay que no dejar fuera a los autónomos o a los trabajadores que no van a cobrar ningún tipo de contraprestación. Tenemos muchos deberes por delante y no hemos recibido el dinero. El Gobierno tiene que entender que esto no se puede hacer sin las comunidades y sin Andalucía, en concreto, que es el 20% de España. Saben que recibimos una comunidad con graves problemas de desempleo, que empezábamos a corregir, y que va a sufrir especialmente por el tema del turismo. Entendemos que debe ser un actor fundamental en la recuperación del país. Está siendo un referente desde el punto de vista económico, de la bajada de impuestos, de la generación de autónomos o de la propia gestión del Covid-19. Debe ser mucho más importante en la toma de decisiones y creo que el presidente Juanma Moreno es un valor fundamental.

“Saben que recibimos una comunidad con graves problemas de desempleo, que empezábamos a corregir, y que va a sufrir especialmente por el tema del turismo. Entendemos que debe ser un actor fundamental en la recuperación del país"

Pedro Sánchez dijo el pasado sábado que todos los partidos trabajarán en unos nuevos Pactos de la Moncloa para relanzar la economía, ¿los ve factibles en el contexto actual? ¿Excluiría a alguien?

Cuando uno va a negociar no puede haber líneas rojas, o mejor no ir. Hacemos falta todos. Es importante el Gobierno de España, pero también las comunidades, las diputaciones o los ayuntamientos. Sánchez debería compartir las decisiones, no contar lo que está haciendo e, igual que es posible que hayan faltado unos Pactos de la Moncloa con las fuerzas políticas que están en el Congreso, hay que trabajar con las regiones. Andalucía ha bajado el periodo medio de pago a proveedores y vamos a devolver antes los ingresos indebidos, también el Gobierno de España debería agilizar en la medida de lo posible las devoluciones del IVA, que aquí pueden ser casi 1.000 millones. Si en estos momentos no somos capaces de llegar a acuerdos, habremos demostrado muy poca categoría, en la parte política en este caso, porque el resto lo está haciendo. Pero estoy convencido de que lo haremos. Y hay que llevar también de la mano al sector privado. No podemos demonizar a nadie y las empresas deben participar. Esto no se hace sólo con la Administración, el mundo evoluciona. Si pensamos más gente, será más fácil encontrar soluciones. Hoy leía una frase de Churchill que es muy buena y que es verdad: “Muchos miran al empresario como el lobo que hay que abatir, otros como la vaca que hay que ordeñar, pero muy pocos lo miran como el caballo que tira del carro”.

¿Haría alguna recomendación al presidente del Ejecutivo en ese sentido?

Le diría que para poder avanzar hacia adelante necesitamos que la colaboración público-privada se extienda y está limitada porque su rentabilidad lo está. Le pediría al Gobierno que estudie todas las vías. La colaboración público-privada jugará un papel fundamental en la recuperación económica. Tenemos que romper barreras en la separación de lo público y lo privado. El Ejecutivo tiene algunos instrumentos que, sin que cuesten dinero y sólo con el retoque de alguna norma, permitirían el desarrollo de infraestructuras básicas para el Estado y para las comunidades, que posibilitarían la generación de inversión y de puestos de trabajo, que va a ser el gran reto que tengamos por delante.

“La colaboración público-privada jugará un papel fundamental en la recuperación económica. Tenemos que romper barreras en la separación de lo público y lo privado. El Ejecutivo tiene algunos instrumentos que, sin que cuesten dinero y sólo con el retoque de alguna norma, permitirían el desarrollo de infraestructuras”

El Covid-19 obligará a reestructurar los Presupuestos andaluces de 2020, ¿sabe ya por dónde empezarán a hacerlo?

