El peligroso precedente para Barcelona de organizar la Copa América de Vela

Auckland, en Nueva Zelanda, última sede de la competición, reconoce una pérdidas de 156 millones de dólares

El presidente de la Generalitat ,Pere Aragonès, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el director general del Emirates Team New Zealand, Grant Dalton
El presidente de la Generalitat ,Pere Aragonès, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el director general del Emirates Team New Zealand, Grant Dalton FOTO: Quique García EFE

La euforia con la que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha recibido la designación de la ciudad como sede de la Copa América de Vela ha sido, cuanto menos, sorprendente. Al fin y al cabo, su partido, los comunes, se han mostrado siempre muy reacios a gobernar a golpe de grandes eventos, en contraste con la tradición del PSC en la capital catalana. Valga como ejemplo las resistencias con las que han acogido una eventual candidatura de Cataluña a los Juegos Olímpicos de Invierno. Así, tras la foto de familia y las sonrisas de ayer tras conocerse que Barcelona organizará la copa de las cien guineas en 2024 faltaba por desgranar el coste que tendrá para las arcas municipales. Y esta mañana Colau ha despejado las dudas.

En total, la inversión que deberá realizarse en Barcelona será de 70 millones de euros, entre obras, canon organizativo y acondicionamiento de instalaciones. Ada Colau, en una entrevista este miércoles en TV3, ha desgranado la inversión que se realizará: 30 millones públicos, de los que 10 serán aportados por el Ayuntamiento de Barcelona; y los otros 40 millones, privados. Para el president de la Generalitat, esta cantidad es escasa comparada con el retorno y el impacto económico de la competición, que cifran en 1.000 millones.

Estas cifras, sin embargo, distan mucho de las ofrecidas por los últimos organizadores. Un informe de evaluación publicado por la Corona y el Consejo de Auckland en Nueva Zelanda, última ciudad organizadora del evento, muestra que por cada dólar gastado, se perdieron 28 centavos. La pérdida se atribuye a una inversión pública superior a la proyectada, pocos visitantes internacionales y que solo tres de los 10 equipos potenciales compitieron. En total, le supuso una pérdida de 156 millones de dólares, según la radiotelevisión pública del país.

Respecto a la candidatura de Cork para albergar la Copa América de 2023, el propio ministerio de Deportes de Irlanda desaconsejó mantenerse en la puja. Según el Irish Examiner, el gobierno irlandés solicitó más tiempo para considerar los costos y los posibles beneficios financieros de albergar la Copa tras conocerse los resultados de Auckland.

En cuanto a la infraestructura, el presidente del Puerto de Barcelona, Damià Calvet, ha asegurado que no será necesario construir ningún edificio nuevo porque el puerto ya tiene todo lo necesario para la competición. Sí que se instalarán seis estructuras de hormigón para acoger a los equipos participantes -Italia, Suiza, Reino Unido, Estados Unidos ya han confirmado su participación- que estarán distribuidas en diferentes puntos del litoral barcelonés. En cualquier caso, estas bases se sacarán cuando finalice la competición, que durará 14 semanas. Calvet también ha destacado la apuesta que el Puerto y la competición harán por la sostenibilidad y ha anunciado que los barcos auxiliares de los veleros funcionarán con hidrógeno no contaminante y ha precisado que las carreras se llevarán a cabo entre el Port Olímpic y el Hotel Vela y que el Muelle de la Madera acogerá la zona comercial (village) de la competición.

Ada Colau, por su parte, también celebró que la competición náutica aterrice en Barcelona en 2024 y sacó pecho que si Barcelona fue elegida es porque lleva tiempo “haciendo los deberes en materia de sostenibilidad, innovación e igualdad”; tres ejes que según la alcaldesa los organizadores del evento han tenido en cuenta a la hora de elegir Barcelona.