Sociedad

“Me he quedado dormido en el metro durante el trayecto y estoy encerrado, ¡nadie viene a buscarme!”

Un joven valenciano de 22 años utiliza Twitter para pedir auxilio tras quedar atrapado en el transporte

Imagen subida a Twitter por David cuando despertó en el metro
Imagen subida a Twitter por David cuando despertó en el metroLa RazónTwitter

David no podía imaginar ayer cuando cogió en Valencia su línea habitual de metro, que el viaje iba a acabar como una pesadilla. Este joven de 22 años se quedó dormido en el metro y, en vez de bajar en su estación, despertó, solo y a oscuras, en las cocheras de los convoyes de MetroValencia, donde permaneció hasta que respondieron a sus peticiones de auxilio y le rescataron.

Así lo ha relatado en su cuenta de Twitter David, este chico residente en el distrito de Benimaclet de València, según apunta en su perfil de Instagram, un relato que ilustra con diferentes fotografías de los vagones vacíos y sin luz tomadas en la madrugada del miércoles, cuando tuvo lugar el suceso.

Según cuenta él mismo en un primer tuit publicado a las 00.43 horas: “Me he quedado dormido en el metro en mi trayecto y he acabado encerrado y nadie viene a buscarme. Ya he llamado a Emergencias. ¡Ayuda!”.

En un segundo tuit, cuatro minutos después, David señala que se bajaba “en la parada de Machado”, pero que cuando ha abierto los ojos “estaba yendo el tren a la cochera y el conductor se ha ido sin darse cuenta de que estaba dentro”.

Tiempo después, en un último tuit escrito a las 01.29 horas, David anuncia: “Ya he conseguido salir!! Gracias”.

Según ha confirmado a EFE Ferrocarrils de la Generalitat (FGV), el joven se quedó dormido y, cuando acabó el trayecto, el maquinista revisó los vagones sin verle, quizá porque el chico estaba recostado en los asientos, apagó las luces y se marchó.

Cuando David llamó a Emergencias solicitando ayuda, el aviso saltó también a FGV, que entonces envió a un agente de seguridad y “le sacó”.

En respuesta a comentarios dejados en sus tuits, David ha escrito hoy sobre su aventura: “Tú imagínate abrir los ojos y encontrarte en una película de terror, todo oscuro de repente! Bueno, estaba oscuro, aunque no tanto, porque alguna farola alumbraba. Miedo no pasé, lo que pasé con creces fue mucha vergüenza, que fue lo peor de todo”.