5 obras clave para conocer a Miguel de Unamuno

Hoy se cumplen 156 años del nacimiento del máximo exponente de la Generación del 98

El amor sin límites por la propia tierra y la afirmación individual aún en el mayor caos. Así fue Miguel de Unamuno. Un día como hoy de hace 156 años nacía en Bilbao el escritor, poeta y filósofo español más importante de la Generación del 98. Un auténtico intelectual que bebió de Thomas Carlyle, Friedrich Hegel y Karl Marx para producir una bibliografía cargada de moral, ética y reflexión sobre la mortalidad. Su obra se basó en la contradicción como forma de vida, lo cual, más que generar una obra repleta de paradojas, demostró una manera de ver el mundo peculiar y que sigue siendo reconocida hasta hoy.

En obras como “En torno al casticismo” (1895), “Mi religión y otros ensayos” (1910), “Soliloquios y conversaciones” (1911) o “Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos”, se percibe la angustia personal del autor, promovida por una necesidad de entender al hombre como “ente de carne y hueso” dentro de una ética social. En cuanto a las obras que más abarcan los aspectos íntimos de Unamuno, tanto personales como intelectuales -la vida y obra del escritor siempre han ido de la mano-, realizamos una selección con el objetivo de ofrecer el mayor conocimiento posible del autor.

Esta distinción, como todas, es insuficiente, por lo que cabe destacar que su principal objetivo es el de resumir de alguna manera la obra de quien cumpliría siglo y medio. Principalmente, cabe destacar “San Manuel Bueno, mártir” (1931), su novela quizá más famosa y que se publicó en el número 461 de la revista “La novela de hoy”. La obra está cargada de reflexiones identitarias, simbolismo y una herramienta espacio temporal clave para la reflexión y potencia de la historia.

En cuanto a novelas, también destacan “La tía Tula” (1921) y “Niebla” (1914). La primera fue inclulida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX, convirtiéndose asimismo en una de las más conocidas de Unamuno. Compartiendo con otras obras el estilo y preocupaciones habituales del escritor, esta novela destaca al contener toques de erotismo, narrando una historia en un contexto de represión sexual. En 1964, Miguel Picazo adaptó la obra al cine, protagonizada or Aurora Bautista.

Por su parte, “Niebla”, siguiendo la línea de problemas existenciales y sentimentales, es un claro ejemplo de la combinación que hacía Unamuno en sus obras de realidad y ficción. La obra narra la historia de Augusto Pérez, un joven rico licenciado en Derecho, hijo único, quien sufre dudas existenciales ante un amor imposible. Esta incapacidad de resolver problemas cotidianos le llevarán a hablar con el propio Unamuno, quien le hará saber que es un ente de ficción y que está destinado a morir. Un gran ejemplo de la bibliografía existencialista de la Generación del 98.

Unamuno, muy activo en la vida política de su época, también realizó grandes ensayos y novelas históricas. “Paz en la guerra” (1897) es ejemplo de esto último. Ambientada en Bilbao, esta obra narra recuerdos de la niñez del autor durante la Guerra Carlista (1872-1876). Expone momentos decisivos para el pueblo vasco, así como numerosas reflexiones políticas e intelectuales que seguiría sosteniendo y defendiendo durante el resto de su vida. En cuando a participación política, destaca lo que Alejandro Amenábar refleja en la película “Mientras dure la guerra” (2019), cinta desarrollada en 1936 en España.

Por último, no se puede hablar de Miguel de Unamuno sin mencionar “Vida de don Quijote y Sancho” (1905). Es uno de los libros más representativos del autor, en el que no busca tanto desentrañar el sentido de la gran obra de Miguel de Cervantes, sino más bien concederle una nueva perspectiva a la hora de acercarse a su historia. A través de una variedad de materiales que interpretan la obra cervantina, realiza un ensayo a través de sus ideas filosóficas más sólidas. Es una de las obras que más ayudarán al lector a esclarecer la técnica y el estilo de Unamuno.