El «thriller» que hubiera escrito Azorín

El escritor valenciano, cuya primera novela fue un éxito de ventas, recibió el galardón por "La silueta del olvido"

Camps al momento de recibir el galardón /Foto: Kike Taberner
Camps al momento de recibir el galardón /Foto: Kike Taberner

El escritor valenciano, cuya primera novela fue un éxito de ventas, recibió el galardón por "La silueta del olvido"

Joaquín Camps se convirtió anoche en el ganador del XXVI Premio Azorín de Novela, organizado por la Diputación de Alicante y la Editorial Planeta. Este valenciano, profesor y catedrático de la Universitat de València y escritor, se alzó con la estatuilla del maestro de Monóvar gracias a su obra «La silueta del olvido», título que fue presentado bajo el nombre previo de «Recordando olvidar» y el pseudónimo de Víctor Palmer.

«La silueta del olvido» es un «thriller» policial, género en el que Camps se desarrolla sobre el papel desde hace años. No obstante, tal y como admitió, este es el primer premio que gana en toda su vida. Confesó estar «doblemente emocionado», no solo por el hecho de lograr un reconocimiento literario, sino por la suerte de poder hacerlo en su tierra, en la Comunitat Valenciana. Confesó que le emociona recibir el galardón en Alicante, ya que en 1920 su abuelo partió de uno de los pequeños pueblos del interior de esta provincia, La Vall de Gallinera, rumbo a Nueva York, donde, sin apenas saber leer ni escribir, trabajó de peón en las obras del metro. «Cien años después su nieto recibe un premio en Alicante», señaló.

Este economista, experto en comportamiento humano en organizaciones sociales, ya publicó anteriormente «La última confidencia del escritor Hugo Mendoza», su primera novela, ya editada por Planeta.

Profundidad humana

L

a obra vencedora versa sobre un personaje principal, una inspectora de Policía, Claudia Carreras, que, a través de la investigación de un secuestro, comienza a conocerse más a sí misma. «Es una mujer que en la novela debe enfrentarse a un secuestro y donde, poco a poco, descubre a los culpables y a ella», aseguró. El jurado observó «una profundidad humana» especial en este texto, y la «facilidad del autor por describir sentimientos humanos complejos». Camps no tardó en explicar y dar valor a la afirmación del tribunal: «En mis libros pasan muchas cosas, pero también muchas personas. El argumento acaba siendo una excusa».

El triunfo de Camps se anunció durante una velada marcada, como es habitual, por los versos de Azorín y por la música de la recién creada Orquesta ADDA Simfònica, que, bajo la dirección de Josep Vicent, interpretó acordes de Rossini, Beethoven o Tchaikovsky para laurear al nuevo vencedor. La gala estuvo conducida por la periodista y presentadora Mónica Carrillo, y contó con la presencia de destacadas autoridades, como el presidente de la Diputación de Alicante, César Sánchez; el alcalde de Alicante, Luis Barcala; el director del Área de Relaciones Externas del Grupo Planeta, Carlos Creuheras, y el director de Comunicación del Grupo Planeta, Patrici Tixis.

Fue Sánchez quien destacó la grandeza del Premio Azorín de Novela, evento que consideró «el hito cultural más importante para la Diputación de Alicante», al mismo tiempo que agradeció la colaboración, año tras año, del Grupo Planeta, en la organización de unos premios que, tal y como el propio presidente provincial explicó, crecen en cada edición: este año se ha presentado un 37 por ciento más de originales que en la edición anterior.

El camino de Camps hasta alzarse con el Azorín no ha sido fácil: 215 títulos concurrían a la convocatoria del premio. Quedaron diez novelas finalistas, de las cuales la firmada por el valenciano resultó finalmente ganadora. El jurado encargado de conceder el galardón estaba formado por el diputado de Cultura y Educación, César Augusto Asencio; los escritores Juan Eslava Galán, Nativel Preciado, Reyes Calderón y Rafael Poveda; por el catedrático en Literatura y crítico literario Jaime Mas, y la directora de Editorial Planeta, Belén López Celada.

El resto de finalistas del Premio Azorín de la actual edición han sido «Agosto», de Bartletby (pseudónimo); «Muere un guionista», de Marmordo (pseudónimo); «Extrañas luces al anochecer», de Lupercia Argensola (pseudónimo); «Croata», de Jorge García García; «Mentiras piadosas», de Mariam Vicente; «Noche de lobas», de Germán Temprano; «El viaje», de Mary K. Clark (pseudónimo); «Agujeros en la luna», de Antonio Secorún (pseudónimo), y «Solo un cobarde», de José Ignacio Carratalá Rabanal.

Camps ha tomado el relevo de Nuria Gago, ganadora de la XXV edición del Premio Azorín de Novela con «Quiéreme siempre». Desde ayer el «thriller» ganador se añade a la lista dorada de nombres que han logrado uno de los principales galardones de la literatura en nuestra lengua.