Un ensayo demuestra que pacientes con tumor de mama HER2-positivo localizado podrían curarse sin quimioterapia

El estudio, liderado por investigadores del International Breast Cancer Center, pone de manifiesto la efectividad del tratamiento con los anticuerpos trastuzmab y pertuzumab en un grupo de pacientes

El doctor José Manuel Pérez junto a una paciente
El doctor José Manuel Pérez junto a una paciente FOTO: IBCC

En los últimos años ha habido avances muy significativos en lo que se refiere a los tratamientos oncológicos en el cáncer de mama que no solo han permitido mejorar el pronóstico de las pacientes, sino que pueden contribuir también a superar la enfermedad con una mejorar calidad de vida.

En el contexto del tumor de mama HER2-positivo localizado, que representa entre el 15% y el 20% de todos los cáncer de mama diagnosticados y se caracteriza por la expresión de la proteína HER2, que lo hace más agresivo y con una mayor capacidad de generar metástasis, los avances han sido tan significativos que incluso se plantea la posibilidad de poder prescindir de la quimioterapia como parte del tratamiento en un porcentaje significativo de pacientes, con lo que ello supone para el bienestar y la calidad de vida.

Habitualmente, cuando una mujer es diagnosticada de cáncer de mama HER2-positivo localizado, se inicia una primera fase de tratamiento que consiste en una combinación de anticuerpos que actúan contra la proteína HER2 y quimioterapia antes de proceder a la cirugía. Tal y como recuerda el doctor José Manuel Pérez, integrante del International Breast Cancer Center, “hace ya unas dos décadas que se empezaron a usar esas vacunas o anticuerpos para tratar este tipo de tumores en el preoperatorio y desde entonces han ido apareciendo nuevos fármacos con una eficacia tan alta que incluso se ha llegado a plantear la posibilidad de tratar a las pacientes solo con estas vacunas, que en la actualidad son el trastuzmab y pertuzumab, sin necesidad de quimioterapia”, explica el doctor, de manera que no solo se conseguiría una supervivencia del 95% como sucede en la actualidad, sino que además se mejoraría la calidad de vida de las pacientes al reducir los efectos secundarios característicos de la quimioterapia, que en el cáncer de mama es muy tóxica.

En este contexto es en el que investigadores del International Breast Cancer Center (IBCC) decidieron diseñar el ensayo clínico PHERGain para confirmar que en el caso de pacientes con tumor HER2-positivo localizado “es posible mantener la supervivencia sin necesidad de quimioterapia, porque las vacunas son tan efectivas y funcionan tan bien que así lo propician”, destaca el investigador. Así pues, en el ensayo se incluyeron a un total de 356 pacientes que, de forma aleatoria, se dividieron en dos grupos: uno de ellos, el A, con 71 pacientes a las que se les trató con una combinación de quimioterapia y vacunas -trastuzmab y pertuzumab-, y otro, el B, con 285 pacientes, que recibieron solo las vacunas.

Tras dos ciclos de tratamiento, todas las pacientes se sometieron a una prueba de imagen con PET-TAC para comprobar la respuesta tumoral. “De las 285 pacientes que siguieron el tratamiento solo con vacunas, 227, es decir un 80%, respondieron al PET-TAC y pudieron seguir el tratamiento solo con vacunas, mientras que el 20% restante que no respondió tuvo que empezar con quimioterapia”, explica José Manuel Pérez, primer autor del estudio, quien al respecto señala que “una de las grandes novedades de este ensayo es que tiene un diseño adaptativo, de manera que las pacientes van recibiendo el tratamiento pre y post operatorio en función de la respuesta”.

En esta línea, posteriormente, la patología de la cirugía sería el indicador que debía determinar qué pacientes podían seguir solo con las vacunas y cuáles debían someterse a quimioterapia, en función de si en el momento de la cirugía el tumor había desparecido o no. “De las 227 mujeres que respondieron al PET-TAC, un 38% pudieron continuar el tratamiento solo con trastuzmab y pertuzumab porque el tumor había desaparecido, mientras que el resto empezó con quimioterapia”, señala el doctor, quien al respecto aclara que “este ensayo es novedoso también porque en estudios anteriores a las pacientes cuyo tumor había desparecido en el momento de la cirugía se les añadía igualmente la quimioterapia”.

Así pues, gracias al ensayo en fase II PHERGain, que ha implicado a investigadores de 45 centros de siete países europeos, se ha puesto de evidencia que “hay una posibilidad real de evitar la quimioterapia con seguridad en un perfil de paciente que responde solo con las vacunas y que el PET-TAC ayuda a detectar”, sin embargo, tal y como puntualiza el doctor, “con este estudio aún no podemos tratar a las pacientes sin quimioterapia, porque falta saber si en tres años éstas estarán curadas”, ”Se necesita más tiempo de seguimiento”, aclara el médico, y es que por ahora el ensayo parece indicar que el tratamiento con vacunas es eficaz en un primer momento, pero falta comprobar si los resultados de supervivencia libre de enfermedad invasiva a tres años pueden respaldar los esperanzadores resultados del PHERGain y éste es el segundo objetivo del estudio.

En cualquier caso, están claros los beneficios de esta posible estrategia terapéutica sin quimioterapia, que se engloba en lo que se conoce como desescalada terapéutica, puesto que consiste en eliminar tratamientos innecesarios y tóxicos sin comprometer el pronóstico de la paciente. “Las vacunas o anticuerpos como el trastuzmab o el pertuzumab no tienen efectos secundarios, pero la quimioterapia que se usa en el cáncer de mama sí y éstos suelen ser importantes”, explica el doctor Pérez, quien al respecto señala que “más allá de la caída del pelo, que es un efecto más estético, puede generar cansancio, vómitos, llagas en la boca e incluso infecciones graves con la baja de de defensas o leucemias, por ejemplo”. “De hecho, hay entre un 0,5% y un 1% de pacientes que reciben quimioterapia que pueden fallecer por los efectos secundarios”, añade.