Cae el rey de la «piratería» ilegal

Una operación internacional ha permitido arrestar en Polonia a Artem Vaulin, un ucraniano de 30 años de edad, que manejaba una de las páginas «piratas» más famosas del mundo: «Kickass Torrents».

Una operación internacional ha permitido arrestar en Polonia a Artem Vaulin, un ucraniano de 30 años de edad, que manejaba una de las páginas «piratas» más famosas del mundo: «Kickass Torrents».

Le han arrestado las autoridades polacas. Es una de las personas a las que se tenía en vigilancia desde hacía tiempo. Es el ucraniano Artem Vaulin, de 30 años de edad, propietario y operador de una de las mayores páginas web «piratas» que existen en todo el mundo, «Kickass Torrents». Ayer fue detenido en el marco de una operación internacional que se llevaba planeando desde hacía bastante tiempo. Además de su detención se cerró también su página anteriormente citada y otros dominios relacionados. Así que, en este momento, han quedado fuera de circulación las siguientes direcciones: kickasstorrents.com, kastatic.com., Thekat.tv, kat.cr, kickass.cr, kickass.to, y kat.ph. Artem Vaulin se enfrenta ahora a un proceso de extradición a Estados Unidos, donde se presentarán cargos criminales de violación de derechos de autor y conspiración. Según informa el Gobierno de Estados Unidos, su web estaba en el puesto 69 de la lista de las páginas más visitadas de todo el mundo. Entre todos los cargos, que ya están preparados, se le acusará a Vaulin de distribuir de manera ilegal contenido musical, cinematográfico y televisivo por un valor aproximado de más de 1.000 millones de dólares. De la s«web sites» que comparten archivos de forma ilegal, ésta es las más famosa entre los usuarios que recurren a esta clase de páginas: se supone que cuenta con 50 millones de visitantes al mes. Además, la página está traducida en 28 idiomas, algo que facilita su acceso. A Vaulin se le calcula, debido a esta actividad, una fortuna de 54 millones de dólares. La mayor parte de sus ingresos procede de la publicidad, que se estima que ronda una cantidad bastante alta, que se mueve entre los 12,5 y 22,3 millones de dólares.

Esta página funcionaba cuando se descargaba un archivo, llamado «.torrent», que se introduce en el programa del ordenador y entonces la computadora se conecta inmediatamente con todos los usuarios que comparten, por ejemplo, una película. Con esta sencilla operación ya no se paga por la cinta que se desea consumir y cuya entrada, probablemente, en Estados Unidos costaría alrededor de 20 dólares dependiendo de los cines, siempre circunscribiéndonos a EE UU.

Desde Washington, que siempre se ha abordado esta clase de asunto desde los derechos de autor por las pérdidas multimillonarias que suponen para los negocios, se mantiene el argumento de que «Kickass Torrents» es responsable de violación de derechos de autor en masa. Un hecho que no oculta otra evidencia que es casi innegable: se reconoce que el autor ingresa varios millones de dólares por los anuncios. Pero, a la vez, sus ingresos también son, en su mayoría, de los derechos de autor. Se pretende, a través de este argumento, alejar esa imagen de Robin Hood que el propio ucraniano se ha tomado la molestia de formarse ante el público y con la que pretendía difundir la idea de que él sólo ponía al alcance de todos lo que solamente unos pocos podían tener. Desde el Gobierno de Estados Unidos se defiende con insistencia que casi todas sus operaciones son meramente comerciales. Por este motivo se prepara una acusación con cargos de conspiración para cometer una sistemántica violación de los derechos de autor, además de conspiración para lavar dinero.

¿Dónde se le juzgará?

De momento, la asistente del fiscal general Leslie Caldwell, de la división criminal del departamento de Justicia, se ha congratulado por haber procedido al arresto. A su juicio, este hecho demuestra que este tipo de criminales no pueden esconderse de la justicia a pesar de vivir en otro país. También ha reconocido que todavía no se ha producido la extradición, aunque en un principio es el plan inicial que se tiene y que se espera que llegue a buen puerto. El mero hecho de que Vaulin hubiera tenido varios servidores en Chicago (Illinois) y Canadá podría ser suficiente para que se le juzgase en el país.

De esta forma, según un comunicado que ha difundido el departamento de Justicia de Estados Unidos, «Artem Vaulin, 30 años, de Járvov (Ucrania), fue detenido hoy en Polonia por una denuncia presentada en la Corte del Distrito de Chicago con un cargo de conspiración para cometer una infracción de “copyright” criminal, un cargo de blanqueo de dinero y otros dos cargos de violación de “copy- right”. Estados Unidos tratará de extraditar a Vaulin a los Estados Unidos», se explica.

En estas exhaustivas explicaciones, en cambio, queda pendiente el del lavado de dinero, porque existe contra él un cargo en Lituania a este respecto, que ha sido precisamente una de las vías por las que se ha conseguido para detenerle. Aunque ha sido un agente de Estados Unidos el que ha permitido abrir este camino. Esta persona le envió un mensaje por internet en el que le preguntaba si se podía anunciar en su página. Al contestar que sí, que costaba 300 dólares al día ha permitido acusarle en este país de lavado de dinero.