Sección patrocinada por

Fotografía

La Movida que pasó del pop y del rock: Mario Pacheco, padre del flamenco ochentero

El Ateneo de Madrid recupera las imágenes que el fotógrafo y productor tomó de las grandes figuras del flamenco en los 80. Nombres que se forjaron entonces y que hoy ya son historia de este arte

Autorretrato de MARIO PACCHECO, Fotógrafo y productor, impulsor del nuevo flamenco y la llamada "world music"
Autorretrato de MARIO PACCHECO, Fotógrafo y productor, impulsor del nuevo flamenco y la llamada "world music" Autorretrato de MARIO PACCHECO, LA RAZON

Es imposible hablar de la Movida y no acercarse a la música. Sin embargo, en los manuales no siempre aparece el flamenco; tan música como el resto (pop, rock...), más nuestra si cabe, y no siempre presente cuando se habla de aquellos años 80. Pero ahí, entre palmas y guitarras, estuvo el objetivo de Mario Pacheco para dar buena fe de ello. Fundador del sello independiente Nuevos Medios (clave en la difusión del flamenco en los 80 y los 90), el fotógrafo y productor fue parte importante de los Rafael Riqueni, Jorge Pardo, Martirio, Ray Heredia, José el Francés, Pata Negra...

Aquel frenesí es el que ahora recoge La Movida flamenca en el Ateneo (y dentro del Suma Flamenca): “Injustamente calificado en aquella época como música españolista o retrógrada, el flamenco no fue en absoluto ajeno a semejante efervescencia cultural y aquellas ansias de renovación y libertad”, defiende la exposición.

Riqueni, como uno de los grandes representantes de una generación irrepetible de guitarristas; los hermanos Carmona y compañía, alma de Ketama; Enrique Morente, indispensable para entender el flamenco de hoy y de mañana; El último cantaor, de Potito, el niño prodigio... Todos son protagonistas de un recorrido en el que no solo el ojo de Pacheco es importante, sino que también están sus palabras: “Ray [Heredia] flotaba en su propio mundo. Era único y un incomprendido. Su voz flamenca con su acento madrileño, su impecable formación como guitarrista, su inigualable sentido del ritmo y su fascinación por la cultura oriental eran algunas de sus señas de identidad”, confesaba el productor en 2009 a la revista Staf Magazine.

O la descripción que hace de una instantánea de 2001 a Diego Carrasco, en Sevilla: “La distancia perfecta, la cercanía no intrusiva que provoca la sensación de búsqueda. Y la definición rabiosa. Y la gama completísima de grises. y el cuadro lleno de información hasta los bordes. Y la elegancia que corresponde a un gurú jerezano”. También Camarón tiene su hueco en una fotografía a la que Pacheco le gustaba emparejar con la de Jimi Hendrix, “porque los dos tienen en sus manos el mismo modelo de Fender Stratocaster”.

Daba igual que los artistas fueran o no de Madrid. Todos ellos encontraban en la capital la ciudad en la que hacer grandes sus carreras a base de discos y actuaciones, además de esa red que se iba generando entre los propios flamencos: “Los 80 fueron también unos años en los que nacieron muchas discográficas independientes favoreciendo la importación de discos y la grabación de nuevos artistas”. Entre ellos, Nuevos Medios, creado por Pacheco junto a Cucha Salazar. La experiencia de ambos en la música les llevó a importar nombres de fuera, pero del mismo modo quisieron dar voz a los artistas españoles del momento. Y ahí no podía faltar el flamenco, que, además de ser genuino, estaba viviendo “una renovación muy interesante que merecía ser escuchada aquí y fuera de nuestras fronteras”.

Con esa premisa, La Movida flamenca destapa las imágenes de toda esa nueva generación de músicos que terminó revolucionando el flamenco con aires renovados y en la que ahora entramos hasta la cocina de la casa del matrimonio Molina (Lole y Manuel) en Umbrete, Sevilla. Fotografías de Pacheco y las portadas de los principales discos se convierten en las semillas que van guiando al visitante por la muestra del Ateneo. “Pocas músicas de aquella época sorprendieron y tuvieron tanto eco internacional como nuestra renovada música flamenca que fue ampliamente apreciada, reconocida y despojada definitivamente de cualquier complejo. Lo que pasó aún resuena en nuestros oídos”.

  • Dónde: Ateneo de Madrid. Cuándo: hasta finales de octubre. Cuánto: entrada libre.

Así, el Ateneo de Madrid acogerá hasta el próximo 29 de octubre, de forma previa al desarrollo del festival, la exposición ‘La Movida flamenca’, un homenaje al fotógrafo y productor discográfico Mario Pacheco, fundador del sello independiente Nuevos Medios, fundamental en la difusión del nuevo flamenco en las décadas ochenta y noventa del siglo XX.