La Sagrada Familia no sabe cuándo estará concluida

El templo inicia su recta final con la construcción de la torre de Jesucristo y la conclusión en diciembre de la dedicada a la Virgen

Una grúa durante la construcción la torre de la Madre de Dios de la Sagrada Familia
Una grúa durante la construcción la torre de la Madre de Dios de la Sagrada Familia FOTO: David Zorrakino Europa Press

¿Estamos ante la recta final de las obras de la Sagrada Familia? Estaba previsto que el templo pudiera concluirse en 2026, concluyendo con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, pero la pandemia hizo que la previsión lanzada en 2019 se viniera abajo. La construcción del gran proyecto del maestro modernista se ha visto duramente afectada por la obligada falta de visitantes durante muchos, demasiados meses. Las cosas vuelven poco a poco a cierta normalidad, lo que ha hecho que se empiecen a recuperar algunos proyectos arquitectónicos, algo que ha sido presentado en rueda de prensa por los responsables del templo.

La Sagrada Familia de Barcelona espera poder terminar la Torre de la Virgen María en el próximo diciembre. Será el día 8 de ese mes cuando cuando una fiesta celebrará la iluminación de la estrella de 12 puntas que la corona. Será la primera torre del edificio que se concluye en los últimos cuarenta años.

Por otra parte, el monumento comenzará a levantar la principal de sus torres, la dedicada a Jesucristo, presentándose el terminal con el que se rematara este pilar de la basílica que se convertirá en el edificio más alto de Barcelona. El arquitecto director Dr. Jordi Faulí explicó que el terminal estará rematado por una cruz de cuatro brazos. Medirá 17 metros de altura y los brazos tendrán una envergadura de 13,50 metros. Llegará a los 172,50 metros de altura. La cruz estará recubierta de cerámica esmaltada y vidrio y podrá visitarse por dentro. El muy ambicioso proyecto, que cambiará para siempre el “skyline” de la capital catalana, se inspira en las palabras de Puig Boada, uno de los principales colaboradores de Gaudí, al afirmar que «gravitando sobre las cuatro altísimas columnas del crucero se alzará el gran cimborrio, dedicado a Jesucristo y rematado a los 176 metros por una grandiosa cruz de cuatro brazos acanalados para poder contemplar el panorama. En el medio se ubicarán el Cordero Divino y las leyendas “Amen”, “Al·leluia”. La cruz será de cristal; de día reflejará la luz del sol y, por la noche, por medio de unos potentes focos, se proyectarán haces de luz sobre la ciudad. De la base bajan unas leyendas que dicen “Tu solus Sanctus”, “Tu solus Dominus” y “Tu solus Altissimus”».

Pero para que todo esto se materialice es necesario que vuelvan los visitantes. No olvidemos que nos encontramos ante un templo expiatorio, que se financia a partir de lo recogido en taquillas con las entradas. Las cifras más recientes invitan al optimismo. Este año se espera llegar a los 810.000 visitantes, una cantidad modesta porque representa un 17,2 % de los que tuvo en 2019, El director de la Junta Constructora de la Sagrada Familia, Xavier Martínez, aseguró que el número de visitantes podría aumentar hasta el 25 o 30 % en el mejor de los casos durante el año que viene. Pese a todo, habrá que esperar como mínimo a 2024, para llegar a un nivel parecido a antes de la aparición de la Covid-19. Ante esta situación también se han buscado nuevas vías de financiación, como es una campaña de donativos internacional a través de la web del templo, con lo que se prevé recaudar entre 200.000 y 250.000 euros hasta finales de año.

Eso es lo que hace que por el momento no haya una fecha concreta de conclusión de las obras, aunque Martínez y Faulí están convencidos que esta será la última generación que verá la Sagrada Familia en obras.