Esto es lo que le paga la Generalitat al hombre de Puigdemont en Moscú

Josep Lluís Alay es el responsable de la oficina del expresident y ha mantenido una ambigüedad con la invasión rusa tras sus contactos con el Kremlin

El historiador Josep Lluis Alay
El historiador Josep Lluis Alay

Carles Puigdemont nunca ha cerrado la puerta a Vladímir Putin como aliado para conseguir la independencia de Cataluña. Como prueba de ello está que, pese a que al expresident se deshace en críticas hacia la invasión de Ucrania, continúa manteniendo como mano derecha a Josep Lluís Alay, que ha mantenido contactos con el Kremlin durante los últimos años y está mostrando una posición muy ambigua con el conflicto bélico. Y es que Alay es el responsable de la Oficina de Puigdemont y, por este cargo, cobra anualmente 108.760 euros, según aparece en la web de Transparencia de la Generalitat.

Los focos se posaron sobre Alay el 3 de septiembre de 2021, cuando un reportaje de investigación publicado por «The New York Times» reveló que, en la primavera de 2019 (poco antes de que se publicara la sentencia del «procés»), «se reunió con funcionarios rusos, con exagentes de inteligencia y con el nieto de un espía de la KGB, un hombre muy bien conectado». «La meta era garantizar la ayuda rusa para lograr la separación de Cataluña del resto de España», desvelaba el rotativo estadounidense.

«'Estoy pensando mucho en el tema Rusia’, le escribió Alay por mensaje de texto a Puigdemont el 23 de agosto del año pasado (2020). ‘Y estos días está todo muy muy complicado’», recogía el texto de «The New York Times», revelando pruebas clarificadoras de los vínculos de Alay con Rusia. De hecho, el propio medio contacto con Alay y Puigdemont y ambos confirmaron que se había producido viajes a Rusia para entablar contactos de cara a forzar la independencia de Cataluña.

Alay, públicamente, reconoció posteriormente que había viajado a Rusia, aunque adujo que era para preparar un viaje de Puigdemont allí. Si bien, los vínculos entre Alay y el Kremlin parecen mucho más sólidos de lo que ha querido proyectar él mismo: el indicio más claro en este sentido es comprobar cómo en las redes sociales ha evitado condenar la invasión de Ucrania y ha cultivado una posición ambigua, acusando incluso de la «situación trágica» que vive hoy Europa a Josep Borrell o comparando la censura de medios de comunicación en Rusia y Europa. Es decir, equiparando responsabilidades entre los europeos y Putin.

Asimismo, otro detalle que ha trascendido en los últimos días que refuerza su vínculo con el Kremlin es que su foto de perfil de Twitter está hecha en la sede del periódico afín a Putin «Komsomolskaia Pravda», una imagen recortada porque, en la original, aparecía detrás un retrato del presidente ruso. Ese mismo rotativo, con bastante difusión, entrevistó en 2019 a Quim Torra. Esta fotografía, desvelada por «El Confidencial», ya ha sido cambiada por otra en su cuenta.

Doctorado en Historia y Física y políglota (habla alemán, ruso o italiano), Alay es un hombre muy preparado (así también lo reconocen quienes le conocen). Un experto en temas del Tíbet, dirige el Observatorio del Tíbet y el Asia Central (OTAC) de la Universidad de Barcelona. Su entrada en la política institucional se produjo en 2011, donde asumió la dirección de Patrimonio, Museos y Archivos del Ayuntamiento de Barcelona. Tras ello, pasó a asesorar a Puigdemont y Torra. Ahora tiene varios frentes judiciales abiertos: entre ellos, el «caso Voloh» y está pendiente de juicio por los gastos de un viaje a Nueva Caledonia y la Fiscalía pide 3 años de cárcel.