El alcalde de Salamanca reclama dialogar sobre el superávit de las entidades locales

Carlos García Carbayo exige al Gobierno de España que dé marcha atrás en su idea

El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, ha exigido al Gobierno que dé marcha atrás de manera inmediata en su postura sobre el uso del superávit de los ayuntamientos y ha reclamado que se retire el secreto y se abra un auténtico proceso de diálogo.

Así lo ha dicho en la videonferencia de alcaldes contrarios al acuerdo alcanzado entre la FEMP y el Ministerio de Hacienda para incautarse de los ahorros municipales, el alcalde salmantino ha recalcado que el Ejecutivo central debe abrir esa negociación con los consistorios sin más dilación, al considerar que no existe margen para seguir perdiendo el tiempo.

Según ha manifestado, de la agilidad de la búsqueda de ese acuerdo depende la viabilidad de los servicios sociales, cuya sostenibilidad ha quedado seriamente comprometida.

Al respecto, ha indicado que los ayuntamientos constituyen un dique de contención contra la crisis social que afecta a miles de familias españolas, que buscan refugio en sus gobiernos locales, como las administraciones más cercanas a los problemas reales de las personas.

Para García Carbayo, la cerrazón del Ejecutivo de Pedro Sánchez a la hora de articular alternativas al pacto con la FEMP y su empecinamiento en aplicar el mecanismo por el que los ayuntamientos deben entregar sus ahorros al Ministerio de Hacienda negativa a permitir que los ayuntamientos utilicen sus ahorros en las necesidades que consideren oportunas supone un obstáculo que en estas circunstancias de emergencia económica y social resulta inadmisible.

Sobre esto, ha añadido que si alcaldes de todos los signos políticos están unidos en contra del citado pacto es porque se trata de un mal acuerdo, que hay que corregir de manera urgente. “Hace falta voluntad política”, ha dicho y ha indicado que no tiene sentido que el gobierno se siga resistiendo a corregir este pacto injusto, que genera ciudadanos de primera y de segunda y que vulnera los principios de igualdad y de solidaridad.

El alcalde de Salamanca ha insistido, además, en que el Gobierno de España debe desvincular por completo el fondo de 5.000 millones de euros del uso de los remanentes, que deben estar disponibles para que los ayuntamientos los inviertan en las necesidades de sus vecinos, sin tutelas ni condiciones.