Cataluña llega al pico de la presión asistencial: el 58% de ingresados en la UCI tiene covid

El Govern pide diez días más de restricciones para liberar camas de la UCI y llegar a menos de 150 pacientes graves en diciembre . Trabaja un plan de desescalada con los sectores afectados a partir del 23 aunque los datos no sean los deseados

Residentes del Centro Sociosanitario de Sant Joan de Deu que presentan una integración social problemática derivada de alguna enfermedad mental, pero con alto grado de independencia, realizan una clase de yoga como parte de una serie de actividades que les ayuda a reducir sus niveles de ansiedad derivados del confinamiento. EFE/Enric Fontcuberta.Enric FontcubertaEFE

¿Por qué Cataluña necesita diez días más de duras restricciones anticovid? En primer lugar, para estabilizar el número de ingresos de enfermos graves y empezar a liberar camas en las unidades de cuidados intensivos las próximas semanas. Si se mantienen las restricciones actuales hasta el 23 de noviembre, según las proyecciones del departamento de Salut, la ocupación de camas de UCI será de unos 300 pacientes sobre el 24 de noviembre y de ciento y poco pacientes graves el 1 de diciembre, un número similar al que había en septiembre. Llegar a los 300 pacientes ingresados es uno de los tres objetivos que el Govern se marcó para empezar la desescalada. Los otros dos son mantenerse en mil contagios diarios y una velocidad de transmisión de 0,8. Este último objetivo ya se ha cumplido. La Rt, que es el parámetro que mide la velocidad de transmisión se sitúa hoy en 0,85 en toda Cataluña. Hay municipios como Vilassar de Mar o Palafrugell que incluso tienen la Rt por debajo, en 0,5, esto quiere decir que por cada diez infectados se contagian la mitad, cinco.

Cataluña aún necesita días para cumplir con los otros dos objetivos. En las últimas 24 horas, ha sumado 2.918 positivos. Son 900 menos respecto al parte anterior, una cifra que confirma que los nuevos contagios van a la baja después de llegarse a un pico máximo de 6.200 nuevos positivos en un sólo día el pasado 21 de octubre. El descontrol de los contagios del último mes está impactando ahora en los hospitales. Según ha confirmado el secretario general de Salut, Marc Ramentol, este viernes se ha llegado al pico máximo de la presión asistencial de la segunda ola. En el encuentro informativo junto al coordinador de la Unidad de Seguimiento de la Covid-19 en Cataluña, Jacobo Mendioroz, para dar parte de la situación asistencial, ha constatado que en estos momentos hay 585 enfermos graves de Covid-19 ingresados. Los pacientes con coronavirus ocupan el 58% de las UCI. En planta, la situación es algo mejor, hay 2.626 pacientes con covid hospitalizados, el 24% del total. Y donde empieza a verse el impacto de las restricciones es en la atención primaria, el número de consultas relacionadas con la COVID va a la baja. En las urgencias de los CAP y de los CUAP, este descenso se concreta en que han atendido un 15% menos de casos de coronavirus respecto a la semana anterior.

Además de liberar camas en los hospitales el otro argumento al que se agarra Salut para prorrogar el cierre de bares y restaurantes, entre otras medidas es para que la atención primaria pueda recuperar su capacidad de testeo y rastreo. El doctor Mendioroz ha reconocido que era inviable hacer el seguimiento de los 4 o 5 contactos de los 5.000 nuevos infectados diarios que se han registrado durante le pico de la segunda ola. En la última semana, se han hecho 240.000 PCR y se ha pasado de 20.000 test antigénicos a la semana a hacerse 47.000.

Con los contagios y la velocidad de transmisión a la baja, el índice del riesgo de rebrote (EPG), que mide el crecimiento potencial de la epidemia, también se relaja y se sitúa en 556, aunque aún sigue siendo un riesgo extremo, teniendo en cuenta que más de 100 ya es alto. La incidencia acumulada de casos en los últimos 14 días también cae por sexto día consecutivo y se sitúa en 686,30 casos por cada 100.000 habitantes, 33 menos que en el último parte. En la última semana, han fallecido 479 personas, el doble de las 243 que hubo entre el 20 y el 26 de octubre.

Plan de desescalada conjunto con los sectores afectados

Con un tono conciliador con los sectores afectados, Ramentol ha tendido la mano a trabajar juntos, a partir del lunes, en el plan de la desescalada que será progresiva. Salut se ha comprometido a abrir las terrazas de los bares y restaurantes y otras actividades al aire libre el próximo 23 de noviembre, sean los que sean los datos epidemiológicos. Las palabras amables de Ramentol, que reconoce el sacrificio que uno sectores están haciendo para contener la pandemia, no soluciona los problemas que las restricciones han supuesto para bares y restaurantes. El Gremio de la Restauración denuncia que esta prórroga les hunde, les pidieron un esfuerzo de 15 días cerrados y acabarán siendo 40 para los que tengan terraza.

La pandemia por comarcas

Por comarcas, siguen siendo cuatro las que superan los 1.000 puntos en el índice de riesgo de rebrote (EPG), que mide el potencial expansivo de la epidemia, y son: la Cerdanya (1.398), la Segarra (1.164), el Berguedà (1.149) y Osona (1.095).

La comarca del Barcelonès, la más densamente poblada de Cataluña, ha situado su riesgo de rebrote en 579 -un total de 33 puntos menos que ayer-, con una velocidad de transmisión del virus de 0,90, una centésima menos.

En cuanto a los municipios, los que están con peor índice EPG son: Puigcerdà (1.567), Vic (1.286), Mollet del Vallès (1.136), Manlleu (1.115), Balaguer (1.102), Martorell (1.102) y Salt (1.062).

La ciudad de Barcelona registra hoy un EPG de 514 -un total de 29 puntos menos que ayer- y una velocidad de contagio (Rt) de 0,88, la misma desde hace dos días