Si comparamos la inversión en sanidad entre 2018 y 2020, el incremento es de más de 1.100 millones, pero el Covid ha disparado los gastos porque nadie discute que no hay que escatimar ni un euro de inversión y tenemos que apoyar a todos los componentes del sector sanitario por el enorme esfuerzo que están haciendo y por estar en primera línea de batalla. Eso en un primer análisis está cifrado en 340 millones, que van subiendo. Ya hicimos una primera aportación extraordinaria de 100 y habrá que continuar dotando ese fondo para que, si hay que activar el plan diseñado para los 15.000 contagiados, podamos tener todo cubierto.

Peleamos ahora por frenar la curva de afectados, pero la de la economía será difícil de remontar...

Pues sí. Hoy tenemos un dato positivo, que los curados son 665 frente a los 470 fallecidos en Andalucía, siendo lo último muy duro. Esto nos hace ser medianamente optimistas, aunque sabiendo que los números pueden cambiar. Es verdad que hay dos virus, el sanitario y el económico, y hay que trabajar el día después. Hemos creado un gabinete para hacerlo en el que participan los consejeros de Economía y Empleo y sus equipos, junto a Hacienda. Sacamos un paquete de 900 millones, una parte para préstamos que ya se están concediendo, con 100 operaciones el pasado viernes; vamos a retrasar el pago de impuestos; y habrá iniciativas para los autónomos. Además hay que trabajar en Europa, necesitamos una reestructuración de la deuda, eso lo tiene que hacer el Gobierno de España y no puede dejar fuera a las comunidades porque tenemos que atender a los más necesitados sanitaria y económicamente.

“Si comparamos la inversión en sanidad entre 2018 y 2020, el incremento es de más de 1.100 millones, pero el Covid ha disparado los gastos porque nadie discute que no hay que escatimar ni un euro de inversión y tenemos que apoyar a todos los componentes del sector sanitario”

¿Cree que Europa está tardando demasiado en actuar?

Europa tiene una oportunidad para demostrar la importancia de lo que es y que juntos somos más fuertes. La creación de la UE fue, como concepto muy general, para intentar no repetir guerras y estamos en lo que podíamos denominar la guerra del siglo XXI. Ha de poner encima de la mesa medidas para ayudar a que esta situación pase de la mejor manera posible. Habrá que ver cosas. Gracias a la protección que hacemos del ámbito agroalimentario, por ejemplo, no hemos tenido problemas de suministro ahí, como sí ha sucedido en el sanitario. Esta crisis quizás nos lleve a replantear la globalización y a pensar que, tal vez, deberíamos tener como estratégicos otros sectores como ése o el de los laboratorios para que, si vuelve a pasar, que es posible, no nos pille dependiendo de un solo país. Nos ha respondido bien, pero nos pone en dificultades. Europa tiene que analizar esto y reflexionar sobre si a lo mejor convendría que una parte obligatoria de la contratación pública se hiciera con empresas europeas para fortalecerlas y que podamos ser autónomos en situaciones como ésta. Y el Gobierno de España tiene que ser un buen gestor y asumir compromisos porque cuando nos faciliten dinero para poder salir, habrá que cumplir reglas fiscales. Y repito, no pueden dejar fuera a las comunidades, porque necesitaremos que reestructuren nuestra deuda y nos permitan el endeudamiento para poder recuperar la senda de estabilidad normal económica.

¿Tienen un cálculo de cuándo se recuperará esa cierta normalidad o es imposible hacerlo?

Trabajamos con distintos escenarios, pero es complicado. Será positivo si la industria puede empezar a recuperar parte de la actividad dentro de dos semanas y tenemos que proteger al máximo a los trabajadores. Ahí la patronal y los sindicatos están dando un ejemplo de diálogo y de acuerdo. Pero en Andalucía, donde el turismo es muy importante, tardaremos un tiempo en recuperar la confianza. Si miramos a China para calcular plazos, esperemos que mayo, la segunda quincena, sea un punto de inflexión hacia ver algo de normalidad.

