El 28 por ciento de los menores de la Comunitat apuesta con frecuencia

La cifra, cuando se trata de chicas, baja al siete por ciento

El 28 por ciento de los chicos de la Comunitat menores de edad y el 7 por ciento de las chicas juega con frecuencia, es decir, de una a tres veces al mes o más, según recoge el estudio Adicción al Juego en la Juventud de la Comunidad Valenciana, que también señala que dos tercios de los que apuestan tienen un problema de adicción.

Según ha explicado en la presentación del estudio Mariano Chóliz, investigador de la Universidad de València, que existe un hecho cierto, que los menores de la Comunitat juegan, pues "más de la mitad de los menores ha jugado alguna vez, sobre todo a las apuestas deportivas y en los bares".

Ha indicado además que este juego en el que los jóvenes valencianos se inician "es el juego más adictivo" y ha destacado que "tenemos un porcentaje significativo de jóvenes con un problema de relación con el juego".

Así, respecto a la siguiente franja de edad, los jóvenes entre 18 y 30 años, cabe decir que la proporción de jugadores patológicos es entre 15 y 20 veces superior a la de la población general, ha añadido.

El informe, que será clave para el desarrollo reglamentario de la Ley del Juego recientemente aprobada por Les Corts, ha sido presentado esta mañana por responsables del Consejo de la Juventud y por el conseller de Hacienda, Vicente Soler, quien ha destacado que el juego es un sector económico más, pero presenta un riesgo serio de trastorno de ludopatía, por lo que ha de ser regulado.

De hecho, ha sido "la primera ley ordinaria aprobada por Les Corts en esta legislatura" lo que "da idea de la importancia que el Govern y Les Corts le dan al asunto".

Soler ha insistido que la ley "era necesaria ante la creciente prevalencia del juego patológico en edades cada vez más bajas, algo que no es exclusivo de nuestra Comunitat, pero que también aquí es una amenaza para la salud pública. La ley, además, es pionera en el ámbito español y europeo".

Del hecho de que el juego puede ser un problema de salud pública dan idea algunos datos del estudio, como por ejemplo que dos de cada tres personas jóvenes que apuesta tiene un problema de adicción, un dato que encaja con este otro: si la prevalencia entre la población normal de la adicción al juego es de un 0,72 por ciento, la incidencia de este problema entre las personas encuestadas a la salida de un salón de juegos de azar es de un 32 por ciento adicción.

Este dato cuestiona la idea central en la que se basan muchas campañas publicitarias contra la adicción: si juegas y te pasas, es tu responsabilidad, ha señalado el profesor Chóliz.

Las conclusiones del estudio apuntan, ha explicado, que "la principal motivación que aducen los jóvenes para empezar a jugar es la presión social, la idea del juego como una actividad de ocio. Pero una vez te inicias, hay gente que tiene problemas (y hay gente que no). Y los que tienen problemas ya no juegan por diversión, sino por hábito y por recuperar el dinero perdido".

“Sabiendo que todo el juego se basa en las pérdidas de los jugadores, alguien que apuesta mucho va a tener pérdidas seguro. Hay gente más vulnerable, y con ellos la idea de juego responsable no es compatible”, ha resaltado.