Ken Follet, Rosa Montero, Posteguillo y Ted Chiang lideran las ventas en la exitosa Feria del Libro de Valladolid

El Gremio de Libreros califica como “francamente satisfactorio” el resultado de esta edición, a pesar de las dudas por la situación provocada por la Covid-19

Ken Follet con “Las tinieblas y el alba” ha sido el gran protagonista en ventas de la 53 Feria del Libro de Valladolid que concluye hoy. Su última novela, la precuela de “Los pilares de la tierra”, ha encabezado la lista de los libros más vendidos en la que también ocupan un lugar destacado Rosa Montero, con “La buena suerte”, Santiago Posteguillo, con “Y Julia retó a los dioses” y “Exhalación”, de Ted Chiang.

Los autores locales también han tenido un especial protagonismo en la Feria del Libro de Valladolid, que ha coincidido con lanzamientos recientes como “Ictus’, de Rubén Abella, o ‘El elogio de la fragilidad”, de Gustavo Martín Garzo, pregonero en esta 53 edición.

El público ha vuelto a apoyar con su presencia la principal cita literaria de Valladolid con su asistencia a la plaza Mayor, que durante diez días se ha convertido en el epicentro de los libros, en una cita especial con cambio de fechas y medidas de seguridad extraordinarias debido a la crisis sanitaria de la Covid-19.

“Inicialmente teníamos dudas de cómo podía funcionar, por todas las circunstancias que han rodeado a este atípico año”, ha reconocido el presidente del Gremio de Libreros de Valladolid, Miguel Ángel Hernández, quien ha destacado el ejemplar comportamiento de todos los asistentes y el gran trabajo de toda organización encabezada por el Ayuntamiento de Valladolid para hacer posible que en 2020 los libros no faltasen a su cita con los lectores.

En el apartado de ventas no alcanza a las ferias anteriores celebradas a comienzos de junio, pero el resultado se puede considerar “francamente satisfactorio” para el Gremio de Libreros de Valladolid. “El público ha valorado todas las medidas de seguridad e higiene implantadlas, se ha sentido seguro y ha respondido una vez más”, ha destacado el presidente del colectivo, Miguel Ángel Hernández.

El centenario del nacimiento de Miguel Delibes y su homenaje en la Feria del Libro han despertado el interés por sus obras entre los ciudadanos, que también han valorado el regalo por cada compra del discurso de este autor de su ingreso en la Real Academia de la Lengua (RAE) y del libro ‘Así conocía a Delibes’, editado por el Ayuntamiento de Valladolid.

Los talleres infantiles y las actuaciones para adultos han tenido una gran acogida por parte de los ciudadanos, que han participado activamente en cada una de ellas. Las medidas de seguridad también han sido muy exhaustivas, con la desinfección después de cada representación y un aforo limitado de 20 personas, que se ha completado en cada sesión.

Además del homenaje a Miguel Delibes también han tenido un apartado especial el poeta zamorano Tomás Salvador, con el recital “Poesía con tacto…y en movimiento” y José Jiménez Lozano, con “Poesía con tacto…y sonora”.

Broche de oro final

La Feria del Libro de Valladolid no pudo concluir de la mejor manera posible, con un homenaje a Miguel Delibes. Durante el acto de clausura la concejala de Cultura y Turismo, Ana Redondo, ha entregado a la presidenta de la Fundación Miguel Delibes e hija del autor, Elisa Delibes, una escultura conmemorativa del artista Rodrigo de la Torre a partir de un diseño del artista Manolo Sierra.

En su intervención, Ana Redondo ha destacado una edición de la Feria del Libro “extraordinaria” que, ha asegurado, se ha mantenido en el “filo” hasta el último momento. “Finalmente estamos aquí y podemos decir que este año nos hemos convertido en la Feria del Libro más importante de España. Porque somos una ciudad de literatos, de libros, una ciudad de los Migueles, de Delibes y de Cervantes”.

Precisamente, la concejala ha subrayado que ese es uno de los grandes motivos por los que la ciudad ha decidido mantener la “llama viva” de la Feria con el encuentro de la literatura y para ello ha agradecido el esfuerzo de la Fundación Municipal de Cultura, a la Fundación Miguel Delibes y al “motor” de la Administración. “Lo público es a veces imprescindible para que algunas actividades culturales se puedan realizar”.

Ana Redondo ha tenido unas sentidas palabras para el homenajeado de esta noche, Miguel Delibes, y ha subrayado que a pesar de que ya ha tenido algunos más importantes por el centenario de su nacimiento este ha sido “más íntimo, personal y sentido, porque se lo hacemos sus vecinos, los que le hemos conocido”. “Delibes vuelve a su entorno porque nunca ha dejado su territorio, porque se encuentra en sus libros y en la inmortalidad que le dan sus personajes, una inmortalidad que estamos obligados a mantener viva y la lectura de sus libros es la mejor manera de reconocerle y de hacerle inmortal, sobre todo en estos momentos de encrucijada, de complejidad máxima”.

Para finalizar, Redondo ha leído un fragmente al discurso de Delibes para su ingreso en la Real Academia Española, que se ha regalado en cada compra en las casetas, donde el escritor instaba a la necesidad de ensanchar la conciencia moral universal. “En esa necesidad nos sentimos ahora todos muy próximos a Delibes. Quizá no ha sido tan casual que esta pandemia llegue en un año como este. Él ya nos advertía en muchos de sus libros de que algo así podía pasar. Este desarrollo ya no es sostenible, no es viable. Eso nos lo ha dicho en sus libros nuestro querido Miguel. Ese es nuestro legado, un cambio de paradigma para que las generaciones futuras puedan permanecer en el territorio”.

Tras estas palabras la concejala de Cultura y Turismo ha entregado a la presidenta de la Fundación Miguel Delibes e hija del autor, Elisa Delibes, una escultura conmemorativa del artista Rodrigo de la Torre a partir de un diseño del artista Manolo Sierra.

Al recogerla, Elisa Delibes ha subrayado lo especial que es para la familia homenajes como el de la Feria del Libro, porque “Miguel Delibes donde tiene que estar es en las librerías, las bibliotecas y en las ferias de libros”. Además, ha calificado como “precioso” y “emocionante” ver la plaza Mayor llena de portadas de sus libros.’

Para finalizar, la compañía La huerta sin puerta ha representado la lectura dramatizada ‘Delibeando’, que nace de las lecturas grabadas durante el confinamiento por la Covid-19 de diferentes fragmentos de obras de Miguel Delibes, acompañados por la música de la chelista Arantxa Hernández y del violinista Alfonso Corral ‘Poncho’.