Un atropello mortal en Girona de una niña de 4 años se salda con una multa de 900 euros

El conductor dio positivo en el control de alcoholemia pero asegura que bebió después del accidente

El detenido, en una comisaría de los Mossos d'Esquadra, en Girona.La Razón

El juzgado de lo penal número 5 de Girona ha condenado a una multa de 900 euros y a tres meses de retirada de carné al conductor, vecino de Bescanó de 44 años, que mató a una niña de cuatro años en un accidente en el también pueblo gerundense, en 2016.

La sentencia señala que el condenado, Alejandro Abadía, conducía por la carretera comarcal la carretera GI-532 y se distrajo al volante, porque estaba subiendo la ventanilla, y que no hay evidencias que condujera de manera temeraria ni estuviera bebido cuando provocó el accidente. Se da la circunstancia de que el conductor se escapó del lugar de los hechos y que cuando llegó a casa, asegura él, se bebió un whisky.

Es por esta razón, asegura él y valida el juez, que lo cree “perfectamente posible”, que cuando los Mossos lo detuvieron en su casa dió positivo por alcohol. Una versión, evidentemente, que cuesta creer a la familia de la niña que murió en el accidente de hace cuatro años.

Según explica el “Diari de Girona”, después del accidente el hombre se marchó del lugar de los hechos. Bajó del coche, asegura la sentencia, pero recibió dos puñetazos de un familiar de la niña y después se marchó del lugar de los hechos. Fue después, según la sentencia, que fue a su casa y se tomó una bebida alcohólica.

El juez también indica que es normal ponerse nervioso después de un accidente como este a la vez que avala que la víctima, la niña de cuatro años, y sus familiares, amigos, y la madre de la niña, no cometieron ninguna negligencia, andando por la carretera, tal como también defendía el abogado del conductor.

Por su parte, tal como detalla el “Diari de Girona”, la familia, que se marchó de Bonmatí después del accidente, ya ha anunciado que recurrirá la sentencia del juzgado de Girona.