Un municipio de Alicante confinado pide drones y helicópteros para controlar las fiestas privadas

La alcaldesa pide ayuda a la Policía de la Generalitat pues sus agentes “necesitan un respiro”

Despegue de un dron con material sanitario durante la presentación del proyecto "Uso de drones para transporte de material sanitario y de emergencias", el pasado lunes en Valencia.Ana EscobarEFE

La confinada ciudad alicantina de Petrer ha propuesto a los cuerpos y fuerzas de seguridad que la vigilancia con medios aéreos (helicóptero o drones) las zonas del extrarradio para evitar que se incumpla el cierre perimetral decretado desde hace dos semanas, y que haya fiestas privadas.

La alcaldesa de Petrer, la socialista Irene Navarro, ha pedido este refuerzo durante una reunión de coordinación de seguridad preocupada por la posibilidad de que haya este tipo de reuniones sociales prohibidas, sobre todo el fin de semana, y el riesgo de que puedan derivar en focos de contagio y propagación del virus.

“La mayoría de personas están concienciadas pero quienes no cumplan con la normativa tienen que saber que no solo se pueden llevar una sanción económica sino que están poniendo en riesgo su salud y la de todos nosotros”, ha advertido.

La alcaldesa se ha reunido esta mañana de forma telemática para seguir la evolución de la pandemia con el secretario autonómico de Seguridad y Emergencias, José María Ángel, los responsables de los diferentes cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, la subdelegada del Gobierno, Araceli Poblador, y el alcalde de la vecina población de Elda, Rubén Alfaro, entre otros.

Navarro también ha pedido que la Policía de la Generalitat Valenciana apoye el punto de control del Guirney, que se encarga la Policía Local de Petrer ya que los agentes actuales “necesitan un respiro”.

Según la alcaldesa, Petrer ha reducido sus cifras de contagio en los tres últimos días ya que desde la actualización de datos el pasado martes se ha rebajado en 67 personas el número de positivos, al pasar de 270 a 203 casos.

Esto supone que el índice acumulado de los últimos 14 días se ha reducido en casi 200 casos por cien mil habitantes.

Cuando se decretó el cierre perimetral de Petrer-Elda, el pasado 6 de noviembre, el índice era superior a los 900 casos por cien mil habitantes.

En todo caso, ha abogado por “no bajar la guardia” puesto que “es necesario seguir doblegando la curva y tener una situación que permita recuperar una situación normalizada” sin “desandar el camino que ahora con la colaboración de todos estamos recorriendo”.