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Estreno

«Amor en cuatro letras»: una adaptación a fuego lento

Polly Steele lleva al cine la novela de Niall Williams 28 años después de su publicación, con Pierce Brosnan y Helena Bonham Carter de protagonistas

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Fue en el año 1997 cuando el escritor irlandés Niall Williams publicó su primera novela, «Four letters of love», que fue un rotundo éxito, llegando a traducirse a más de treinta idiomas. Uno de ellos fue el castellano –donde el título «Amor en cuatro letras» perdía la polisemia del original, en inglés, que jugaba con el «letters» de cartas y letras–, encargándose de su traducción Ana María de la Fuente para la editorial Seix Barral, que la editó en España en febrero de 1998.

El autor de esta novela, hoy, por fin, llevada al cine, cuenta que «Un día desperté con una primera frase: ‘‘Cuando tenía doce años, Dios le habló por primera vez a mi padre’’. No tenía ni idea de lo que Dios decía ni de lo que pasaba después. Me encerré en una habitación y escribí esa frase durante semanas. Sabía que era el comienzo de algo... pero, ¿de qué?», rememora Niall Williams. Y es curioso porque hace apenas tres meses entrevistábamos en estas páginas al escritor mallorquín José Carlos Llop acerca de la compilación y reedición de su «Cuarteto de la memoria» (Alfaguara). Sobre la primera de las novelas que componen esta tetralogía, «El informe Stein», Llop relataba en el prólogo a la edición que en «El verano de 1993 mientras me estaba bañando en el mar de un pequeño puerto de pescadores del norte de Mallorca, me vino a la mente esta frase: ‘‘Guillermo Stein llegó al colegio a mitad de curso y lo hizo en bicicleta. Ninguno de nosotros iba al colegio en bicicleta’’. (...) No sabía lo que estaba escribiendo (...) pero continué guiado por la brújula de aquella frase».

Casi tres décadas han transcurrido desde la publicación de la novela «Four letters of love» hasta su llegada a la gran pantalla, con la cineasta Polly Steele (autora del documental «La montaña que llevo dentro») en la dirección y el propio Niall Williams al frente del guion del largometraje. ¿Por qué ha tardado tanto tiempo la adaptación?, nos preguntamos y le preguntamos a su autor: «La realización de cualquier película, esa transmutación de palabras a imágenes me parece una especie de milagro», explica Williams. «Durante los años que llevó levantarla, muchas veces pensé en una carrera de relevos, pero en lugar de pasar un testigo, lo que se pasa es una llama encendida –asegura el escritor– Y puede apagarse en cualquier momento. Muchos directores se interesaron con los años, pero fue Polly Steele quien vino a mi puerta en el condado de Clare y dijo que la llevaría hasta el final. Y durante siete años, así lo hizo».

«Desde nuestro primer encuentro, vi que entendía la novela de forma profunda –abunda en su explicación Niall Williams–. La mezcla de misterio, destino, naturaleza, sufrimiento humano y nuestra sed de sentido que atraviesa la historia plantea sus propios desafíos. Pero Polly no dudó. Hablamos de todos los aspectos: la estructura, las imágenes, el lenguaje visual, la música, el reparto posible. Y durante todos los años de trabajo que siguieron, apenas hubo una semana en que no estuviéramos conversando sobre algún detalle.»

Brosnan y Bonham Carter

Los reconocidos actores Pierce Brosnan y Elena Bonham Carter –junto a Gabriel Byrne– encabezan un notable reparto, dando vida respectivamente al sobrevenido pintor William Coughlan y a Margaret, la matriarca de la isleña familia Gore.

La historia llegó a Pierce Brosnan en forma del guion escrito por el propio Williams, lo que lo llevó luego al libro: «hermoso y conmovedor», dice el que fuese James Bond. Y entonces conoció a la directora. «Polly me ganó el corazón y me encantó», cuenta Brosnan, «y su trabajo me cautivó. Como directora y como artista, realmente me intrigó.»

La historia de «Amor en cuatro letras» tampoco le era ajena a Helena Bonham Carter, desde que leyó la novela a finales de los 90: «Mi madre me la regaló, y a las dos nos encantó», cuenta. «De hecho, tanto nos gustó que hasta investigamos sobre los derechos. En aquel momento, creo que me veía a mí misma como una ‘‘ingenua algo madura’’, o sea, Isabel Gore. Pero eso demuestra cuánto tarda en hacerse una película, ¡que al final acabo interpretando a la madre!». Aun así, la larga gestación de la cinta se sintió como parte del destino.

«La magia de reencontrarme con esta historia 25 años después», continúa la intérprete británica, «fue exactamente lo que me atrajo del proyecto desde el principio». Pero ¿de qué va esta historia?, cabe preguntarse. Pues la película, en definitiva, cuenta una historia de amor: Nicholas (Fionn O’Shea) e Isabel (Ann Skelly) están hechos el uno para el otro, pero el destino no siempre elige el camino más fácil hacia el amor verdadero. Mientras el destino los acerca, la familia, la pasión y la fe los empujarán en direcciones opuestas. El padre de Nicholas, William, regresa un día a casa contándoles que, tras una revelación divina, ha decidido dedicar su vida a la pintura. Renuncia a su trabajo y parte hacia la costa, dejando a su esposa e hijo, atónitos y a su suerte.

Mientras tanto, Isabel y su familia viven en una remota isla del oeste, en una casa llena de música y poesía. Pero cuando una tragedia les golpea y su hermano sufre un accidente terrible, la música se detiene, y sus padres, destrozados por el dolor, deciden enviar a Isabel a un internado de monjas en tierra firme. Los jóvenes emprenden sus propios caminos, marcados por los amores equivocados, hasta que el destino conspira para entrelazar los hilos de sus vidas. Cuando por fin se encuentren, será como un milagro.

«‘‘Amor en cuatro letras’’ es una película sobre el amor, el destino y la fe», dice Ann Skelly, quien interpreta a la joven Isabel Gore. Para Byrne, su padre en la ficción, «Habla de la familia, y creo que trata, en última instancia, de cómo hay que dejar que la vida ocurra y no intentar controlarla». «Al final, la película va sobre el amor», opina Brosnan. «Creo que hay mucho amor en esta película», coincide Bonham Carter.