Pilar Rahola no le sale barata a TV3: 127.800 euros en dos años

El director de la televisión pública catalana rechaza vetar la presencia de la contertulia

Pilar Rahola

En noviembre de 2018 estallaba una tormenta política cuando se filtraban una serie de conversaciones privadas entre el que fue ministro del Interior Jorge Fernández Díaz y quien había sido director de la Oficina Antifraude Daniel de Alfonso. El 19 de noviembre de 2018, desde su cuenta de Twitter, Pilar Rahola no solo aplaudía ese pinchazo sino que también se encargó de divulgar algunos de los contenidos de esa grabación. Casi dos años después, se han conocido algunos fragmentos de un diálogo telefónico entre la lenguaraz contertulia y el ex dirigente de CDC David Madí en el marco de la «Operación Voloh». De nuevo, a través de Twitter, Rahola ha dicho de estas últimas grabaciones: «Muy grave el espionaje político. Muy grave la impunidad de que goza. Muy grave normalizarlo y hacerlo servir». Como dice el refrán: «Consejos vendo que para mi no tengo».

Lo que se ha hecho público demuestra la lucha que hay dentro del independentismo para hacerse con el control de TV3. Rahola se queja ante Madí, un hombre muy cercano a Artur Mas, porque Vicent Sanchis, el director de TVC, pretendía recortar su presencia en algunos espacios de la televisión catalana –pasar de tres a dos apariciones semanales–. Tal y como hizo público esta semana «El Periódico», Rahola incluso pidió a Carles Puigdemont que intercediera ante Sanchis para seguir siendo una de las caras habituales

El caso es que las quejas de Rahola, al menos en lo económico, parecen exageradas. En los dos últimos años, la escritora y periodista ha obtenido buenos beneficios por participar en los programas «FAQS» y «Tot es mou». Simplemente hay que ir al portal de transparencia de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA) para poder constatar que a Pilar Rahola no le ha ido nada mal desde 2018 hasta hoy. En este tiempo ha cobrado de las arcas públicas un total de 127.800 euros. Los contratos de «FAQS», un espacio producido por El Terrat, no son conocidos, pero sí los de «Tot es mou». El último de ellos es del pasado 27 de agosto y es por cuatro meses en calidad de especialista en actualidad política. La tarifa es de 10.200 euros.

Las intervenciones de Rahola en TV3 siempre han sido muy criticadas, sobre todo, porque suele estar presente en espacios en los que nunca tiene quién le rebata. Es decir, la presentadora le somete a una serie de preguntas para que la exdiputada de ERC vaya comentando sin ningún oponente.

Esta grabación también ha permitido a Sanchis, en el punto de mira desde que asumiera las riendas de TV3 por sus afinidades políticas –cercano a Puigdemont–, reivindicar que «actúa con criterio propio» y sacudirse las continuas acusaciones que se vierten sobre él. Si bien, tampoco cabe obviar que en la propia conversación entre Rahola y Madí, Madí también juzga que el comportamiento de Sanchis responde a un cambio de estrategia ante la posibilidad de que venza Esquerra en las próximas elecciones catalanas del 14-F ya que Rahola también despierta antipatía en Esquerra o la CUP –sobre todo, porque ambas formaciones se han convertido en objeto de algnas de sus descarnadas críticas para defender a Puigdemont–.

Así, ante la Comisión de Control de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA) del Parlament, Sanchis recriminó ayer que se haya filtrado una conversación privada y remarcó su independencia de la política: «Me puso (en el cargo) un consejo de gobierno y no me puso ningún partido político», afirmó. En este sentido, también recordó que recibe llamadas «de todos los colores políticos presionando» y que todos quieren incidir en los contenidos, pero que él no se doblega,

Asimismo, rechazó que pueda impedir que Rahola deje de colaborar con TV3, como se lo reclamó Ciudadanos: aseguró que el criterio sobre los colaboradores depende de los directores de cada programa y que él «nunca» interviene si no hay algún conflicto por medio.

En cualquier caso, lo cierto es que la conversación entre Rahola y Madí deja entrever cómo Sanchis se ha ido alejando del círculo de Puigdemont y cómo la contertulia también pone en boca de Puigdemont la posibilidad del despido del director de TV3: «Está claro que se lo haremos pagar a Sanchis porque habrá un antes y un después».

Sanchis, además de aparecer implicado en esta polémica, también ha ido cosechando críticas en los últimos meses por otro tipo de cuestiones: por ejemplo, el uso del castellano en algunos espacios televisivos, circunstancia con la que la anterior consellera de Cultura, Mariàngela Vilallonga, fue crítica.