Cultura

¿Editar o no editar a ? Francia se divide en torno al "Mein Kampf"

Es una de las grandes polémicas editoriales que Francia lleva arrastrando desde hace años. Desde 2016, los derechos de «Mein Kampf» han pasado al dominio público, siete décadas después de la muerte de su autor, Adolf Hitler. Fue ya entonces cuando la casa editorial Fayard anunció que se encontraba trabajando en una edición comentada del texto del dictador, pero la controversia que levantó, en un país muy adicto a este tipo de debates, fue lo suficientemente importante como para meter entre paréntesis el proyecto y esperar... hasta ahora. Esta vez sí, sus planes parecen definitivos y en 2020 aparecerá el manuscrito de Hitler acompañado de una edición crítica de 1.000 páginas además de una nueva traducción. Sin duda, la editorial ha cuidado los tiempos y en esta ocasión la polémica no ha sido tanta como hace cuatro años a excepción de un puñado de comentarios de indignación en Twitter. Varios factores han contribuido a ello, entre otros, la reedición alemana de 2016 o el hecho de que ya circulen innumerables traducciones en francés del texto disponibles a golpe de clic en internet, la mayoría sin el ejercicio de contextualización que propone Fayard y que se hace imprescindible para muchos especialistas e historiadores. «La edición que circula no ofrece una visión crítica y la tradución debe ser reactualizada», ha justificado Florent Bayard, director del proyecto en el que 15 investigadores llevan trabajando desde 2011. Uno de los grandes rumores extendidos durante los últimos tiempos en medios de comunicación franceses eran las presuntas desavenencias y disputas entre los miembros de ese equipo para sacar adelante la reedición, más gasolina para alimentar la salida del proyecto, algo que la propia editorial ha desmentido. En Francia, varias voces habían pedido hasta ahora que las editoriales no publiquen un libro que aún es una referencia para grupúsculos de extrema derecha. «Editar es difundir», aseguró el líder de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon en su blog. Desde el mundo de los intelectuales las opiniones sobre la conveniencia de la reedición del texto han estado repartidas. El reconocido sociólogo Michel Wieviorka, especialista en la historia del racismo, alertó en su momento de la posible «banalización» de las ideas hitlerianas que podría derivarse del proyecto de Fayard. La reedición de «Mi lucha» estuvo prohibida en muchos países desde 1945, cuando el estado de Baviera se convirtió de oficio administrativo en «heredero» de los derechos de autor de Hitler. Hasta ahora la reedición alemana ha vendido más de 100.000 ejemplares. Falta ver ahora qué acogida tendrá la cuidada y elaborada reedición que Fayard promete a este lado del Rin. Desde luego si por gusto a la polémica editorial se trata, Francia volverá a ser campeona.

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