El coronavirus aumenta las diferencias de género en el mercado laboral valenciano

Aunque el paro ha afectado más a los hombres, también se ha empezado a recuperar antes

La crisis económica y laboral provocado por el coronavirus no es igualitaria, no afecta por igual a hombre y a mujeres, entre otras cosas porque la participación de ellos y ellas en el mercado laboral es distinta. De esta manera, el paro registrado en la Comunitat Valenciana entre los meses de febrero y mayo creció más entre los hombres (un 26,2 por ciento frente al 16,3 en las mujeres), pero, mientras el de la mujer sigue creciendo por tercer mes consecutivo, el del hombre ya empezó a disminuir en mayo. La razón es que la recuperación de la actividad puede haberse producido más pronto en los sectores más masculinizados.

Estos datos se desprenden de un informe elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) según el cual la recuperación de la actividad económica en los diferentes sectores puede contribuir a que las diferencias en el mercado según el género se mantengan e incluso se amplíen.

La participación de las mujeres en el mercado laboral en la Comunitat Valenciana es inferior a la de los hombres, con una tasa de empleo del 43,3%, 13,7 puntos porcentuales menos, y de desempleo del 16,9%, 5,1 puntos porcentuales superior. Con un mercado laboral debilitado por la crisis del COVID-19 es poco probable que esta brecha disminuya.

Sin embargo, las mujeres ocupadas se encuentran en una situación más favorable que los hombres en cuanto a indicadores de vulnerabilidad laboral a corto plazo frente a la pandemia. En primer lugar, el porcentaje de trabajadoras autónomas en la Comunitat (uno de los colectivos más expuestos a la crisis) en el total de empleadas es menor entre las mujeres (13,0% frente al 19,3% de los hombres).

Además, tienen menores tasas de temporalidad en el sector privado y están mejor formadas, con un porcentaje de trabajadoras con estudios superiores del 46,8% frente al 35,5% de los hombres.

Por último, las mujeres tienen mayor peso en el empleo público, uno de los colectivos a priori más estables laboralmente en tiempos de crisis. El 18,4% de las trabajadoras de la Comunitat Valenciana son empleadas públicas, mientras que el porcentaje se reduce al 10,7% en el caso de los hombres (20% y 13,2%, respectivamente, en el caso de la media nacional).

No obstante, la ventaja de estabilidad que supone el empleo público es seriamente matizada por la importancia alcanzada por los contratos temporales en el mismo, pues una de cada tres trabajadoras del sector público se encuentra en esta situación.

A pesar de que los anteriores indicadores de vulnerabilidad son más favorables para las mujeres que para los hombres, un porcentaje importante de las mujeres están ocupadas en los sectores más afectados por la pandemia y, por esa razón han sufrido también importantes consecuencias laborales a corto plazo, como indica la caída de la afiliación.

Desde finales de febrero a finales de mayo, las mujeres valencianas han sufrido una caída porcentual ligeramente mayor en el número de afiliadas (5,5% frente a 4,7% en el caso de los hombres) debido a que tienen una representación importante en algunos de los sectores más afectados por la crisis.

Unos datos que también se sitúan por encima de la media nacional (4,1% menos de mujeres afiliadas y 3,8% de hombres) Sectores feminizados y muy presentes en la Comunitat, como la hostelería, las actividades administrativas y la educación han sufrido caídas en el número de afiliados del 9,4%, 7,8% y 7,2%, respectivamente.

El sector más feminizado, con una presencia de la mujer por encima del 85%, es el de las actividades de los hogares y el servicio doméstico. En este caso, la intensa caída de la actividad de este sector no ha quedado reflejada en la reducción del número de afiliadas porque muchas de las trabajadoras no están dadas de alta en la Seguridad Social, lo que les ha impedido desplazarse a su lugar de trabajo (por falta de permisos) y acceder a algún tipo de prestación, generando de este modo un grupo de mujeres con empleos muy vulnerables.

Por el contrario, frente a estos sectores más duramente afectados por la crisis, el sector sanitario, donde más del 70% de los ocupados son mujeres, ha incrementado el número de afiliados a la Seguridad Social durante el confinamiento.

Otro indicador relevante para analizar los efectos inmediatos de la crisis es el paro registrado, que en el mes de mayo de este año en la Comunitat Valenciana ha alcanzado la cifra de 440.517 personas, de las cuales el 42,1% son hombres (185.500) y el 57.9% mujeres (225.017). En la misma línea que el promedio nacional, con un 43,2% de hombres parados (1.666.098), frente al 56.8% de mujeres mujeres (2.191.678).