Sandra Barneda: «Nunca escribo pensando en los lectores»

La escritora y periodista ser finalista del Planeta con un libro que define como «intimista» y que se debe «mirar de cerca», asegura

Sandra Barneda es una de las caras más conocidas de la pequeña pantalla, pero lleva ya algunos años también dedicada a escribir con una importante acogida por parte de los lectores.

–Ha quedado finalista del Planeta con la novela «Un océano para llegar a ti». ¿Qué representa haber llegado hasta aquí?

–Para mí representa un honor. Como barcelonesa y como periodista, cubrir o seguir este galardón –creo que he estado en más de diez haciendo directos o anunciado los ganadores en informativos– es todo un acontecimiento. Es un símbolo y una fiesta de la literatura. Resultaba un sueño y una meta inalcanzables que se ha hecho realidad. El premio es poder estar allí y formar parte de esta historia.

–¿Qué hay de Gabriele, la protagonista, en usted?

–Diría que poco. ¿Qué hay de mí en todos los personajes? Que nacen de mí. Son mis alter egos, pero en Gabriele hay poco. Me soléis preguntar qué hay de mí en los protagonistas de cada una de mis novelas, pero creo que con Gabriele existe una necesidad de escarbar en un tema sobre el que voy pasar los dos próximos años de mi vida. En este caso son las pérdidas.

–¿Le parece la pérdida un tema tabú literariamente hablando?

–No sé si lo es para la literatura, pero creo que sí lo es para el ciudadano de a pie. La pérdida está en nuestro ADN y eso es algo que ocultamos. Hablo de todo tipo de pérdida cuando en realidad es aquello que no significa. Sin las pérdidas no hay posibilidad de saber lo que sumamos, lo que somos, lo que ganamos... Es imposible. En la novela uno las pérdidas con la familia, dos de los grandes totems de nuestra vida.

–¿Qué otros temas le ha interesado tratar en «Un océano para llegar a ti»?

–Es una obra sobre la vulnerabilidad, los malos entendidos, las verdades veladas, los distanciamientos y lo que te puede llegar a sacudirte de una pérdida, ya sea una cosmología de sangre o una cosmología elegida. Por eso creo que es una novela valiente, a fuego lento, para encontrar el momento tranquilo y reconciliarse con uno mismo y los demás.

–¿Supone una ruptura respecto a lo que había escrito anteriormente?

–Es una novela un poco más intimista por lo que abordo. Las pérdidas no son fáciles. Es una obra de tú a tú, para mirar desde cerca y no en un plano general. No sé si es un cambio de paradigma, pero siento que es más profunda que el resto.

–¿Hay también la intención de buscar un nuevo lector para su obra?

–Eso no lo sé y lo dirá la propia novela cuando eche a andar. Nunca escribo pensando en los lectores. Escribo con la necesidad de sumergirme en la historia y en lo que quiero contar. Si sumo lectores será fenomenal. El Premio Planeta te da un altavoz y una sonoridad, pero siempre estoy contenta con la fidelidad de los lectores. Trato un tema universal que espero que dé para muchas conversaciones entre ellos.

–El libro se ambienta en Candeleda, un pueblo de la Sierra de Gredos. ¿Es algo más que un decorado?

–Este escenario tiene menos fuerza que otros de mis novelas anteriores a los que he dado más protagonismo. Candeleda está en un segundo plano, con la importancia que di en otros libros míos a Bali, el Empordà o Venecia, pero no está elegigo al azar. Candeleda, al ser un pueblo pequeño con una altitud de 1.500 metros, en la cara sur de Gredos, es llamado como la Pequeña Suiza. Te encuentras la fuerza abrupta de la naturaleza, con el Almanzor coronando esa zona.

–A mucha gente le ha chocado que no haya estado en la ceremonia del Planeta. ¿Por qué no ha venido?

–Pues porque soy positiva de Covid. Lo hago público porque es un tema de responsabilidad. Me encuentro bien, pero pienso que es un ejemplo que hay que dar si eres una persona conocida. Al mínimo síntoma debes quedarte en casa.

–¿Se encuentra bien?

–Sí. Tuve la sintomatología de un resfriado hace diez días y poco más. El virus está y por eso hay que cumplir la cuarentena, dar un ejemplo. No es solo lo que pueda pasar en ti sino también en la población de riesgo.