Aprobada la nueva Ley del Juego que fija la distancia mínima a los colegios

En el plazo de doce meses, las tragaperras tendrán un sistema de activación por control remoto

El pleno de Les Corts ha aprobado este jueves, por los votos a favor de los grupos del Botànic, en contra del PP y Ciudadanos y la abstención de Vox, la ley de regulación del juego y de prevención de la ludopatía en la Comunitat Valenciana, que fija distancias mínimas entre locales de juego y los colegios.

La norma se debatió el lunes, pero su votación se pospuso debido a que Vox presentó un recurso contra la aplicación del voto ponderado. Finalmente, se ha votado a mano alzada por los diputados presentes en el hemiciclo -menos los de Vox, que se han ausentado por no compartir la fórmula-, y de forma telemática por los que no pueden acudir debido a las medidas sanitarias .

La nueva ley autonómica del Juego, que sustituye a la vigente de 1988, establece que los salones de juego y los locales de apuestas no se podrán instalar a menos de 850 metros de los centros escolares, y que tendrá que haber una distancia mínima de 500 metros entre estos establecimientos.

Además, las máquinas tragaperras deberán tener -en el plazo de doce meses desde la entrada en vigor de la ley- un sistema de activación por control remoto, como el de las máquinas de tabaco, para evitar el acceso al juego de menores de edad y de inscritos en el registro de personas excluidas de acceso al juego, y mientras no se usen no emitirán estímulos sonoros, visuales o lumínicos.

Todos los locales de juego deberán establecer un control de admisión en la calle para impedir la entrada de menores y de inscritos en el registro de personas excluidas de acceso al juego, y se fija un plazo de tres meses desde la entrada en vigor de la ley para hacer las obras de adaptación.

La nueva ley fija una moratoria de cinco años para nuevas autorizaciones de establecimientos de juego o de explotación de máquinas de tipo B o recreativas con premio destinadas a ser instaladas en locales de hostelería o similares, y contempla sanciones de hasta 600.000 euros y cierre locales en caso de las infracciones muy graves.

Otras de sus novedades son que la Comunitat deberá contar con una Estrategia valenciana integral de prevención y tratamiento del juego patológico, con acciones de prevención y tratamiento de la ludopatía, y que se legaliza la situación de las apuestas en el juego de pilota valenciana.

Asimismo, se restringe la publicidad del juego, que estará prohibida en los medios de comunicación públicos y en el exterior de los locales de juego, y se darán ayudas a los medios que hagan campañas contra la ludopatía.

En la explicación de voto, el PSPV, Compromís y Unides Podem han defendido que era necesario poner "bajo control" a un sector que tiene en España la regulación "más laxa" de los países del entorno y combatir el aumento de la ludopatía, y han acusado a la derecha de defender la postura de los grupos de presión del sector.

El PP ha afirmado que esta ley ni regula el sector ni protege derechos, sino que "expulsa al paro a miles de trabajadores", y Ciudadanos ha augurado que "en breve será recurrida" una norma marcada, a su juicio, por el "sectarismo" y que tendrá "efectos desproporcionados en el empleo y en empresas del sector".

En el exterior de Les Corts, la plataforma SOS Hostelería ha escenificado una protesta con el lema “Un paseo en defensa de nuestro pan”, mientras que en los últimos días patronales y asociaciones del sector del Turismo, del Ocio y del Juego, y el sindicato UGT han pedido su paralización. El sindicato CCOO ha mostrado este jueves su apoyo, por la “protección hacia los colectivos más vulnerables”.