“Tenemos la percepción de que nunca nos va a faltar ningún alimento, pero la guerra lo puede cambiar todo”

Los agricultores valencianos alertan de problemas de abastecimiento de aceite de girasol y de cereales

La eficiencia logística y red de tiendas garantizan suministro de alimentos
Vista general de un puesto de fruta y verdura en el mercado central de Valencia FOTO: Kai Försterling EFE

“Dentro de un mes podemos estar sin pienso, ¿de dónde lo vamos a sacar?”. Es una pregunta que se plantean ya muchos ganaderos españoles y de la Comunidad Valenciana ante el cierre del que se considera el “granero de Europa”, es decir, Ucrania. Según datos de la Cámara de Comercio de Valencia, durante el año pasado la Comunidad Valenciana -deficitaria en producción de cereales- importó desde Ucrania un total de 86 millones de euros en maíz, una producción que ahora, debido al conflicto bélico con Rusia, ha desaparecido. Se trata del segundo producto con mayor cantidad de importación desde Ucrania, por detrás de las arcillas.

Según informan desde la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA), en un mes puede haber serios problemas de abastecimiento de cereales, que se utilizan para la producción de piensos para animales y de pan para consumo humano. Estos problemas se están produciendo ya con el aceite de girasol, que empieza a escasear. Durante el año pasado, la Comunidad Valenciana compró 9,3 millones de euros en aceite de girasol a Ucrania.

Sin embargo, según explican estas fuentes, en Europa seguimos teniendo el “síndrome de las neveras llenas”, es decir, “que tenemos la percepción de que nunca nos va a faltar ningún alimento, pero la guerra lo puede cambiar todo”. Por ello, exigen que la Política Agraria Común (PAC) ha de garantizar la autonomía alimentaria, es decir, que la Unión Europea no dependa de terceros países para abastecerse de productos básicos. “Están haciendo en dos semanas lo que no han hecho en 20 años”, explican estas fuentes.

Esta será una de las reivindicaciones del Copa Cogeca (la organización que representa a todos los agricultores europeos) en la gran manifestación que el sector celebrará en Madrid el próximo 20 de marzo, como punto final a una serie de movilizaciones que se han venido produciendo durante las últimas semanas en diversas comunidades autónomas. La asociación exigirá que toda la superficie de producción disponible en la UE sea aprovechada para la producción de cereales.

Pérdidas millonarias desde 2014

La actual situación bélica en el este de Europa no hace sino empeorar una situación que ya venía siendo preocupantes desde que en 2014 entrara en vigor el conocido veto ruso por el cual todos los países europeos dejaron de vender productos a Rusia. Las consecuencias para el sector agrario y ganadero de la Comunidad Valenciana han sido unas pérdidas de 500 millones de euros desde aquel año, sobre todo para los cítricos, caquis, frutas de hueso y hortalizas.

“La respuesta de la UE ha sido una estafa”, denuncian desde AVA, quienes recuerdan que no se activó ningún tipo de ayuda para los productores europeos tras sufrir estas pérdidas.

Además de los perjuicios por la falta de ventas a Rusia, otra de las consecuencias es el desplome de los precios de los productos por un excedente de producción en Europa. Desde AVA ponen el ejemplo del caqui, cuyo precio ha caído un 40 por ciento desde el año 2014.

El hueco que dejaron los productores europeos en Rusia fue rápidamente cubierto por Marruecos, Turquía y Egipto, unos países que ahora, como consecuencia de la guerra, también disminuirán sus ventas a aquel país y añadirán sus productos a los europeos, aumentando así la oferta y provocando una mayor caída de precios, alertan desde AVA.