Venecia, rabiosamente en femenino

Esta 77 edición del festival se caracteriza por la presencia femenina, desde el jurado hasta las temáticas de las películas

Dicen que no hay mayor dolor para una madre que la pérdida de un hijo. Y pocas cosas más traumáticas como un parto en el que la criatura nazca muerta. Quien escribe no lo podrá saber nunca.Y tampoco Kornél Mundruczó, que se ayudó de su esposa, Káta Weber, para elaborar un guión que lleva a la pantalla una historia así. Algo debe tener cuando llamó la atención de Scorsese, que puso el dinero para rodarla. La primera media de hora de «Pieces of a woman», plasmada desde las vísceras, ahonda en un tabú pocas veces visto en el cine.Después decae por un camino ya transitado, pero lo importante queda dicho.

Marido y mujer, director y guionista, querían contar una historia tremendamente personal desde el punto de vista de una madre. La narrativa actual lo permite y Venecia lo bendice. En un festival que hace dos años firmó un compromiso para que hubiera paridad de género en las películas, el año pasado el «Me Too» golpeó con fuerza. De los filmes seleccionados, solo dos estaban dirigidos por mujeres. Una de las estrellas del cartel era Polanski con «El oficial y el espía», que terminó por indignar a la presidenta del jurado, Lucrecia Martel. Debido a la denuncia por violación que persigue a Polanski, se negó a asistir a la proyección de la cinta y amenazó con dar un portazo al festival. Este año la Mostra se ha redimido y de las 18 cintas a concurso, ocho llevan nombre femenino. Rozando esa igualdad prometida.

La presidenta del jurado vuelve a ser mujer: Cate Blanchett. Ella y el director del festival, Alberto Barbera, perjuran que no se trata de una cuestión de cuotas, que se ha apostado por la calidad. Aunque este año de pandemia y escasa producción cinematográfica, realmente se ha escogido lo que se ha podido. Y, claro, en el listado final hay de todo. La encargada de inaugurar la sección fue «Amants» de Nicole Garcia, un triángulo amoroso en forma de thriller francés sin interés. Después llegó «Quo Vadis, Aida?», una cinta bosnia de Jasmila Zbanic, que cuenta sin temor a elegir bando pero de forma muy cruda la masacre de Srebrenica. La protagonista, Jasna Duricic, encarna a una madre coraje que trata de salvar a su familia y que ya ha dejado su candidatura a la Copa Volpi a la mejor actriz.

Entre lo destacable también está «Miss Marx», de la italiana Susana Nicchiarelli, que trata con escaso éxito de retratar la lucha feminista de la hija de Karl Marx. Aunque lo más esperado todavía está por llegar. Es «Nomadland», de Chloè Zao y protagonizada –y producida– por la oscarizada Frances McDormand. También promete suspiros de rubor entre el público más pacato «The world to come», una historia de amor lésbico. Hasta las pocas estrellas del festival son mujeres. Pero quien ha brillado con más fuerza es Tilda Swinton, que recita las palabras de Almodóvar en «La voz humana» como si el mundo acabara mañana.