“Esto es la obra de un loco”: la confesión de Munch en “El grito”

Según un estudio del Museo Nacional de Arte de Noruega, el pintor habría utilizado una copia del cuadro para confesarse respecto a su salud mental

Un nuevo estudio del Museo Nacional de Arte de Noruega atribuye la inscripción de "El grito" a su creador, Edvard Munch, y no a un acto vandálico
Un nuevo estudio del Museo Nacional de Arte de Noruega atribuye la inscripción de "El grito" a su creador, Edvard Munch, y no a un acto vandálicoAnnar Bjorgli / National MuseumEFE

Entre 1893 y 1910, el pintor noruego Edvard Munch produjo hasta cuatro copias de una de sus obras pictóricas más famosas “El grito”. Una de ellas, de las primeras en ser pintada, es la joya de la corona del Museo Nacional de Arte de Oslo, en la que reside desde hace casi un siglo en paz. Un nuevo estudio, dirigido por el comisario Mai Britt Guleng, ha revelado que, en la esquina superior izquierda del cuadro se encuentra una inscripción que no aparece en ninguno de las otras versiones: “Esto es la obra de un loco”, se puede leer.

Aunque el hallazgo aun tenga que cotejarse de manera empírica, se podría tratar de una especie de confesión del pintor sobre su salud mental, ya que en el mismo estudio se ha analizado la letra manuscrita del pintor y hay una “alta probabilidad de coincidencia”. Según Guleng, incluso aunque se tratara de un acto de vandalismo el hecho es noticioso, ya que el cuadro solo habría sido sometido a procesos de conservación y no de restauración y el grabado del que se tiene constancia ahora como obra del propio Munch dataría de la fecha de creación de la propia pintura.

Según la propia teoría de Guleng, la inscripción de Munch vendría justificada tras su encuentro con Johan Scharffenberg, un joven estudiante de psicología al que conoció en Oslo en 1895 y gracias al que intentaba comprender por qué sus trabajos habían tenido tan malas críticas.