Campamentos de verano virtuales para esquivar el coronavirus

El coronavirus ha provocado que se suspendan la mayoría de las actividades en grupo, pero algunas empresas han apostado por trasladar sus acampadas veraniegas a la red. Gincanas en 3d, conquistas de reinos imaginarios y mucho deporte. Todo desde casa. Los pequeños solo tienen que recibir su «pack» y comenzar la aventura

Bañador y gorra era el equipamiento fundamental. Jugabas con otros niños, hacías actividades como manualidades, talleres o deportes. Cada cierto tiempo un monitor te daba un manguerazo u te metías en la piscina para refrescarte. Esa era la vieja normalidad de los campamentos de verano, pero el miedo al contagio de coronavirus y la obligación de mantener la distancia ha roto por completo esa estampa muy habitual en las vacaciones de una gran cantidad de niños de España. Pero hay algo que no ha cambiado, los padres siguen trabajando y necesitan dejar a sus hijos a cargo de alguien, y el campamento ha dejado de ser una opción. O al menos eso parece a simple vista.

La pandemia ha provocado que surjan alternativas online que usan una metodología innovadora hasta el punto de mejorar la experiencia presencial. Es el caso de «eSports Summer Camp», desarrollado por IEBS y eMonkeyz, de «El mundo es música», creado por Musicaeduca, o de «Aventura desde casa», organizado por Acaya. Estas tres iniciativas, además, demuestran la tendencia a los campamentos temáticos, el primer centro en los eSports, el segundo en la música, y el tercero en una historia en la que los niños tendrán que cumplir su misión y salvar los cuatro reinos.

En el caso de Acaya, es una empresa que se dedica a gestionar y desarrollar programas educativos de animación sociocultural y de educación no formal para todos los grupos de edad. Es decir, imparten muchas actividades y talleres que, cuando empezó el confinamiento, no suspendieron. Se adaptaron a la situación y empezarón a impartirlos virtualmente. El resultado fue tan positivo que comenzaron a pensar en crear un campamento virtual a vistas de que durante el verano se mantendrían ciertas restricciones.

Así surgió «Aventura desde casa», una experiencia similar a la de un videojuego interactivo siempre supervisado y guiado por un monitor. Cada semana, los niños se enfrentan a una historia diferente y tendrán que usar su ingenio y las herramientas a su disposición para completarla de forma colaborativa con sus compañeros. El fundador y director de Acaya, Juan Carlos Padilla, explica que unos días antes de empezar el campamento, los participantes «reciben una caja sorpresa con el personaje que van a ser (magos, ingenieros, exploradores) y los materiales que les van a acompañar durante esa semana».

Obviamente, en «eSports Summer Camp» los videojuegos son una parte relevante del contenido del campamento. Y sirven de pretexto para desarrollar habilidades «como el trabajo en equipo, la creatividad y la capacidad de análisis», cuentan en el IEBS, que aceptan para esta experiencia a chicos y chicas de entre 7 y 16 años.

En «Aventura desde casa», cada monitor se encarga de un grupo de máximo 12 niños de entre 6 y 13 años, que permanecen unidos en una videollamada toda la jornada de campamento. Por lo tanto, la comunicación entre los participantes es constante y, de hecho, «se han generado amistados entre niños de distintos puntos de España», cuenta Padilla, «los padres nos dicen que cuando a las 17:00 se acaba la actividad, hay chicos y chicas que siguen conectados hablando y jugando entre ellos».

Aunquelos padres que han apuntado a sus hijos están encantados con el campamento, Padilla confiesa que una de las mayores dificultudes radicaba, precisamente, en «romper con el miedo que tienen algunos progenitores que creen que sus hijos ya han pasado demasiado tiempo frente a las pantallas durante el confinamiento». Pero lo cierto es que después del primer día ya se han dado cuenta de que los niños están tan concentrados en la actividad que, incluso, se olvidan de que están delante del ordenador o la tablet.

El éxito de «Aventura desde casa» está siendo rotundo. En las grandes empresas el boca a boca ha surtido efecto y muchos de sus empleados han apuntado a sus hijos. «Y los hay que los inscribieron una semana y ya llevan tres o cuatro», afirma Padilla. Este campamento ha llegado, también, a oídos de las administraciones públicas, que están muy pendientes de la metodología que han aplicado para implantarla en futuros proyectos educativos y socioculturales.

Para que pudiese llegar a buen puerto, el campamento necesitaba de monitores preparados. En el caso de «eSports Summer Camp», cuentan con la colaboración de deportistas de eSports acostumbrados al manejo colaborativo del ordenador y los dispositivos móviles. Sin embargo, la formación que recibieron en su momento los trabajadores de «Aventura desde casa» estaba pensada para actividades presenciales.

Formación de e-monitores

Padilla comenta que «los que tenemos un empleo dedicado a las personas no estamos tan acostumbrados a la tecnología. Pero nuestro equipo ha aprendido durante estos meses a trabajar usando distintos dispositivos, y en cuarentena han practicado mucho impartiendo talleres, por ejemplo, de memoria, de pintura o de bridge».

Otra de las diferencias para los monitores es que deben trabajar con un guión. En los campamentos se suelen hacer muchas actividades improvisadas, o se pueden organizar de un día para otro, o hay una pauta mensual no demasiado detallada. Pero la metodología de «Aventura desde casa» exige mucha precisión para que los niños continúen la historia hasta salvar los cuatro reinos. Es muy parecido a una novela o a un «script» cinematográfico por el que los monitores van guiando a los participantes.

Además, hay otra figura esencial para el transcurso del campamento, el del supervisor del soporte tecnológico. Es decir, la persona que se encarga de que los niños no se desconecten sin querer, algo que le puede pasar fácilmente, sobre todo, a los más pequeños. Si ocurre, se pondrá en contacto con los padres para que le vuelvan a conectar a la videollamada y siga el transcurso normal de la actividad.

A nivel tecnológico, Acaya se alió con Microsoft Ibérica para resolver la mayor preocupación: «Generar un entorno virtual seguro y que todo quede grabado para que siempre haya una evidencia de lo que se realiza, algo fundamental cuando se trabaja con niños», afirma Padilla. Conseguido esto, unido a la metodología correcta, a la respuesta positiva de los chicos y chicas, y al agrado de los padres, Padilla está convencido de que este proyecto «va a ir más allá de lo que es un campamento».

La barrera física

Hay muchos pueblos de la llamada España vaciada en los que hay tan pocos niños que no se organizan campamentos. Sin embargo, «Aventura desde casa» les da la oportunidad de disfrutar de las mismas experiencias que otros chicos y chicas de grandes ciudades con mucha más oferta a su disposición. Es decir, este tipo de iniciativas rompen la barrera física. Padilla cuenta que, incluso, «hay pueblos en los que solo hay un niño, y gracias a esto pueden relacionarse con otros más allá de los que conoce en el colegio».