“Necesitaremos que reestructuren nuestra deuda y nos permitan el endeudamiento para poder recuperar la senda de estabilidad normal económica"

Algunos sindicatos denunciaron el sábado que se le habían quitado los festivos de Semana Santa al personal sanitario, aunque luego la Consejería de Salud aseguró que se mantendrían. ¿Descarta ajustes en los salarios de los empleados públicos cuando pase la crisis sanitaria?

Los sanitarios tienen todo el reconocimiento de la Consejería de Salud. En gran parte, el estar haciéndolo mejor en la gestión del Covid que otras comunidades es por su enorme esfuerzo. Habrá una transformación del Presupuesto y de los conceptos de lo que entendíamos como una economía normal. El atacar o no el tema de los sueldos... No creo que sea la solución, porque el consumo es muy importante. Lo que es necesario es la reestructuración de la deuda, poder llegar a los más necesitados, a los autónomos, a los trabajadores sin expectativas de empleo, a las pymes y una línea para las grandes empresas, que les puede hacer falta por la liquidez. Si hacemos todo eso, posiblemente el resto de las situaciones que plantea no haga falta. Lo que sí es de agradecer es el compromiso de los empleados públicos. Le cuento un detalle, el Servicio Andaluz de Empleo (SAE) pidió 100 personas para ayudar con los ERTE y se ofrecieron más de 2.000. Ésa es la clave, tenemos que mejorar nuestra productividad y ser más eficientes para poder salir de esto en mejores condiciones.

PSOE y Adelante Andalucía llevarán al Tribunal Constitucional la aprobación del Decreto de reducción de trabas administrativas en mitad del Estado de alarma, ¿no podían haber esperado a que la Cámara recuperara la normalidad, ya que modificará más de una veintena de leyes? ¿Entiende su posición?

Siempre intento respetar, pero no la comparto. El Decreto se aprobó en el Consejo de Gobierno antes del Covid y hay unos plazos que llevaban a su convalidación, además la fórmula de trabajo de la Diputación Permanente, donde se aprobó, se acordó entre todos los miembros de la Cámara. Y, sobre todo, simplificar va a ser más necesario que nunca en estos momentos y se debe continuar en esa senda. Algún diputado socialista ha dicho que querían participar. Esto no se ha acabado, es un primer paso. Cada seis meses deberíamos aprobar una norma que redujese trámites administrativos. Las empresas dicen que no les da tiempo a rellenar los ERTE o a presentar peticiones de aplazamiento de impuestos... Lo que sea agilizar, respetando todas las garantías, por supuesto, hay que hacerlo. Parece lógico que si se piden para lo mismo cuatro procesos distintos, se dejen en uno, o que, si hay posibilidades de desarrollo de actividades para el turismo, se favorezcan; o descargar a los ayuntamientos de trámites que no aportan valor añadido. Los trabajos redundantes generan costes. Tenemos que cambiar ese concepto, hacer el esfuerzo, ahora más que nunca.

“Cada seis meses deberíamos aprobar una norma que redujese trámites administrativos. Las empresas dicen que no les da tiempo a rellenar los ERTE o a presentar peticiones de aplazamiento de impuestos... Lo que sea agilizar, respetando todas las garantías, por supuesto, hay que hacerlo”

Me hablaba antes de los ayuntamientos. Algunos alcaldes se han quejado de que se les ha dejado solos...

Estamos suministrando material sanitario a los ayuntamientos porque hay una parte de la asistencial social que la hacen ellos, al ser los más cercanos a los ciudadanos, y comparto con los alcaldes que no se les puede dejar fuera, todo lo contrario. Tienen más 30.000 millones de tesorería aproximadamente porque han hecho las cosas bien y han tenido superávit tras el cierre de 2019 con los que se pueden hacer muchas cosas. Dejar que puedan usar ese dinero les daría su posición social y sería una forma de reconocer la labor que han hecho años atrás, llenos de dificultades.