La Junta de Castilla y León convocará en mayo las ayudas para la contratación de seguros agrarios por un montante de 10,6 millones

La cantidad total se incrementa en 2,5 millones con el objetivo de “fidelizar” la contratación de estas pólizas por agricultores y ganaderos

Explotación ganadera de Valladolid
Explotación ganadera de Valladolidmir_ical

La Junta de Castilla y León convocará este mes de mayo las ayudas para la contratación de seguros agrarios, que en esta nueva edición incrementará su montante en 2,5 millones para alcanzar los 10,6 millones de euros, con el objetivo de “fidelizar” la contratación de estas pólizas por los agricultores y ganaderos de la comunidad autónoma.

Así lo reveló el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en funciones, Juan Carlos Suárez-Quiñones, dentro de una jornada organizada por Agroseguro en la que el titular de Fomento y Medio Ambiente recordó que, con ese aumento presupuestario, la Junta ha incrementado “en más de un 30 por ciento” el objetivo marcado al inicio de la legislatura por el Gobierno autonómico en materia de aseguramiento agrario.

La nueva convocatoria incorporará además dos modificaciones demandadas por el sector agrario para dar “mayor cobertura” a los asegurados. Por un lado, se bajará la subvención mínima a recibir de 70 a 30 euros por póliza, como forma de dar “un mayor apoyo a las pequeñas explotaciones” y asegurar también “una mayor garantía de renta”.

Por otro lado, se incrementará la subvención de los jóvenes agricultores en diez puntos porcentuales siempre que mantengan la contratación del seguro durante cuatro años, con el fin de cumplir con “el reto del relevo generacional” y hacer así “más atractiva” la actividad agraria para jóvenes y mujeres, como elemento también de “política contra la despoblación”.

Y es que, como recordó Suárez-Quiñones, la política de seguros agrarios es “capital” para Castilla y León, puesto que “las condiciones de la agricultura y la ganadería son vulnerables” debido a un contexto de “extremos meteorológicos” como consecuencia del cambio climático, que hacen que los seguros se manifiesten como “un instrumento importante para garantizar las rentas y la competitividad de las explotaciones agrarias, con una cobertura fácil y viable para cubrir los riesgos”.

Recordó en ese sentido el consejero de Agricultura en funciones campañas muy recientes como las de 2017 y 2019, en las que las adversidades climatológicas “mermaron la capacidad de las explotaciones” y pusieron en valor el seguro agrario, que aseguró “no es un negocio, sino una necesidad”.

No obstante, con él se han pagado más de 425 millones de euros para paliar las pérdidas del campo en Castilla y León durante las últimas cuatro campañas, por lo que el apoyo de los seguros agrarios se establece como “línea prioritaria y esencial” para la Junta de Castilla y León, dentro del “potente plan nacional, que es tratado de imitar en otros países”, y por el que administraciones y aseguradoras como Agroseguro dan “tranquilidad ante las adversidades climáticas”.

Impacto del COVID

Se refirió asimismo Suárez-Quiñones a la labor que el seguro agrario ha mantenido en una legislatura marcada por “el impacto del COVID-19”, ante lo que Agroseguro “ha respondido” al dar “el mejor servicio ante la falta de contacto social” con circunstancias como las peritaciones ‘online’ y las teleperitaciones.

Y es que la pandemia ha interrumpido momentáneamente los objetivos de legislatura de un Gobierno autonómico que ahora retoma su previsión de “liderar desde Castilla y León la mejora y fortalecimiento de la cobertura de los seguros agrarios”, con la aprobación de un plan de incorporación y fidelización de agricultores y ganaderos y el incremento del apoyo, de hasta un 30 por ciento en la financiación, para la contratación de seguros agrarios.

También en esta legislatura se instituyó un grupo de trabajo, conformado por Agroseguro, la Junta, representantes de las OPA, Urcacyl, la Delegación del Gobierno y Enesa, para la mejora de los seguros agrarios, con el objetivo de “hacerlos más atractivos e incentivar su suscripción para agricultores y ganaderos que aún no se han incorporado”. Un grupo que, en estos meses de trabajo, ya ha emitido un documento técnico para cubrir los cultivos herbáceos extensivos, la colza o la producción frutícola en lugares como El Bierzo.

“Con estas medidas, podemos considerar cumplidos los objetivos e incrementados los compromisos de la Junta para aplacar la desventaja competitiva que los desequilibrios climáticos generan a agricultores y ganaderos”, aseguró Suárez-Quiñones, quien reiteró que los seguros agrarios son “una línea fundamental para la prosperidad del campo y un puntal para Castilla y León”.