Preguntas y respuestas: las claves de cómo queda la política catalana tras la inhabilitación de Quim Torra

La destitución del president abre incógnitas en torno a cómo quedará el Govern o cuándo serán las elecciones

La inhabilitación de Quim Torra agita la política catalana en plena pandemia. La destitución del president abre un nuevo escenario lleno de interrogantes sobre cómo quedará el Govern o cuándo serán las elecciones.

¿Cuándo tiene efecto la sentencia?

Una vez que el Tribunal Supremo ha hecho pública la sentencia que ratifica la condena a 18 meses de inhabilitación al presidente de la Generalitat por un delito de desobediencia, la destitución del cargo se produce cuando se le notifica a Quim Torra. El Supremo debe comunicar primero al tribunal sentenciador -en este caso, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña- la resolución y, este, después se lo traslada a Torra, algo que ha hecho esta misma tarde. A partir de ahora, el vicepresidente Pere Aragonès debe convocar una reunión extraordinaria del Govern para firmar el decreto de sustitución de Torra.

¿Cabe recurso?

Sí, Torra puede recurrir al Supremo y al Tribunal Constitucional, aunque la sentencia ya es firme. Si bien, también puede pedir medidas cautelarísimas -que tardarían unos días en resolverse- para que se suspenda la ejecución de la sentencia y podría recuperar el cargo, en ese caso.

¿Cómo queda el Govern?

Con la destitución de Torra, Aragonès asumiría ciertas funciones de la presidencia de la Generalitat, aunque su capacidad de acción estaría muy limitada. Por ejemplo, no puede convocar elecciones, someterse a una cuestión de confianza o remodelar el Govern. Un Govern en funciones tampoco podría aprobar proyectos de Ley -algo importante ya que aboca a Cataluña a quedarse sin presupuestos para 2021 hasta que no haya un gobierno efectivo-.

¿Qué atribuciones tendría?

Aragonès asumirá funciones como representante de la Generalitat y del Estado y como director de la acción de Govern. Sí que podría aprobar decretos ley, siempre que se justifique el carácter de urgencia.

¿Cuándo serían las elecciones?

Se abren dos escenarios:

Por un lado, Torra podría aprovechar el margen de tiempo que hay entre la publicación de la sentencia y la notificación formal para convocarlas a iniciativa propia. En ese caso, las elecciones serían 54 días después de que firme el decreto de convocatoria y se celebrarían hacia finales de noviembre. Este escenario, sin embargo, se da por descartado.

Por otro lado, el escenario más probable es que Torra se aparte de la presidencia de la Generalitat y deja al Govern en funciones. En este caso, las elecciones se convocarían de manera automática 124 días después aproximadamente. El calendario sería el siguiente: 10 días para buscar un candidato y celebrar un pleno para poner en marcha la cuenta atrás -Torra y JxCat ya han dicho que no presentarán ningún candidato alternativo, con lo cual abocan a Roger Torrent a hacer un “acto equivalente” a una votación fallida (podría ser la convocatoria de un pleno para comunicar que no hay aspirante)-; 60 días para seguir buscando un candidato; y, 54 días hasta las urnas. En este caso, las elecciones serían entre finales de enero y principios de febrero -31 de enero y 7 de febrero son las dos fechas que se barajan-.

¿Qué prevé Torra tras su inhabilitación?

Durante estos meses se han planteado múltiples respuestas desde el independentismo. Sin embargo, Torra optará finalmente por la moderación teniendo en cuenta las circunstancias sanitarias y mantendrá el tono responsable que ha tratado de exhibir durante la gestión de la pandemia. Es decir, ni convocará elecciones, ni propondrá un candidato alternativo, ni ejercerá una presidencia simbólica, ni desobedecerá al Supremo. Eso no quita que se prevea un pleno en el Parlament para mostrar el rechazo a la condena, cuyas consecuencias son imprevisibles atendiendo a los precedentes, en los que se han registrado choques entre JxCat y Esquerra por las diferencias que hay entre ambas formaciones en torno a la desobediencia.

¿Qué escenario negocian los partidos (JxCat y Esquerra) para los próximos meses?

Tanto JxCat como Esquerra llevan semanas negociando el escenario posterior a la inhabilitación. Algunos pasos están fijados por Ley, pero hay algunas cuestiones políticas, susceptibles de generar encontronazos entre ambas formaciones, que se están tratando de acordar. Por ejemplo, el uso del despacho del president o el tradicional discurso de final de año, aspectos de carácter más simbólico que JxCat quiere evitar que se arroguen los republicanos. De hecho, ya en los últimos días se ha registrado un cruce de acusaciones sobre la posible “usurpación” de funciones de Aragonès del cargo de la presidencia de la Generalitat, algo que Esquerra rechaza y por ello emplaza a JxCat a alcanzar un acuerdo, que cada vez está más cerca.

¿Qué respuesta prepara el independentismo en la calle?

Los CDR han convocado ya protestas: esta tarde, a las 19.30 horas se han citado en los Jardinets de Gràcia, una plaza simbólica del independentismo más radical. La ANC y Òmnium han convocado a las 19 horas concentraciones delante de los ayuntamientos de cada municipio: en Barcelona será en la plaza Sant Jaume.