Cataluña

Jordi Basté: «Estamos futbolizando la información médica»

«Tenemos un alud de noticias negativas y eso no hay quien lo aguante. Hay que empezar a dar buenas noticias»

Presenta el espacio radiofónico más escuchado de las mañanas en Cataluña. Ser contagiado por el coronavirus, no ha hecho que deje de ponerse ante el micrófono como todos los días.

-¿Cómo se encuentra?

-Muy bien y eso quiere decir que perfecto. Si ahora me dicen que puedo ir a la calle, al gimnasio me iría. No tengo ningún tipo de problema. Cero. No tengo ningún síntoma que me hiciera decir que lo estoy pasando muy mal.

-¿Cómo se dio cuenta de que tenía el coronavirus?

-Es que yo tengo un problema y es que soy hipocondríaco, un hipocondríaco declarado. Así que yo lo paso muy mal cuando hay circunstancias como estas. No había tenido síntomas, tal vez un poco de tos, pero nada más. Sin embargo, el martes por la mañana, de repente, empecé a tener una fiebre muy alta. Era en mitad del programa, a las ocho de la mañana, cuando llegué a los 38 grados. Como buen hipocondríaco me entró mucho miedo. Así que me hice la prueba y me dijeron que sí.

-¿Todavía tiene esa fiebre alta?

-No. Lo único es que como tengo miedo por la noche me despierto y me pongo el termómetro. A lo máximo que llego es a 37,2 grados que es nada, y el resto del día nada de fiebre. Es que aquí hay un tema como es el de los hipocondríacos que somos legión. No se puede imaginar la cantidad de gente conocida -periodistas, cantantes, actores, políticos- que son hipocondríacos.

-La gente que padece o ha padecido el coronavirus no suele explicar su experiencia. Usted es uno de los primeros en hablar de algo de lo que sabemos todavía poco.

-He tenido la suerte de haberme podido hacer la prueba, pero hay muchos que no se lo han hecho y que tienen los mismos síntomas. Son asintomáticos, con un poco de tos, con décimas de fiebre, con algún escalofrío por la noche. Eso le pasa a mucha gente, pero no le da importancia. Por eso es tan importante poder hacer pruebas y poder saber quiénes somos positivos y podemos transmitir el virus. Hay muchos que tienen el virus, pese a encontrarse bien, como es mi caso, porque yo me encuentro bien, muy bien.

-¿Está aislado en casa?

-Estoy aislado en casa. Estoy solo. No me muevo de aquí, no salgo, no abro la puerta. Nada.

-Pese a tener el coronavirus decidió seguir haciendo su programa en RAC 1. ¿Qué le hizo decidir seguir y no descansar? ¿Le dieron algún consejo los médicos?

-El médico me dijo que podía hacer vida normal. Si yo me hubiera encontrado mal, ya le digo que no habría hecho el programa. Pero como me instalaron un estudio aquí por si acaso, pues no tengo ningún problema. Me levanto por la mañana y me siento bien. Le aseguro que si me encontrara mal, me sustituirían en el programa, pero no es así. Lo único que tomo cada seis horas es un paracetamol. Esa es mi medicina. Sí he notado una cosa y es que he perdido bastante el olfato. Eso me pasó ayer y ya lo estoy recuperando. También se dice que es la fase final del virus, pero no lo sé.

-Como periodista, ¿cree que nos estamos informando bien?

-Creo que tenemos un problema de sobreinformación. Hay un alud de información y todo lo que nos llega es negativo. Eso no hay cerebro que lo aguante. Así que creo que debemos empezar a girar y dar buenas noticias. Es verdad que no hay muchas, pero tenemos que empezar a darlas. Sí es verdad que hay muchos muertos, que se nos está muriendo la gente mayor y lo tenemos que decir, pero también hay cosas que debemos empezar a contar como cuándo empezaremos a salir de todo esto. Tenemos que dar respuestas positivas. Los periodistas debemos ser lo suficientemente imaginativos como para ofrecer noticias positivas porque si no esto no habrá quien lo aguante. Estos días veo el Telediario y el Telenotícies, pero nada más porque acabo agobiándome. No puede ser todo el día túnel, túnel y túnel.

-Saramago decía que los medios de comunicación no servían para aclarar la realidad sino para ensombrecerla. ¿Está de acuerdo?

-No. En general, hemos dado mucha información, pero es una enfermedad muy global. La globalización nos ha hecho que cualquier tema sea un debate. Es decir, estamos ahora en el debate de quién es el médico bueno. Estamos futbolizando la medicina diciendo que si es bueno este médico que lo vio venir o este otro. Así que vamos a unos límites de batalla que en vez de racionalizar lo que nos ha pasado lo estamos complicando. Como periodistas damos la información, aunque a mí me no me gusta el tema numérico. Hay otra cosa y es que cuando acabe todo esto tendremos que cambiar el lenguaje de los virus porque “infectado” o “confinado” es espantoso. No es que lo hagamos mal, pero hay que buscar algo positivo en mitad de este magma.

-¿Cómo es la experiencia de hacer un programa de radio desde casa?

-Esto será el primer gran cambio que veremos en el futuro. Se ha acabado aquello de quedar en el despacho mañana a las seis de la tarde. Ahora quedaremos todos a las seis de la tarde desde casa por vía telemática. Hoy en la radio estaban un técnico, una productora y unos redactores. El resto en casa. Eso es el futuro y nos va muy bien porque no hemos tenido fallos.