Así es la democracia en torno a Puigdemont: un 93% (21.000 personas) respaldan su liderazgo fantasma

Sólo un 26% del censo del Consejo por la República participa en las elecciones del Parlamento paralelo. El expresident es el más votado por delante de Ponsatí, Comín, Puig y Borràs

Acto del Consell de la República en Perpignan (Francia)
El expresidente de la Generalidad de Cataluña, Carles Puigdemont, durante un acto del Consell de la República FOTO: David Zorrakino Europa Press

El Consejo por la República de Carles Puigdemont ha celebrado este fin de semana las elecciones para escoger un Parlamento fantasma en las que el propio Puigdemont es el candidato más votado, apoyado por el 93,3% de los participantes. Es decir, por un total de 21.086 fieles (de 22.584) que se sumaron a un proceso alambicado y que se ha alargado hasta este domingo por la noche. Por detrás han quedado en este orden Clara Ponsatí, Toni Comín, Lluís Puig y Laura Borràs, todos de Junts.

A los comicios virtuales sólo ha votado un 26% del censo habilitado, en concreto las citadas 22.584 personas. La exconsejera de Cultura y eurodiputada Ponsatí ha quedado segunda a medio millar (unos 500 votos) de Carles Puigdemont, quien a su vez ya preside el organismo privado. A más distancia que los fugados aparece la presidenta del Parlament y principal cargo de posconvergente en Cataluña, Laura Borràs, quien ha sumado 17.083 votos, un 75%.

Entre los cargos electos elegidos también figuran numerosos diputados de JxCat en varias cámaras: los diputados en el Parlament Assumpció Laïlla -diputada de Demòcrates integrada en Junts-, Irene Negre y Josep Riera, la diputada en el Congreso Pilar Calvo y la senadora Assumpció Castellví. Han entrado dos dirigentes pertenecientes a Poble Lliure y se han quedado fuera dos cargos municipales asociados a ERC que se han presentado “a título individual”.

Y es que a nivel político, el órgano es una suerte de Parlamento fantasma y virtual, monocolor e integrado en exclusiva por cargos vinculados mayoritariamente a Junts, el partido de Puigdemont. Ni Esquerra ni la CUP han querido participar en un organismo señalado por gran parte del independentismo.

De hecho, ni republicanos ni antisistema han presentado ningún miembro de la dirección de sus partidos a la asamblea del Consejo por la República en un claro gesto de abandono y rechazo a Puigdemont. “Es fantástico no participar en un lugar y decir que, entonces, no es suficientemente plural porque no participas, cuando estás invitado”, ha lanzado la propia Borràs este domingo en declaraciones a TV3 sobre el desmarque de ERC y la CUP.

Tres años de retraso

Pese a su formación en 2018, la Asamblea de Representantes ni siquiera había llegado a constituirse, y no ha sido hasta ahora, tres años después, cuando se han convocado elecciones para elegir a sus 121 componentes independentistas: 81 miembros de la ciudadanía (inscritos en el registro ciudadano) y 40, cargos electos (concejales, diputados, senadores y eurodiputados). El censo de la convocatoria lo han formado 87.833 personas, los socios del propio Consejo por la República que se habían inscrito hasta el pasado 18 de septiembre. Y ha participado un 26%.

Este domingo se han publicado los resultados provisionales, que serán definitivos diez días después. Entonces, los electos deberán aceptar sus cargos y se constituirá esta suerte de Parlamento fantasma que deberá elegir a su presidente y al presidente del Consejo por la República, cargo que ocupa Puigdemont de forma provisional y que previsiblemente optará a revalidar. Es más, en dos semanas el Consejo por la República organizará un acto –previsiblemente en Francia, para que pueda asistir el expresident de la Generalitat– para formalizar así la constitución de su parlamento «fake».

Cabe recordar que la entidad tiene tres órganos principales para replicar y funcionar de forma similar a un Estado: el Consell de Govern, la Assamblea de Representants y el registro ciudadano, que suma 100.000 miembros.