Hernia Discal Lumbar (I)

La hernia discal lumbar es la salida de parte del disco intervertebral, generalmente el núcleo pulposo posteriormente bien en línea media o lateralmente produciendo una compresión de las estructuras nerviosas alojadas en el canal vertebral lumbar compuesto por cinco vértebras que se continúan con la columna dorsal superiormente y con el hueso sacro inferiormente. ¿Cuáles son las causas? En niños o adolescentes se produce por un traumatismo deportivo. En adultos, es más un proceso degenerativo, aunque también se puede producir por un traumatismo deportivo; ejemplos claros de jugadores de élite operados de hernia discal lumbar (Higuaín, Rudy Fernández, etc.), pero también por sobreesfuerzo levantando pesos inadecuadamente; por accidentes de tráfico; en el trabajo por posiciones inadecuadas mantenidas en el tiempo.

Los síntomas son muy claros, dolor lumbar y de un miembro inferior en forma de ciática, acorchamiento y hormigueo en el muslo, la pierna o en el pie, alteración de los reflejos, posible pérdida de fuerza y en casos muy graves síndrome de cola de caballo, por compresión aguda de las raíces lumbosacras y con alteración del control de esfínteres. El diagnóstico se consigue con los síntomas referidos y con RM (resonancia magnética) lumbar y con TAC (tomografía axial computarizada) o escáner. En estas dos pruebas se ve la hernia discal que puede ser una protusión (el disco está abombado en su parte posterior o con conservación del ligamento posterior, o puede ser una extrusión discal, parte del núcleo desgarra el anillo fibroso y a través de él entra en el canal espinal comprimiendo la raíz nerviosa o por último una porción del núcleo se desprende del espacio discal y sería un secuestro discal y se desplaza unos milímetros incluso alguna vez algún centímetro superior o inferiormente.

¿Cuándo operar? La operación de la hernia discal se debe hacer siempre que exista un dolor importante en la región lumbar y en el muslo, pierna y pie (ciática) que no cede con analgésicos, reposo y antiinflamatorios, en segundo lugar, cuando va acompañado el dolor de un déficit neurológico, pérdida de fuerza, trastorno de sensibilidad, alteración de reflejos, problemas de esfínteres, etc. y por último que los estudios radiológicos sean demostrativos.

¿Cómo operar? Se tiende normalmente a cirugías mínimamente invasivas es decir, cirugía percutánea mediante endoscopios o con pequeñas incisiones y uso del microscopio quirúrgico, no extirpando el disco en su totalidad solo la hernia. En la mayoría de las ocasiones colocamos algún dispositivo interespinoso para evitar las reintervenciones.