Cuando el arte se hace juguete

El artista Eladio de Mora (dEmo) expone un conjunto de piezas en el Centro de Arte Moderno y Contemporáneo de Castilla-La Mancha, en Toledo, obras de gran tamaño que representan objetos cotidianos a los que él da una nueva vida

El artista Eladio de Mora-Granados (Mora, 1960), más conocido como dEmo, ha convertido el Patio de los Limoneros del Centro de Arte Moderno y Contemporáneo de Castilla-La Mancha. CORPO (Colección Roberto Polo) de Toledo en una inmensa caja de juguetes. Con motivo de la Navidad, el patio acoge una serie de esculturas lúdicas con la intención de poner color y fantasía a los día navideños bajo los acordes de la «Sinfonía de los juguetes», obra orquestal del siglo XVIII que, si bien fue atribuida a los hermanos Haydn (Joseph y Michael) e igualmente al padre de Mozart (Leopold), todo parece indicar que fue una composición del monje benedictino tirolés Edmund Angerer. La exposición fue inaugurada ayer por la consejera de Educación, Cultura y Deportes de Castilla-La Mancha, Rosa Ana Rodríguez Pérez, a la que acompañaron Roberto Polo, vicepresidente de la fundación, Rafael Sierra, director artístico del museo, y el propio artista. La muestra, que cuenta con el patrocinio de Setdart, expone unas cuarenta obras seleccionadas por el propio dEmo y estará abierta hasta el 8 de enero con entrada gratuita, no solo a la exposición, sino a todo el museo.

Los de dEmo son personajes salidos de un cuento imaginario, soldaditos, bailarinas y buzos, payasos, orugas, patitos y osos, flores, vacas, gatos o gominolas de enormes dimensiones, que han sido expuestos en calles, plazas y museos de ciudades como Nueva York, Miami, Munich, Londres o París y con los que el artista pop «quiere seducir al público, invitándolo a pararse y pensar». Para ello rescata algunas «tribus» de juguetes protagonistas de cuentos que son historia de la literatura universal, como «El soldadito de plomo», de Hans Christian Andersen, los submundos de «Alicia en el país de las maravillas», de Lewis Carroll, o el nada inocente «Cuento de Navidad» de Charles Dickens. La sensibilidad artística a la que se adscriben estos coloristas y enormes juguetes está influida por el «ready-made» al introducir elementos de la vida cotidiana transformados en objetos artísticos y por todos los artistas del Pop Art desde los años 50 hasta hoy, aunque se considere «un artista multidisciplinar».

«Este es el primer año de la colección Roberto Polo en Toledo y lo queríamos celebrar de forma especial –destacó Rafael Sierra, director del Museo–, dedicando este montaje a los más jóvenes porque ellos son nuestros futuros visitantes. La intención es que aparten un poco la mirada de los móviles y de las tabletas y se sumerjan en un mundo de fantasía y de sueños, ese que nos transmiten los cuentos de Navidad y sinfonías como ‘‘El cascanueces’’ o la “Sinfonía de los juguetes”. Para celebrarlo invitamos a dEmo, un artista toledano muy asociado al pop, para que hiciera este montaje navideño porque nos interesaba mucho su forma de mirar la vida cotidiana, de convertir en iconos visuales objetos cotidianos».

Montaje por grupos

Para dEmo «es un honor exponer por primera vez en mi tierra y más en este impresionante edificio donde se encuentra la colección Roberto Polo, una de las más importantes de España». Por eso ha decidido donar una pieza para que quede permanentemente en el museo, «aunque aún no sé cuál». A pesar de tener trabajos repartidos por todo el mundo le ha costado ser profeta en su tierra. «No echo la culpa a los dirigentes, sino que yo he estado muy liado atendiendo a otros frentes. Ahora se han dado una serie de coincidencias y ha sido el momento».

En esta muestra retrospectiva ha querido que el montaje se haga por grupos, como el de los payasos o el de las bailarinas, pero no dirigido exclusivamente a los más jóvenes. «Me gusta intentar conectar con todo el mundo, mayores o jóvenes, porque se pueden ver como juguetes, pero llevan una reflexión añadida que invita a pensar. No solo es lo estético, que para mí es fundamental, sino que además detrás hay una intención. Por eso –prosigue–, esta muestra es ideal para ser visitada en familia, por su colorido y por su aspecto lúdico, aunque también hay cosas más serias y para crear el hábito de visitar museos». Para concluir, dEmo invita a venir, «no solo a ver esta exposición, sino todo el museo, porque su colección llena una laguna que no teníamos en España, un museo digno de estar en cualquier ciudad del mundo, en un espacio único como es este palacio increíble que demuestra la convivencia entre distintas cultura, y como el arte moderno puede verse mezclado con lo antiguo».

Estar presente en las puertas de los museos

Las esculturas de dEmo suelen estar situadas a las puertas y en el exterior de museos. Sus obras se caracterizan por el color y la repetición, porque suele realizar varias copias en distintos colores de la misma pieza. Quizá su obra más conocida sean sus osos de gominola que ha instalado en varias ciudades de España y de fuera de nuestro país. Ha realizado exposiciones en museos como el IVAM (Valencia), el Museo Baroja (Gijón), el de Arte Contemporáneo de Santo Domingo Cifuentes (Guadalajara), el Museum Arterra Contemporary de Viena, el Bellas Artes de la Habana o el Museo MACAY de arte contemporáneo de Yucatán (México), entre otros muchos.