El cambio climático causará 250.000 muertes más al año entre 2030 y 2050

La nueva edición del informe «Cambio Climático y Salud» propone una serie de sugerencias para minimizar los impactos que la contaminación o los fenómenos extremos están provocando en la población

El informe es documento que nace en el seno del Observatorio de Salud y Medio Ambiente de DKV Ecodes
El informe es documento que nace en el seno del Observatorio de Salud y Medio Ambiente de DKV Ecodes

La nueva edición del informe «Cambio Climático y Salud» propone una serie de sugerencias para minimizar los impactos que la contaminación o los fenómenos extremos están provocando en la población

El cambio climático es, sin duda, uno de los grandes retos del siglo XXI, también en términos de salud ya que será el causante de unas 250.000 defunciones adicionales al año entre 2030 y 2050, según datos publicados en 2014 por la Organización Mundial de la Salud.

Con el fin de conocer la magnitud del problema y concienciar sobre las posibles acciones para frenar la tendencia, se acaba de presentar el informe «Cambio Climático y Salud, actuando frente al cambio climático para mejorar la salud de las personas y el planeta». Un documento que nace en el seno del Observatorio de Salud y Medio Ambiente de DKV Ecodes y que cuenta, además de con estos dos organismos, con la participación de la Red Española de Pacto Mundial.

Se trata del octavo informe que relaciona directamente el cambio climático con la salud de una forma fácil y divulgativa; en anteriores ocasiones ha tratado áreas como el ruido, la alimentación o la edificación y este año se ha centrado en la Cumbre del Clima de París, celebrada a finales de 2015. «Lo que se expone es un panorama riguroso basado en las diferentes informes científicos oficiales sobre la materia, explicado de una forma sencilla, y añadiendo algunas claves y propuestas para afrontar el que es ya el gran reto de este siglo», explica Cristina Monge, directora de Conversaciones de la Fundación de Ecología y Desarrollo Ecodes.

Es fácil darse cuenta a través del informe de las consecuencias directas e indirectas sobre los ecosistemas y los sistemas sociales que están teniendo los cambios de la climatología mundial. La primera conclusión es que aunque no se puede decir categóricamente que el cambio climático sea el causante directo de algunas enfermedades, es innegable que magnifica las afecciones y crea nuevos problemas relacionados con ellas. Por ejemplo, la contaminación provoca más afecciones respiratorias y una mayor incidencia de las alergias. No hay que olvidar que según la OMS el 95 por ciento de la población española respira aire poco sano. Incluso, la expansión de ciertos tóxicos inciden en la aparición de enfermedades mentales. Los datos son claros: la contaminación del aire ocasiona más de 33.000 muertes prematuras al año, como señala el informe Calidad de Aire en Europa 2015 de la Agencia Europea de Medio Ambiente. Sin olvidar el coste económico asociado que asciende a 38.000 millones (un 2,8 por ciento del PIB).

El número de desastres naturales relacionados con la meteorología se ha triplicado desde los años 60. El informe pone de manifiesto como se ha agravado la mortalidad como consecuencia del aumento en la frecuencia de fenómenos extremos, relacionando por ejemplo las cada vez más habituales olas de calor con ciertas cardiopatías. Entre 2001 y 2009 se produjeron en España 13.000 muertes ocasionadas por ello. Fenómenos meteorológicos extremos, como huracanes, ciclones o tormentas tropicales, causan ya unas 60.000 muertes anuales. Sólo en 2015 hubo 32 grandes sequías y 152 episodios de inundaciones. Pero es que, además, el cambio climático podría aumentar en un 20 por ciento el riesgo de sufrir hambre y malnutrición para 2050. Se estima que la disponibilidad de alimentos se reducirá un 3,2 por ciento; un cuatro, el consumo de frutas y vegetales y un 0,7 el de carne.

Por último, hay que tener en cuenta los nuevos impactos en los ecosistemas que están dando lugar a nuevas enfermedades que se transmiten por la picadura de los insectos, como en el caso del zica. Las enfermedades transmitidas por vectores representan más del 17 por ciento de todas las enfermedades infecciosas. Cada año se registran más de 1.000 millones de casos y más de un millón de defunciones como consecuencia de ellas.

Soluciones

Las propuestas para reducir al máximo las consecuencias sobre la salud del cambio climático van desde el aprovechamiento de la luz natural a utilizar la lavadora a plena carga, contratar electricidad verde, utilizar transporte público, reciclar, etc. El Observatorio destaca también la importancia de la Comunidad sanitaria frente a este reto socioambiental, ya que contribuye a aumentar la esperanza de vida y a la reducción de los casos de obesidad, cardiopatía y cáncer.