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Antetokounmpo, el marciano que cambia las reglas

La NBA plantea subir el aro porque los jugadores saltan más o retrasar la línea de triples porque anotan cada vez desde más lejos. Además, modificarán la competición.

La NBA plantea subir el aro porque los jugadores saltan más o retrasar la línea de triples porque anotan cada vez desde más lejos. Además, modificarán la competición.

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«¿De qué planeta viniste Don Stephen?» Y Stephen Curry nunca contesta. Pero Guillermo Giménez, el comentarista que ha popularizado la pregunta, sabe que el jugador de los Golden State Warriors no es de este mundo y ha llegado desde otro con la misión de cambiar el baloncesto norteamericano. Cuando Curry coge el balón todos sabemos que algo ocurrirá, y lo más probable es que suene «chof». Es decir, que anote un triple. Domina la técnica del sumar de 3 en 3 hasta tal punto que para él la línea que separa un doble de un triple es imaginaria. Está situada a 7,24 metros del aro, una distancia que se le queda muy corta. Porque si tira dos metros más atrás, la probabilidad de que el balón entre es la misma que si lanza pegado a la línea. Gracias a esa capacidad es el jugador que más triples ha logrado en una temporada, 402 en la 2015-2016, cuando estalló el fenómeno Curry. Desde entonces, distintos jugadores han intentado imitarle y algunos como Damien Lillard, Kevin Durant o Klay Thompson lo han conseguido. La consecuencia es que la NBA se plantee retrasar la línea de triple. Vamos, que para sumar tres puntos en una sola canasta haya que hacer más méritos físicos y técnicos.

Pero Don Stephen no es el único extraterrestre que ha alterado el futuro del baloncesto. El otro no viene de otro planeta, sino de Grecia, y se llama Giannis, de apellido «Anteto, por arriba te la meto». El jugador de los Bucks, Antetokounmpo, ha sido elegido MVP de la pasada temporada con solo 24 años. Muchos le califican como el hombre que dominará la NBA la próxima década. Sobre todo, por su poderío físico. A sus 2,11 metros de altura se une una enorme potencia de salto y una fuerza con la que se lleva todo por delante. Así que si alguien intenta pararle cuando vuela hacia al aro para hacer un mate, seguro que acabará por los suelos. Tampoco podrá taponarle porque estira su brazo de tal manera que el balón queda fuera del alcance de cualquier otro. Y como ocurrió con Curry, otros jugadores están entrenando su salto y su técnica para competir con Anteto. Eso, junto a que los promedios de mates por partido han aumentado en los últimos años, ha provocado que la NBA esté pensando en subri aún más el aro, que ahora mismo se encuentra a 3,04 metros.

Además, la liga predominante en el baloncesto mundial trabaja en otros posibles cambios para dinamizar la competición. Por fin, han reconocido que el torneo regular está demasiado cargado de partidos. Cada equipo disputa 82 entre octubre y abril. La mayoría de esos encuentros son casi de broma, y solo hay que verlos para darse cuenta. Primero, por cansancio de los jugadores y, segundo, porque los que ganan suelen ganar y los que pierden suelen perder, así que llegados a cierta altura de la temporada ya está todo decidido. Por lo tanto, la NBA pretende reducir el número de partidos para que las estrellas estén siempre al ciento por ciento y para darle emoción a los encuentros.

En el mismo sentido, se baraja la idea de suprimir el sistema de conferencias para clasificarse a los play-off. De momento, los juegan ocho de cada una. Sin embargo, los fieles a la NBA aseguran que, actualmente, en el oeste hay equipos más buenos que en el este (de hecho, en el siglo XXI el oeste tiene el doble de campeones del anillo). En definitiva, que el sistema de conferencias causa que no sean los mejores equipos los que se disputen el título.

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Por último, también se quiere eliminar el histórico All-Star y sustituirlo por una copa que se juegue en un fin de semana, al puro estilo de la Copa del Rey del baloncesto español. Eso sí, el espectáculo de los concursos de triples y mates permanecerán para que jugadores como Don Stephen puedan demostrar que hay vida en otros planetas.