Polémica

ERC defiende a Borràs ante la Junta Electoral aunque pide su dimisión

Avala que el Parlament presente alegaciones en contra de retirarle el acta de diputada sin sentencia firme, pero presiona a Junts

La exconsellera de Salud de la Generalitat y actual vicepresidenta primera del Parlament, Alba Vergés, y la ya ex presidenta del Parlament, Laura Borràs posan con miembros de la comitiva del parlamento de Berlín
La exconsellera de Salud de la Generalitat y actual vicepresidenta primera del Parlament, Alba Vergés, y la ya ex presidenta del Parlament, Laura Borràs posan con miembros de la comitiva del parlamento de BerlínKike RincónEuropa Press

ERC está intentando mantener un equilibrio prácticamente imposible al avalar que el Parlament presente alegaciones ante la Junta Electoral en contra de la retirada del escaño de Laura Borràs y pedir al mismo tiempo su dimisión a Junts. Un ejercicio de funambulismo político para defender la «soberanía» de la Cámara ante las «injerencias» del organismo electoral que se topa con un caso de «corrupción» –el de la presidenta posconvergente– que levanta ampollas en el bando republicano.

El pasado jueves, la JEC emplazó a la vicepresidenta del Parlament y presidenta en funciones, Alba Vergés (ERC), a que en un plazo de diez días –28 de abril– tome una decisión sobre la retirada o no del escaño de Borràs tras haber sido condenada por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) a cuatro años y medio de cárcel y 13 de inhabilitación por adjudicar contratos a dedo.

En rueda de prensa en Barcelona este lunes, Vilalta aseguró que ERC «está de acuerdo» en que el Parlament presente alegaciones ante la notificación de la Junta Electoral y que Vergés «defienda» la Cámara y su reglamento.

El órgano rector de la Cámara debe decidir en su reunión de hoy si presenta o no alegaciones ante el requerimiento de la JEC. Y aquí la posición de ERC será decisiva ante el PSC (dos representantes), Junts (uno) y la CUP (uno). El debate será si el Parlament presenta alegaciones y dice que no puede proceder a retirar el acta sin sentencia firme, como ya se posicionó la Mesa con el caso del diputado de la CUP, Pau Juvillà, condenado por desobediencia por el TSJC. Un posicionamiento que va en contra de la JEC: el organismo recuerda en su escrito que la Ley Electoral fija como causa de inelegibilidad sobrevenida la existencia de una sentencia, aunque no sea firme, por delitos contra la Administración Pública.

Para la portavoz de ERC, Marta Vilalta, la JEC «no es un órgano competente para retirar actas de diputados» y no puede inmiscuirse en el reglamento del Parlament. Un argumento al que se agarran los republicanos para defender su visto bueno a presentar alegaciones y, a la práctica, acabar defendiendo a Borràs ante el organismo electoral.

«No hay incoherencia. Defendemos al Parlament siempre y defendemos presentar alegaciones. Y también defendemos que aquellos condenados por casos de corrupción, para no contaminar el prestigio del Parlament, se deberían haber apartado. La dimisión es un gesto político», se defendió la republicana al ser preguntada por las contradicciones que alberga la postura de ERC sobre Borràs.

De hecho y para tratar de quitarse la presión de encima –los votos de Esquerra son decisivos en la mesa y en el próximo pleno, cuando se debata la proposición del PSC para apartar de inmediato a la presidenta de Junts–, el partido de Oriol Junqueras y Pere Aragonès presiona a los posconvergentes con el objetivo de que muevan ficha y la cesen o «velen» para que «dé un paso al lado».

Y en Junts tratan de esquivar el debate y evitan valorar la salida de Laura Borràs del Parlament. «Le corresponde a la vicepresidenta [Alba] Vergés responder», aseguró ayer el portavoz Josep Rius. «El cumplimiento del reglamento del Parlament se le ha de exigir a cualquier presidente del Parlament», añadió intentando trasladar la pelota al tejado de ERC, con Alba Vergés al frente de la Mesa.

En paralelo, los posconvergentes elevaron ayer el tono contra los republicanos y atacaron con dureza al Ejecutivo de Aragonès, en este caso por la gestión de la sequía. «Cuando ERC gobierna sola, el Govern va peor, gestiona peor y es incapaz de hacer frente a problemáticas de la gente, ya sea con el agua, con la falta de medidas para paliar la inflación o con el colapso de la enseñanza», aseguró Rius. De hecho, denunció incluso que los republicanos han «institucionalizado la incompetencia».