Josephine Earp, el primer desnudo del Salvaje Oeste

Sale a subasta una supuesta imagen semidesnuda de quien fuera esposa del mítico Wyatt Earp

La imagen es insólita para la época y uno pensaría que viene procedente del París de finales del XIX, aquel de las luces rojas del Moulin Rouge. Pero no es así. Tenemos que irnos en dirección opuesta hasta el viejo oeste, aquel del duelo en K.O. Corral entre las fuerzas del orden, representadas en Wyatt Earp, Morgan Earp, Virgil Earp y Doc Holliday, contra los forajidos Bill Claiborne, Frank McLaury, Billy Clanton e Ike Clanton. La protagonista de estas líneas no participó en ese tiroteo, pero supo de él por ser la esposa de Wyatt Earp. Se llamaba Josephine y ella es la primera mujer que dio el Western, con permiso de Calamity Jane.

Estos días, una casa de subastas llamada RR Auctions, está tratando de vender una fotografía de Josephine Earp, una de las más icónicas imágenes de la cultura estadounidense del siglo XIX. En ella aparece nuestra protagonista simplemente vestida con una tela transparente que invita a pensar que en realidad está desnuda. La imagen sirvió para ilustrar un libro tan famoso como discutido y titulado “Me casé con Wyatt Earp”. ¿Es Josephine la mujer de la fotografía? Antes de contestar a esta pregunta tenemos que saber un poco más sobre nuestra protagonista.

La vida de esta mujer ha estado narrado a medio camino entre la realidad y la ficción, entre el mito y la historia. Ella misma se encargó de dibujar un autorretrato de trazo grueso, en el que no faltaron las tergiversaciones y las verdades a medias. Entre los datos objetivos está el hecho de que nació en Nueva York en 1860 y que en realidad se llamaba Josephine Sarah Marcuse, aunque prefería que la llamaran Josie. Procedente de una familia judía de Prusia, no tardó en empezar a imaginar una vida que tuvo o nunca tuvo. Después de que los Marcuse, sus padres, pasaran por Panamá procedentes de Europa, acabaron en la que consideraban su tierra prometida: San Francisco. De allí pasaron a la otra costa de Estados Unidos, la este, para empezar una nueva aventura en Nueva York, donde nació Josie. El padre trató de hacer fortuna como panadero, pero las cosas no salieron bien y la familia tuvo que volver a la casilla de inicio, es decir, a San Francisco. Allí empezó a fascinarse por el teatro, por el hecho de interpretar otras vidas que no tuvo y quiso, una constante en su vida. En sus memorias narra cómo empezó a ser una más dentro de la compañía de baile Pauline Markham Pinafore, además de rememorar cómo navegó por las costas de California con dicha formación teatral y su querida amiga Dora, de la que se sabe que nunca existió.

Hagamos un salto en este relato y acerquémonos a uno de los escenarios más conocidos de la mitología del Oeste: Tombstone. Fue allí donde ella conoció a Wyat Earpp, un agente de la ley que hoy está considerado como uno de los grandes mitos de la cultura estadounidense. Jugador profesional y cazador de búfalos, también se dedicó a buscar oro y plata, además de regentar un burdel. Se dice que fue Earp quien quedó prendado de los encantos de la joven, casándose la pareha en 1882. Nunca ha aparecido documento público alguno sobre ese tiroteo.

Josephine, también conocida como Sadie, era la esposa de Wyatt Earp cuando tuvo lugar el mítico tiroteo de OK Corral en Tombstone, un hecho que solamente duró medio minuto y que convirtió en icono a su principal protagonista. La pareja se dedicó a ganar dinero con la fiebre del oro, llegando a instalarse una temporada en Alaska de donde salieron con 80.000 dólares en el bolsillo, toda una fortuna para la época. Se gastaron hasta el último centavo en apuestas y al final de sus vidas rozaron la indigencia. Cuando Wyatt murió en 1929, Josephine se negó a asistir al funeral y al entierro con la excusa de estar demasiado afligida.

Tres años después de la muerte de Wyatt Earp vio la luz el célebre libro de Stuart Lake en el que se señalaba que la clave del tiroteo, del llamado duelo de titanes, era Sadie. Pero a Sadie lo que más le interesaba era que se respetara la memoria de su buen marido y litigó contra el autor del libro para que desparecieran las menciones a la bebida, los burdeles y el juego, pese a que todas ellas eran ciertas.

Josephine murió a los 83 años el 20 de diciembre de 1944. En Los Ángeles. Falleció pobre, sin rastro de aquella fortuna ganada en Alaska. Unos años más tarde, intentaron sin éxito robar sus cenizas de su tumba. Kevin Costner, que interpretó a Wyatt Earp, hasta se ofreció para pagar una nueva lápida, pero la familia no quiso saber nada del actor.

Las cosas parecían estar tranquilas hasta que en 1974 estalló una bomba. Glenn G. Boyer, un escritor devoto de las historias del viejo oeste, publicó un libro titulado “Me casé con Wyatt Earp” donde se recogían los escritos de nuestra heroína. La portada se ilustraba con una foto de Josephine vestida únicamente con una tela transparente. Boyer se basó en una serie de manuscritos y un puñado de fotografías para reconstruir tan aventurera vida. Se vendieron 35.000 ejemplares de la primera edición publicada por la Universidad de Arizona. Una serie de investigaciones realizadas en la década de los noventa pudo demostrar que todo era inventado, tanto por el escritor como por ella misma. Ni Josephine era la de la fotografía de la portada. La universidad retiró el libro de su catálogo.