La apuesta por las energías limpias permite ahorrar al Ayuntamiento de Valladolid 240.000 euros al año

El alcalde Óscar Puente presentan las nuevas placas fotovoltaicas que se han colocado en la azotea de la Casa Consistorial de la Plaza Mayor

María Sánchez y Óscar Puente (D) en la azotea donde se han instalado las nuevas placas solares
María Sánchez y Óscar Puente (D) en la azotea donde se han instalado las nuevas placas solaresServicio Ilustrado (Automático) AYTO. VALLADOLID

El Ayuntamiento de Valladolid tiene en el medio ambiente y la lucha contra el cambio climático dos de sus prioridades en la gestión. Una apuesta por las energías limpias y alternativas que empieza a dar sus frutos, ya que la instalación de sistemas de generación de energías renovables en los más de cincuenta edificios municipales, está consiguiendo un ahorro en la factura energética para las arcas municipales de hasta 240.000 euros, según destacaba este viernes el alcalde de la capital del Pisuerga, el socialista Óscar Puente, tras presentar junto a la concejal María Sánchez las nuevas placas fotovoltaicas que se han instalado de la Casa Consistorial de la Plaza Mayor de Valladolid, y que se han colocado sobre unos soportes para no dañar la estructura del edificio histórico.

“Con cada instalación de este tipo se ahorran unos tres mil euros anuales además de que se evita la emisión a la atmósfera de unas seis toneladas de CO2”, aseguraba, por su parte, la concejal, de Valladolid Toma la Palabra, quien explicaba que en seis u ocho años se recupera la inversión y ponía en valor la vida útil de los paneles solares, que se estima en unos 25 años.

Este aumento de la potencia renovable instalada en dependencias municipales ahonda en el objetivo de reducir progresivamente las emisiones de gases de efecto invernadero que genera la actividad municipal, siendo uno de los muchos cambios que se puede realizar, tanto por administraciones como por consumidores, suponiendo grandes ahorros energéticos, de emisiones de CO2 y económicos.

María Sánchez reafirmaba la apuesta del Ayuntamiento de Valladolid por evitar lo máximo posible la contaminación o la movilidad, y recordaba que el Fondo COVID contempla ayudas, gestionadas por la sociedad de vivienda (VIVA), para la rehabilitación de viviendas y para proyectos energéticos.

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, y la concejal María Sánchez presentan las nuevas placas fotovoltaicas instaladas en la azotea de la Casa Consistorial en la Plaza Mayor de la ciudad
El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, y la concejal María Sánchez presentan las nuevas placas fotovoltaicas instaladas en la azotea de la Casa Consistorial en la Plaza Mayor de la ciudadRubén CachoIcal

El Ayuntamiento cuenta con bonificaciones especiales de un 95 por ciento para instalaciones de este tipo, en referencia al impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras, facilitando que un particular pueda llevar a cabo este tipo de acciones. Igualmente, dentro de las subvenciones para la rehabilitación de vivienda del fondo COVID-19 también se incluyen las instalaciones fotovoltaicas, unas ayudas gestionadas por la sociedad municipal de vivienda VIVA.

Contando con la de Casa Consistorial, en los últimos dos años el Ayuntamiento de Valladolid ha realizado nueve nuevas instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo con inyección a red cero y de balance neto en edificios municipales como los centros cívicos de Delicias, Rondilla y Canal de Castilla, el Centro Integrado Zona Este, Bomberos, las piscinas Henar Alonso Pimentel y Parquesol, o la Estación Depuradora de Las Heras. Con estas inversiones, se dejarán de emitir a la atmósfera casi doscientas T de CO2, con un ahorro económico estimado de 94.120 euros.

Éstas son solo una parte de las veintiséis instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo del Ayuntamiento, representando anualmente una reducción de más de trescientas T de CO2 emitidas a la atmósfera, además de un ahorro superior a los 100.000 euros con una inversión total de en torno a 800.000 euros. A dichos huertos solares hay que sumar otras 33 fotovoltaicas con inyección a red en centros cívicos, colegios, cocheras de los autobuses municipales o el Museo de la Ciencia, conllevando un ahorro medio anual cercano a las 350 T de CO2, además de unos ingresos de alrededor de 140.000 euros, según informan fuentes municipales.

El catálogo de instalaciones solares municipales se completa con otras seis de tipo térmico en centros escolares, cinco piscinas, ocho campos de futbol, siete polideportivos y cinco edificios municipales, principalmente el Servicio de Limpieza, evitando cerca de 450 T de CO2.