El Govern compara y vincula el fusilamiento de Companys con los embargos del Tribunal de Cuentas

La Generalitat y los partidos usan el homenaje al expresidente catalán para achacar al Estado voluntad de “venganza” por las fianzas del “procés”

La presidenta del Parlament, Laura Borràs; el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès; y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, participan en la tradicional ofrenda floral en conmemoración del 81 aniversario del fusilamiento del presidente Lluís Companys, en el foso de la Pedrera del Cementerio de Montjuic
La presidenta del Parlament, Laura Borràs; el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès; y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, participan en la tradicional ofrenda floral en conmemoración del 81 aniversario del fusilamiento del presidente Lluís Companys, en el foso de la Pedrera del Cementerio de Montjuic FOTO: Lorena Sopêna Europa Press

Entidades y gran parte de los partidos catalanes se reúnen cada 15 de octubre en un acto homenaje al expresidente de la Generalitat Lluís Companys, fusilado hace 81 años por el régimen franquista en el castillo de Montjuïc. Una efeméride marcada en rojo en el calendario que este año ha servido al independentismo para comparar su asesinato con los embargos del Tribunal de Cuentas por el “procés” bajo el argumento de que el Estado sigue actuando con “venganza” contra Cataluña.

Una tesis que ha lanzado sin ambages el propio president Aragonès en un breve discurso tras participar en la tradicional ofrenda floral. “81 años después, seguimos sufriendo ataques contra las instituciones y la libertad de nuestro pueblo”, ha advertido.

De hecho, el republicano ha trazado un paralelismo y ha vinculado ambas causas, la de Companys con el “procés” y el Tribunal de Cuentas: ha tildado la decisión de rechazar los avales de la Generalitat de “venganza” y “represión” por arte del ente fiscalizador y ha asegurado que persigue “la ruina económica” de una treintena de familias -en referencia a los altos cargos implicados- “marcada por criterios políticos e ideológicos”. “Hoy vemos cómo se ataca el patrimonio de decenas de personas, simplemente por el hecho de haber sido responsables de la misma institución que presidía el presidente Companys”, ha remachado.

A las palabras y la línea apuntada por Aragones se han sumado prácticamente todos los actores principales del independentismo, desde Laura Borràs hasta destacados dirigentes de ERC como el propio Oriol Junqueras o la ANC. “Si con el asesinato de Lluís Companys, España se adentraba en la negra noche del fascismo y la dictadura, con estos hechos España persevera en no querer ser un Estado de pleno derecho”, ha sostenido la presidenta del Parlament en declaraciones a los medios en el Fossar de la Pedrera del cementerio de Montjuïc, donde ha hecho la tradicional ofrenda floral a la tumba del expresidente de la Generalitat Lluís Companys.

El líder de ERC, Oriol Junqueras, ha calificado de “inhumano y antidemocrático” el rechazo del Tribunal de Cuentas a los avales de la Generalitat a través del Institut Català de Finances (ICF), mientras que el secretario general de Junts, Jordi Sànchez, ha asegurado que con esta decisión el Estado español “persiste en su voluntad de venganza y odio”. Una arenga que resume la intención del independentismo de usar el homenaje a Companys para alimentar la vía de la confrontación contra el Estado y poner el acento en denunciar su “venganza” por el “procés”.

Un plan del que se han desmarcado por completo tanto el PSC como los comunes de Ada Colau, que también han querido recordar la figura de Companys. Eso sí, el presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, ha asegurado este viernes que cualquier decisión del Tribunal de Cuentas está “cargada de ilegitimidad” y ha aprovechado para decir que su formación impulsará una reforma de su funcionamiento y una renovación de sus cargos después de que el Gobierno y el PP la pactaran el jueves en el marco de la renovación de órganos pendientes.