Tribunales

El tobogán de la discordia que causó una pelea que ahora se juzga

Cuatro personas se sientan en el banquillo de la Audiencia de Valladolid acusados de delitos de lesiones y maltrato tras una riña por la retirada de un precinto en el deslizadero en Arroyo de la Encomienda

Exterior de la Audiencia Provincial de Valladolid
Exterior de la Audiencia Provincial de Valladolidlarazon

Cuatro personas se sentarán en el banquillo de la Audiencia Provincial de Valladolid el próximo 17 de noviembre en una vista oral, acusadas de delitos de lesiones y en un caso también de maltrato de obra, por una pelea desatada a raíz de la retirada del precinto de un tobogán en Arroyo de la Encomienda (Valladolid).

Los hechos ocurrieron sobre las cinco de la tarde del 14 de abril de 2018, cuando tres de los encausados junto a otras personas se encontraban celebrando un cumpleaños en un establecimiento y otro acusado acompañado también de otras personas se hallaba en la terraza de un bar, según las conclusiones provisionales de la Fiscalía, informa Efe

Menores familiares de los integrantes de ambos grupos estaban jugando en un parque cercano y parte de ellos retiraron un precinto de un tobogán, tras lo que uno de los acusados se sentó en la plataforma que daba acceso a esta rampa de juego impidiendo su uso a los niños, quienes le recriminaron su actuación, mientras uno de ellos dijo que se lo iba a contar a su progenitora.

Se desató así una pelea entre tres integrantes del grupo de los niños que se habían quejado de que no podrían subir al tobogán, entre los que figuran tres de los encausados, y el hombre que se había sentado en la plataforma, también acusado, que derivó en diferentes lesiones.

Los procesados se enfrentan a peticiones del ministerio público que oscilan entre un año de prisión por delitos de lesiones en el caso de cada uno de tres de los encausados -uno de ellos también está procesados por dos delitos de maltrato de obra- y dos meses de multa a razón de seis euros al día en el caso del cuarto encausado.

La acusación particular, que representa al hombre que impidió el uso del tobogán, sostiene que lo hizo para evitar que los niños pudieran caerse y hacerse daño; argumenta que intentó neutralizar las agresiones de los otros procesados sin llegar a lesionarles y mantiene que las secuelas que sufre su representado le impiden desarrollar su trabajo. Además, reclama provisionalmente penas que llegan a seis años de prisión en cada caso para dos de los procesados y un año y medio para el tercero.