Nanotecnología

La bala de plata que quita el olor de tu ropa

Los microbios que se acumulan en los tejidos hacen que nuestra ropa huela y pueden causar infecciones. Los tratamientos antimicrobianos actuales son poco duraderos, pero un estudio propone un spray con plata que resiste al uso y a varios lavados.

Calcetines tendidos
Calcetines tendidosDominio público

En muchas partes de España, este mes de febrero ha comenzado como el más cálido en tres décadas. Las altas temperaturas unidas al eterno deseo de vacaciones nos invitan a pensar en la playa, los mosquitos… y el sudor. Para algunas personas, el verano es sinónimo de olor corporal e, incluso, de incomodidad.

En realidad, el sudor no es el responsable del olor corporal. Son las bacterias de la piel las que descomponen los ácidos que contiene el sudor y, en el proceso, emiten ese olor característico que tratamos de enmascarar con desodorante y antiperspirante. Al entrar en contacto con la ropa, el sudor y las bacterias se acumulan también en los tejidos, y el olor se les transmite.

Si vestimos prendas de poliéster, nylon o rayón, veremos que el olor se acumula con más facilidad. Por su parte, tejidos naturales como el algodón ayudan a que desprendamos menos olor. Esta diferencia se debe solo a que el algodón es más transpirable, por eso facilita que el sudor se evapore. El olor se crea, pero se dispersa antes de que moleste demasiado.

Atacando la causa

Sin embargo, la ingeniería ya ha asumido el reto de eliminar la necesidad de desodorante. Si el olor lo producen las bacterias, acabar con ellas solucionaría el problema. Por eso se investiga para encontrar tratamientos que limiten el crecimiento de ciertos microorganismos en los tejidos.

Olores aparte, hay razones más urgentes para impedir el crecimiento de microbios. Por ejemplo, es una manera muy eficaz de esterilizar un material. De hecho, sobre los utensilios médicos ya se aplican películas antimicrobianas para esterilizarlos y así prevenir infecciones. Poder prevenir el crecimiento de bacterias, hongos y virus en los tejidos de los hospitales sería un complemento ideal que reduciría la transmisión de enfermedades infecciosas.

Sin embargo, tratar un tejido es mucho más difícil que tratar una superficie dura. Ya hay varias técnicas propuestas, pero tienen inconvenientes importantes. Los tratamientos pueden hacer que la tela absorba más luz y acabar decolorándola, o incluso hacerla menos transpirable. Peor aún, algunos tratamientos no aguantan el uso o el lavado y los productos aplicados se eliminan rápidamente. Pierden efecto y, además, pueden contaminar el entorno.

Nanopartículas de plata

Aun así, desde hace décadas hay prendas (sobre todo deportivas) que incorporan nanopartículas de plata en sus tejidos. Los compuestos de plata son uno de los tratamientos antimicrobianos más comunes. Además de eficaz, la plata es muy poco tóxica al contacto con la piel, y solo la ingesta o inhalación crónicas de compuestos de plata llega a tener algún efecto reseñable sobre el cuerpo humano.

Pero algunos estudios ofrecen motivos de preocupación con respecto al efecto de la plata sobre los organismos acuáticos. Al lavar tejidos que contienen plata, este elemento se desprende progresivamente y viaja por los desagües hasta ríos o mares. Si la concentración acaba siendo lo suficientemente elevada, la plata es muy tóxica para los organismos acuáticos, por eso preocupa la tendencia creciente de incluirlo como agente microbiano en la ropa o en la pasta de dientes.

Para mitigar sus efectos, ya hay propuestas para filtrar la plata en los desagües y que no llegue a los mares. Pero sería aún más eficaz lograr que la plata permanezca en el tejido en lugar de eliminarse con el lavado. Por supuesto, así también mejoraría la eficacia del tratamiento.

De las manchas invencibles a un tratamiento resistente

Un nuevo estudio supone un avance en esta dirección. Logra aplicar un compuesto de plata a los tejidos que resiste al menos diez lavados: tantos como esa mancha de vino tinto que nunca lograste quitar de tu mantel.

Precisamente el vino tinto dio una clave para la investigación. Contiene ácido tánico, un tipo de tanino responsable de las manchas invencibles. Aunque te haya causado más de una discusión con la lavadora, esta es la cualidad deseada para los tratamientos antimicrobianos. Por eso el nuevo estudio combina plata con este ácido.

Pero, a diferencia del vino, el nuevo compuesto no altera el color de los tejidos. Además, es fácil de aplicar, sea bañando el tejido o mediante un spray. Según el equipo investigador, el primer método estaría orientado a aplicaciones comerciales o industriales, mientras que el spray sería más útil en el ámbito doméstico.

Este tratamiento nace con la esperanza de ser aplicable en muchos ámbitos diferentes. El estudio ha comprobado su eficacia en diferentes tejidos contra las bacterias causantes del olor corporal y varios tipos de hongos y bacterias. El compuesto consiguió neutralizar todos los microorganismos que se probaron. Para algunos virus, se comprobó que este tratamiento es mil veces más eficaz que otros metales, eficacia que se mantuvo durante diez lavados.

El equipo investigador ha ido más allá y ha probado el tratamiento en sus propias camisetas y calcetines, constatando que está preparado para salir del laboratorio. Una duración de diez lavados no solucionará todos los problemas de persistencia de los tratamientos anteriores. Tampoco será suficiente para eliminar toda fuente de contaminación de plata en nuestros mares, un problema que no se menciona en el estudio. Pero la mejora es perceptible y el ácido tánico podría estar a punto de abrirse camino en nuestros armarios y hospitales.

QUE NO TE LA CUELEN:

  • Algunas personas han vinculado los antiperspirantes o desodorantes al cáncer, argumentando que se aplican cerca de la mama y contienen ingredientes posiblemente dañinos. Pero esta asociación no está confirmada: la evidencia científica disponible no muestra ninguna relación entre el uso de antiperspirantes y el cáncer.

REFERENCIAS (MLA):