Hacia la unidad y el buen uso del español, también en los dispositivos electrónicos

Real Academia Española (RAE) y Universidad de Salamanca firman un acuerdo para tal fin, que se amplía también a la elaboración de diccionarios, como el Panhispánico de Dudas

La Real Academia Española no cesa en su empeño de que se hable mucho y bien el español, y cada vez mejor, en todos los ámbitos, como ya hiciera en los siglos XVIII y XIX para normativizar y acomodar la lengua de Cervantes a ciertos cánones de la época. pero, ahora, en pleno siglo XXI, la era de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, nuestra lengua común como la conocemos está amenazada desde el mundo digital y mantener la unidad y el buen uso del español en la denominada Inteligencia Artificial que es la que nutre a los dispositivos electrónicos -se cuenta que ya hay más máquinas hablando español que humanos-, es el nuevo desafío al que se enfrenta la RAE para lo que está buscando adeptos a la causa.

Uno de ellos es la Universidad de Salamanca, que este lunes por la tarde se ha unido a este reto después de que su rector, Ricardo Rivero, haya firmado un acuerdo de colaboración con la Real Academia Española, representada por su director Santiago Muñoz casado, por el que tratarán de convencer a los fabricantes de que se atengan a la normativa de la RAE en el idioma que usan las máquinas. “Queremos que las compañías eduquen a sus máquinas para que hablen un español correcto con la supervisión de la RAE y que después podamos certificar la calidad del idioma; necesitamos que las máquinas hablen el idioma de cada zona”, destacaba el director de la RAE.

Asimismo, el objetivo es que las máquinas hablen el español de cada zona” y, por ello, desde la RAE están “facilitando" a las grandes tecnológicas las maneras de hablar de cada lugar dentro de un “proyecto abierto” en el que, además de las grandes empresas de Inteligencia Artificial y ahora la Usal, también pueden participar “ayuntamientos y pequeñas empresas que también trabajen” con el lenguaje y las máquinas.

El convenio entre ambas instituciones también abre el camino para que, de una manera más institucionalizada, estudiantes predoctorales y docentes de la Universidad de Salamanca colaboren con los equipos lexicográficos de la Real Academia Española en la elaboración o revisión de obras académicas como el Diccionario de la Lengua Española, el Nuevo Diccionario Histórico del Español, el Diccionario Panhispánico del Español Jurídico, el Diccionario Fraseológico Panhispánico o el Diccionario Panhispánico de Dudas.

Glosario de Términos Gramaticales

Por otra parte, la RAE presentaba también este lunes en la Universidad de Salamanca el Glosario de términos gramaticales (GTG), que incluye medio millar de términos, cincuenta tablas, esquemas y gráficos. Una publicación que, como la describía Ignacio Bosque, director del proyecto, es un pequeño diccionario de gramática dirigido fundamentalmente a profesores de enseñanza media de todos los países hispanohablantes, aunque también sirve para cualquier profesor de español en cualquier país e incluso a alumnos universitarios de los primeros cursos, a traductores, periodistas y otras muchas personas relacionadas profesionalmente con la lengua española.

El Glosario quiere dar respuesta también a los numerosos desacuerdos terminológicos existentes en los libros y manuales de lengua española publicados en los distintos países hispanohablantes. De hecho, según explicaba Ignacio Bosque, sus miembros y representantes han señalado, en no pocas ocasiones, el desconcierto que tal proliferación de sistemas y nomenclaturas causa en alumnos y profesores. Por ello, con la publicación de esta obra, en la que también ha colaborado la Universidad de Salamanca, la RAE quiere contribuir a la unificación de la terminología entre los docentes de gramática en el mundo hispanohablante.

Su objetivo fundamental es proporcionar definiciones, explicaciones y clasificaciones claras a conceptos clásicos y modernos de la gramática del español. Esta obra busca contribuir a la comprensión, la delimitación, el conocimiento y el manejo de cada fenómeno gramatical que recoge en sus páginas. Para ello sigue, en líneas generales, las recomendaciones terminológicas de la Nueva Gramática de la lengua española.

El Glosario, según contaba Bosque, ha tardado en realizarse seis años y recoge material innovador importante que los docentes pueden adaptar a sus clases y a la formación de sus alumnos.

“Es una obra muy didáctica, con cuadros, esquemas y gráficos para que los profesores lo utilicen en las aulas”, apuntaba.